Astrolabio

  • El dirigente de Ciudadanos Observando considera que todos los gobiernos se resisten a dejar atrás la opacidad.
  • Desde 2017 es parte del Mecanismo de Protección para Defensores de Derechos Humanos y Periodistas; no nos vamos a detener, advierte.

José de Jesús Ortiz

Lleva una década enfocado en el trabajo de los temas de transparencia y acceso a la información pública para documentar y exhibir corruptelas de la clase política, en particular de los diputados a los “que nadie vigila”. Dice que pese a las amenazas que ha recibido en estos años –y por las cuales desde 2017 fue incorporado al Mecanismo de Protección para Defensores de Derechos Humanos y Periodistas–, el trabajo ha valido la pena y advierte que no cesará en las denuncias que hace, junto a la organización que fundó, Ciudadanos Observando.

José Guadalupe González Covarrubias (1969), no se arredra frente a las amenazas recibidas, la más reciente por parte del exdiputado José Luis Romero Calzada, parece acostumbrado ya a sortearlas, aunque reconoce que su estabilidad familiar y personal se ha visto afectada.

“No ha pasado nada hasta ahora porque de inmediato alzo la voz y visualizo el problema… estamos convencidos del riesgo, pero no nos vamos a detener”, asegura.

Próximo a cumplir 10 años en el activismo social en el campo de la transparencia a través de la organización Ciudadanos Observando, admite que el trabajo no ha sido fácil. Tampoco tiene dudas: las resistencias para transparentar la información son inherentes a todos los gobiernos sin importar el signo partidista, la misma opacidad estructural, letra muerta la rendición de cuentas que prometen.

Vehemente, no para su discurso un minuto, con énfasis para destacar ideas o frases. Por momentos parece con cierto tono teatral, como si hablara ante un escenario, reflejo quizá de su época como locutor de radio, irreverente y magnético. Entrevistado una semana después de que la organización internacional Artículo 19 emitiera un comunicado, a través del cual demandó a las autoridades implementar medidas de prevención y protección encaminadas a salvaguardar su integridad luego de ser amenazado por Romero Calzada, Guadalupe González defiende el trabajo que realizan en Ciudadanos Observando y sostiene que “la lucha ciudadana es una carrera de largo alcance”, en la que se deben superar obstáculos y resistencias de todo tipo, sobre todo de los entes públicos a quienes molesta ser exhibidos en sus tropelías.

Del Diseño Gráfico a la radio

Estudió la licenciatura en Diseño Gráfico en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí a finales de la década de los 80, en la época dura de Alfonso Lastras al frente de la Universidad. Como contraparte a los grupos porriles que aún predominaban en esa institución, dice que junto con otros compañeros creó una organización estudiantil (el grupo Imagen)dentro de su facultad centrada más al ámbito deportivo y cultural, aunque siempre en el horizonte de influir en la vida universitaria. Ello lo llevó a ser electo consejero alumno de la Facultad del Hábitat, representante ante el Consejo Directivo Universitario (1991-1993). De aquellos años proviene su inquietud política, como una actividad para participar e influir en la toma de decisiones.  

Después de terminar la licenciatura tendría una experiencia inicial en Radio Universidad que en los primeros años 90 comenzaba a estrenar la frecuencia en FM, dirigida por Armando Acosta Díaz de León. Recuerda aquella etapa como de mucha creatividad y libertad para que estudiantes universitarios se involucraran en la programación de esa emisora. En su caso, le tocó estar al frente de un programa enfocado en la Facultad del Hábitat, de entretenimiento y servicio social para los alumnos que se desvelaban haciendo tareas.

“De Radio Universidad pasé a FM Globo, con Elías Navarro. El radio era un complemento a lo que hacía, no era mi trabajo de base, lo he hecho toda la vida porque me gusta. Ahí producía y comercializaba mi espacio. Los programas que me tocó tener en ese tiempo eran muy escuchados, con buen rating, tratábamos de combinar un poco lo que era el entretenimiento y cuando tenía captada la atención de los chavos les metía el tema serio y los hacía reaccionar. Siempre fui muy inquieto, me gustaba cuestionar a los mandatarios, a los diputados, al Ayuntamiento”.

