Antonio González Vázquez

Alguien se desplomó con una expresión de dolor en el rostro atónito al encontrarse con la muerte. En algún pedazo de tierra, alguien, con el rostro bañado en sangre, entró al reino de la muerte; despojos fríos, inanimados, secos y cadavéricos. Es en una época de infortunio; días de aflicción, horas de oscuridad y amargura. De eso se trata esta crónica de ejecutados que mes a mes viene entregando Astrolabio Digital desde el arranque del sexenio.

Un joven de 20 años de edad fue abatido en la colonia San Luis 1 de la capital potosina cuando amanecía el 26 de septiembre. La víctima había sido perseguida por sus agresores en calles de esa colonia y fue en la calle Villa Hidalgo cuando le dieron alcance y abrieron ráfaga en su contra.

Como a la una de la mañana del 29 de septiembre recibió reporte acerca de un crimen más en la ciudad y, en efecto, en la calle de Mascorro de la colonia Independencia de la capital, fue localizado el cuerpo sin vida de un hombre de 27 años de edad; el cadáver estaba tirado en la vía pública y presentaba lesiones por disparos de arma de fuego en la cabeza y en una mano.

A los 30  minutos antes de la dos de la mañana del 29 de septiembre en la colonia Arboleda de Oriente del Violento municipio de Soledad de Graciano Sánchez, asesinaron a un joven de 19 años de edad. Yacía en Camino a la Libertad; tenía heridas por proyectiles de arma de fuego en espalda y en una pierna.

Acababan de dar la seis de la mañana del 29 de septiembre cuando fue localizado el cadáver de un hombre desconocido frente a un condominio del edificio Yucatán de la calle Torre Eiffel en la colonia Torres de México en la capital potosina. El cuerpo presentaba lesiones de arma blanca.

A las ocho treinta de la mañana del día 29 de septiembre un hombre no identificado fue asesinado en la colonia Hogares Ferrocarrileros del municipio de Soledad de Graciano Sánchez. Fue atacado con arma blanca en la avenida de Los Pinos y seguido del ataque, fue auxiliado por paramédicos que lo trasladaron al Hospital Central a donde llegó ya sin vida, pues presentaba heridas profundas en el tórax, al parecer por navaja.

A las nueve de la mañana del día 29 de septiembre la policía recibió reporte del hallazgo de un cuerpo en Camino Viejo a San José del Barro del municipio de  Soledad de Graciano Sánchez. El cuerpo presentaba lesiones en rostro y cuero cabelludo y fue mutilado; parte de sus restos fueron ubicados más tarde dentro de una bolsa en el exterior de un mercado abandonado en la calle Pánfilo Natera y Jerusalén, de la colonia Sauzalito, en la capital del estado.

Oculto entre yerbajos y matorrales a la orilla de un camino de la comunidad de Santa Bárbara, en el municipio de Aquismón, fue localizado el cuerpo de un hombre sin vida; tenía el rostro cubierto con su propia camiseta y, según la policía, no presentaba heridas ni tampoco golpes. El hallazgo, a las nueve de la mañana del 30 de septiembre.

Un hombre de unos 25 años de edad fue acribillado durante la madrugada del 2 de octubre. Su homicida ingresó al domicilio de la víctima en la calle Porfirio Díaz en el municipio de Rioverde. Vecinos del domicilio, al escuchar los fogonazos, llamaron a la policía; en el interior encontraron el cuerpo con tres disparos de arma de fuego en el cuerpo.

Por la tarde del 3 de octubre, unas personas que cruzaban por un campo de fútbol ubicado a un lado de la carretera Villa de Reyes a San Felipe, Guanajuato, descubrieron el cuerpo de un hombre; estaba bocabajo entre las yerbas y dieron aviso a la policía. La víctima, de unos 28 años de edad, presentaba una herida por arma de fuego en la cabeza.

A eso de las 11 de la mañana del 4 de octubre se dio el hallazgo del cuerpo en descomposición de un hombre en uno de los canalones de aguas negras del río Santiago en los límites de Soledad de Graciano y la capital del estado. Alguien que caminaba por el lugar, por mera curiosidad, se acercó a ver al canalón en una parte sin placa y se percató del cadáver. La policía confirmó el hallazgo a la altura del puente Naranja.