En el programa abordaban temas presentes en la agenda pública de aquellos años, sobre todo entre los jóvenes, como la drogadicción, la deserción escolar, el suicidio o el alcoholismo. Combinaba el entretenimiento en radio, el pop y el rock, con temáticas sociales y entrevistas, por lo cual llegó a tener diversas fricciones, una en particular con Fernando Silva Nieto, gobernador en esa época (1997-2003).

“Tuvimos con él un caso de censura, me intentaron quitar del programa. El gobernador siempre ha tenido un control en los medios en los que se presenta, si va a un medio quiere que le hagan las preguntas a modo y cuando yo lo invité a un programa en vivo, el compromiso fue ese: que no me iban a mandar un guion, ni preguntas y lo aceptó. Pasábamos llamadas al aire, sin control, no estaban acostumbrados a eso y creo que hasta la fecha… Hubo muchas llamadas de gente cuestionando la pésima gestión del gobernador, sobre todo en el tema del transporte pues se le señalaba de tener intereses en una línea de camiones. La gente lo estaba cuestionando muy fuerte y fue un acto de censura. Ya cuando estábamos al aire querían que no siguiera con las preguntas, lo cual no permití”.

En aquellos días de radio, le tocó encabezar diversos programas, entre ellos Bromeando, pero en serio, El observatorio y uno más que llevó el nombre de Libertad extrema. Dice que en esa época apareció “una brillante generación” de locutores, como Jesús Aguilar, Leonel González, Ángel Rodríguez, Elena Sampere o Karina Armenta, entre otros. También, considera que en los programas que le tocó encabezar se rompió el molde y con irreverencia y creatividad se mantuvo una audiencia cautiva, como sucedió durante años con las posadas radiofónicas que transmitían en FM Globo.

“Llegamos a terminar la transmisión a las cinco de la mañana y en una noche llegamos a sacar hasta tres mil llamadas telefónicas. Creo que esa generación hizo mover a los jóvenes sanamente”.

Su etapa en radio terminó a principios de la década del 2000 pues empezó a trabajar como gerente comercial en diversas empresas, lo que implicaba un movimiento constante por algunas ciudades del centro del país. Un ritmo de trabajo que mantuvo casi una década, hasta que más adelante irrumpió en su camino el activismo vía la transparencia y el acceso a la información pública.

El interés por la transparencia

A partir de una preocupación personal que lo afectaba como a miles de ciudadanos, Guadalupe González un día decidió interpelar vía redes sociales a un diputado panista y exigirle que definiera el por qué votaría en el Congreso del Estado a favor de un aumento en la tenencia vehicular. Eran los primeros años del gobierno sin brillo de Fernando Toranzo Fernández; los años de la Legislatura gris de Xavier Azuara, Manuel Lozano, Pedro Pablo Cepeda y Oscar Bautista, entre otros tribunos.

Por las redes, el diputado panista (Claudio Juárez Miranda) respondió el cuestionamiento y le exigió que comprobara sus dichos sobre la cantidad que le atribuía como salario mensual y que por ello a los diputados les era fácil votar a favor de un incremento al impuesto vehicular. Ahí, se dio cuenta que de momento no tenía forma para sostener lo que había escrito en las redes sociales del legislador.

“Me metí a la página del Congreso, pensaba que era muy fácil encontrar el salario, pero no. Ahí buscándole me encuentro con la Ley de Transparencia, la descargué, me pasé una semana leyéndola y subrayándola. Y me empezó a fascinar el tema, yo decía ¿cómo puede haber cosas como éstas de las que tenemos derecho, de lo que se podía solicitar por transparencia a través de la ley? Me documenté y pedí por transparencia los recibos de nómina, armé una tabla en excel y copié lo que me contestaron. Se la puse al diputado en sus redes y le dije usted gana tanto, cobró este cheque tal día y aquí está, lo obtuve a través de una solicitud de información”.

Aquel hecho fue importante, sobre todo porque se cuestionaba a un diputado a partir de datos y documentos públicos. “Nunca nadie había hecho algo así, a la mejor había alguien que lo había hecho, pero en mi entorno no. La gente que vio eso le encantó, de entrada porque se cuestionaba a un diputado, les tenían miedo… eso me obligó a seguirme documentando. Eso fue en julio de 2012, con Fernando Toranzo como gobernador”.

A partir de ese momento no abandonaría ya el activismo en temas de transparencia. A las pocas semanas comenzaría a constituirse de manera informal la organización Ciudadanos Observando, al principio con un puñado de gente interesada en esos temas y luego con una convocatoria en ascenso.

“Ya de rato parecía que estábamos complotando contra el gobierno, hablando de Toranzo y la gente se nos quedaba viendo, porque así ha sido este país, la gente siempre ha vivido con miedo. Después ya éramos 20 personas, no era cómodo estar en un café y nos fuimos a otra parte”.

También, es una época que coincide con la elección presidencial de 2012, el ascenso de Enrique Peña Nieto y la irrupción del movimiento estudiantil #YoSoy132 que tuvo en San Luis Potosí una repercusión importante y sirvió como aglutinador de diversos liderazgos jóvenes.  “Era una etapa de gran efervescencia social, que ayudó mucho, teníamos reuniones donde nos juntábamos 50 personas, a los chavos les compartíamos nuestras ideas, ellos decían nosotros hacemos la protesta de músculo y ustedes consigan la información; en alguna ocasión hicimos una protesta de más de 500 personas frente al Congreso del Estado para detener el aumento a la tarifa del transporte que quería dar Fernando Toranzo. Al final no pudieron aumentar la tarifa y todo ello lo logramos con acciones de resistencia civil pacífica”.

Después, ya como Ciudadanos Observando (cuyo nacimiento sitúa en julio de 2012), hicieron un estudio sobre el transporte público en San Luis para evidenciar las falacias del discurso de los permisionarios y demostrar las verdaderas utilidades que dejaba el negocio del transporte. “Eso fue lo que nos catapultó, fue cuando Ciudadanos Observando se dio a conocer con aquél estudio y cuando descubrimos todas las anomalías, porque nadie cuestionaba, nadie decía nada”. 

Astrolabio: En diez años de existencia de Ciudadanos Observando, les ha tocado enfrentar una lista larga de gobiernos locales y municipales ¿cómo los evaluarías, hay alguno más transparente o más opaco?

Guadalupe González: Hay una resistencia terrible a la transparencia, hemos hecho propuesta a todas las administraciones y encontramos la misma resistencia. De quien pensamos que podía haber mayor apertura y transparencia que era la administración municipal Xavier Nava, vimos que no fue así, inclusive tuvimos que luchar porque querían hacer un retroceso. En el tema de transparencia ha sido muy difícil la lucha, todos los que sean de cualquier partido han sido muy resistentes y no están convencidos del tema.

A: ¿Te parece que alguno de todos estos gobiernos es más corrupto que los demás?

GG: Pues ahí están los hechos: por haber exigido transparencia en aquél caso de Sandra Sánchez Ruiz (durante el gobierno municipal de Ricardo Gallardo Juárez), la proveedora fantasmagórica que aparecía facturando más de 63 millones de pesos, como demostró aquella fabulosa investigación del periodista Victoriano Martínez y que nosotros comenzamos a hacer equipo, a sumarnos y a obtener más información y darle seguimiento, por haber pedido transparencia hubo una brutal represión en contra de un servidor y contra el director de Astrolabio Diario Digital y más gente que alzó la voz por pedir transparencia. Eso es algo inaudito.

Dice también que como organización se han centrado sobre todo en documentar las irregularidades en el manejo de recursos públicos en que incurren los diputados locales, “porque por ley es el poder que vigila a todos los demás, pero a él nadie lo vigila”, aunque también han exhibido múltiples anomalías en el Ejecutivo estatal.

Agrega: “Es importante vigilar al Legislativo porque ahí están representadas todas las fuerzas políticas, todos los partidos, al fin de cuentas quien autoriza los recursos públicos es el Congreso, quien autoriza y modifica las leyes son los diputados y todo eso nos afecta. Como nadie vigila al Congreso, durante décadas fue un epicentro de corrupción y de hacer leyes que han dañado a la sociedad”.