En la madrugada del 4 de octubre en un camino de la colonia Los Frailes, municipio de Rioverde, una patrulla de la Policía Estatal hizo el alto a una camioneta color guinda con placas del estado de Tamaulipas. Iniciaron una revisión a la unidad y en la parte trasera del asiento frontal encontraron una bolsa de plástico que en su interior contenía una cabeza humana. De inmediato detuvieron a los dos pasajeros de la camioneta que horas antes habían decapitado a un hombre.

Tres jóvenes que viajaban en motocicletas como a las nueve de la noche del 5 de octubre, se detuvieron en un taller de motos en la colonia Pedroza de la capital potosina; apenas descendían de las unidades cuando fueron atacados por hombres armados. Tras la agresión, hubo un muerto y otro gravemente herido; el otro salió ileso. Los hechos, en la calle prolongación Moctezuma.

Pertrechado en su domicilio, un sujeto se enfrentó a tiros con elementos de la Policía Estatal en la colonia Los Barrios del municipio de Ciudad Valles. Poco después de la una de la tarde del 6 de octubre, la Policía llegó al domicilio para detener al individuo que durante la madrugada había escapado luego de que en su vehículo le encontraron una arma de alto poder, pero les respondió a balazos dando inicio a un tiroteo. Al verse acorralado, le prendió fuego a una habitación, sin embargo el fuego se expandió y el hombre armado murió. Lo conocían como El Chango.

El 6 de octubre, en el municipio de Ciudad Valles ocurrió una muerte extraña, inexplicable. En la piscina de una residencia en el fraccionamiento Norte Residencial, fue localizado el cuerpo de un hombre. Era un empresario de ese municipio; el cuerpo no presentaba señales de violencia, pero según reportes de la policía, el empresario semanas antes había recibido amenazas de muerte, además de que su propiedad había sido atacada mediante ráfagas por parte de hombres armados.

A las nueve de la noche del  9 de octubre, en un predio del municipio de Tamuín, fue ubicado el cuerpo de un cuerpo ensabanado. La víctima, un hombre no identificado; la policía estimó que los restos llevaban en ese lugar unos tres días.

En una vivienda de la colonia San Antonio, en la zona metropolitana de la capital y el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, se cometió doble homicidio. Un hombre de 48 años de edad y otro de 27, fueron abatidos con disparos de arma de fuego. Como a las dos de la tarde del  9 de octubre, la policía recibió llamada de alerta por parte de vecinos de esa colonia y minutos después elementos de Seguridad Pública estatal ingresaron a una casa en la avenida Valentín Amador y se encontraron los dos cuerpos sangrantes en el piso.

Por la madrugada del 10 de octubre, individuos armados atacaron a dos hombres que estaban afuera de una modesta vivienda en la calle Josefa Ortiz de Domínguez, de la colonia Los Magueyes, en la capital del Estado. Uno cayó a las puertas de su casa y el otro fue a morir al hospital, a donde lo habían trasladado en condiciones delicadas por las heridas.

Un hombre fue asesinado en su casa de la colonia Obrera del municipio de Ébano; le dieron tres disparos en el pecho. Estaba por dar la medianoche del 10 de octubre cuando José Luis, de 51 años de edad, ingresó a su domicilio y apenas cruzaba por el patio cuando fue alcanzado por su agresor quien le disparó a quemarropa.

Aún no llegaba la claridad del día en la comunidad de El Aguacatillo, municipio de Rayón, cuando don Santiago, de 78 años de edad, escuchó ruidos extraños en su casa, así que se levantó y fue a ver de qué se trataba. Caminaba en la penumbra cuando de pronto se derrumbó, había recibido dos disparos de arma de fuego. Los agresores que, probablemente habían ingresado a robar, huyeron y abandonaron en el lugar las armas con las que mataron a don Santiago el 12 de octubre.

En el cruce de las calles 24 y 71 de la colonia Prados de San Vicente, un hombre de unos 30 años de edad fue abatido a balazos. Por la madrugada del 14 de octubre, Julio César se dirigía a su casa cuando fue alcanzado por sujetos armados que le dieron muerte; el cuerpo fue herido por cuatro proyectiles de arma .9 milímetros.

A las 11 de la mañana del 15 de octubre, elementos de la Policía Estatal llegaron a un punto de la carretera regional que une al municipio de Salinas con la comunidad de La Palma. Dos horas antes habían recibido reporte de que en ese punto estaba abandonado el cuerpo sin vida de una persona. Y, en efecto, yacía de lado el cadáver que presentaba disparos de arma de fuego en la cabeza y estaba cubierta con una manta de color azul.

Bajo los desechos acumulados de un basurero del ejido Palma de la Cruz, en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, unos pepenadotes descubrieron un cadáver humano. Por la tarde del 17 de octubre, al escarbar entre la basura dieron con el cuerpo que ya estaba podrido en su mayor parte. Avisaron a la policía que al llegar al lugar próximo al camino viejo a Cerro de San Pedro, procedieron al rescate del cuerpo de un hombre no identificado.

Como a las dos de la tarde del 17 de octubre, la afanadora del hotel San Miguel, ubicado en la avenida Reforma a unos metros de la calle 16 de septiembre, tocó la puerta de la habitación número 14. Nadie atendió a la llamada y optó por utilizar las llaves de repuesto. Ingresó para iniciar la limpieza pero en la cama encontró el cuerpo sin vida de una mujer. Al parecer, su acompañante, que horas antes había abandonado el hotel, la ahorcó.

En un camino polvoriento convertido en basurero fue localizado el cuerpo de un hombre ejecutado. Corrían los primeros minutos del 18 de octubre, vecinos de la calle Camino a San Juanico, en la colonia Molinos del Rey, reportaron a la policía  que se habían escuchado detonaciones de arma de fuego. Agentes de la policía acudieron al lugar en la zona metropolitana de la capital y Soledad, donde encontraron el cuerpo boca abajo y con un disparo en la cabeza.

Junto a la acera de la calle Ciclón, en el barrio de Tlaxcala, en la capital del estado, fue arrojado el cuerpo de un hombre ejecutado. A las siete de la mañana del 20 de octubre, vecinos del barrio llamaron a la policía; habían visto que unos sujetos bajaron el cadáver de un vehículo y lo abandonaron en el lugar. La víctima presentaba golpes severos, estaba amordazado y tenía disparo de arma de fuego en la cabeza.

Don José Guadalupe apenas había abierto las puertas de su tienda de abarrotes en Ciudad Satélite. Eran las siete de la mañana del 21 de octubre cuando ingresaron dos sujetos que de inmediato le exigieron la entrega de dinero; el tendero se opuso y los presuntos ladrones se lanzaron en su contra y lo golpearon con tal saña que le quitaron la vida. Al escuchar los gritos, familiares de don José Guadalupe entraron a la tienda y lo vieron tendido y sangrante. Los agresores huyeron del lugar.

Una niña de doce años de edad que cursaba la secundaria fue asesinada; su cuerpo presentaba lesiones severas por ahorcamiento, así como golpes diversos; iba vestida con su uniforme escolar y vivía en la comunidad de Tamantla. En la madrugada del 23 de octubre, fue localizada en la calle Manuel José Othón, del Barrio del Carmen, del municipio de Tamazunchale. La policía activó el protocolo de feminicidios.

Una mujer fue asesinada, su cuerpo fue abandonado en un automóvil de color blanco en una calle solitaria del ejido la Libertad, en la delegación municipal de Pozos, en la capital del estado. El hallazgo del cuerpo fue posible cuando alguien que pasaba por el lugar se acercó al auto y vio un cuerpo inmóvil en el asiento del copiloto. La policía recibió el reporte hacia el mediodía del día 25 de octubre; personal de la Fiscalía General del Estado activó el protocolo de feminicidio. La víctima, de 30 años de edad, murió por ahorcamiento.