Entre muchas de las investigaciones que han realizado vía el acceso a la información pública, están la que titularon El honorable gremio del fraude, en la que documentaron una trama de corrupción en el Congreso del Estado que implicaba a diputados locales y empresas fantasmas para facturar ayudas sociales que nunca llegaron a su destino. La rapacidad desde el poder como práctica política. “Se robaron así cerca de cuatro millones de pesos. Eso fue un parteaguas, comenzaron las denuncias a los diputados desde la sociedad civil, la gente de las comunidades perdió el miedo y comenzaron a denunciar”. Una investigación que exhibió a la que considera ha sido la peor Legislatura del Congreso del Estado, integrada por José Luis Romero Calzada, Sergio Desfassiux, Gerardo Serrano, Manuel Barrera Guillén, Josefina Salazar y Oscar Bautista, entre otros.

“En los diez años que llevo vigilando a los diputados para mí es la peor de toda la historia. Fue la peor en todo… convirtieron la tribuna del Congreso en un auténtico circo, grotesco. Eran los amos del escándalo, con un trabajo legislativo muy pobre, además de corruptos. Ahí surge la ecuación corrupta, de cómo utilizaban las empresas fantasmas”.

También, recuerda la investigación La pandemia de corrupción en los Servicios de Salud en SLP, durante el gobierno de Juan Manuel Carreras y Mónica Rangel al frente del sector salud (hoy detenida). Una investigación en la que documentaron un presunto fraude por más de 200 millones de pesos para desviar recursos y pagar a empresas vinculadas al empresario Gabriel N. (también en la cárcel). Otra investigación más fue Medicamentos falsificados en el Hospital Central y el IMSSS, con la que denunciaron el pago de más de 200 millones de pesos a diversas empresas fantasmas como proveedoras de medicamentos oncológicos –presuntamente falsificados–, los cuales se entregaron a mujeres. Entre otros muchos trabajos.

A: ¿Parece que por momentos ustedes han sustituido investigaciones que deberían hacer los medios de comunicación?

GG: Sí, o la Auditoría Superior del Estado, en muchas ocasiones hemos exhibido la corrupción de la Auditoria con nuestro trabajo, cosas tan evidentes que ellos no encuentran y no hay explicación más que a través de hechos de corrupción.

A: ¿Cómo se han capacitado en estos temas?

GG: Somos autodidactas, fuimos a tomar un curso a la Comisión Estatal de Garantía de Acceso a la Información Pública (CEGAIP), un curso institucional que no dice la verdad de lo que se enfrenta el ciudadano; nosotros logramos sacar un manual ciudadano, diferente a cómo te capacita la Cegaip, sobre cómo preguntar, qué no hacer, con qué te vas a encontrar, con qué resistencias; en el manual compartimos nuestros casos de éxito, de forma parecida a como lo hace de manera profesional Samuel Bonilla, que para nosotros es el gurú, el master en estos temas, nosotros somos autodidactas, aprendices.

A: ¿Para qué le sirve al ciudadano de a pie la transparencia y el acceso a la información pública?

GG: Para muchas cosas, inclusive para la toma de decisiones de tu vida, por ejemplo: una persona que quiere tener la certeza de su vivienda, de dónde está comprando, puede pedir información vía transparencia de lo que va a comprar, de que esa zona no esté emproblemada. El tema de la transparencia es fundamental, va más allá de los temas políticos.

A: ¿Por qué si es tan importante la transparencia, se usan tan poco las leyes de transparencia?

GG: Primero porque los organismos encargados de hacer la difusión, los entes responsables de ello no cumplen con ese trabajo y no hay difusión; segundo, porque le tienes que dedicar tiempo; y tercero, porque falta también interés de la ciudadanía.

A: ¿Sirven de algo los organismos burocráticos responsable del manejo de la información?

GG: No, porque no hay un compromiso real.

Considera que en las escuelas y en particular en las universidades tendría que haber asignaturas dedicadas al tema de la transparencia y acceso a la información pública, aunque advierte que eso es algo que no les interesa, “lo que menos quieren es que los jóvenes pregunten y que pidan información, pues si están haciendo mal las cosas no les conviene. La UASLP en lugar de ser un ejemplo de transparencia le ha quedado a deber muchísimo a la sociedad, durante el periodo de varios rectores ha sido enemiga de la transparencia, terrible”.

Las amenazas recientes

No son nuevas las amenazas que ha recibido en estos años, la más reciente de parte del exdiputado y excandidato a la gubernatura, José Luis Romero Calzada. Dice que se trata de intimidaciones que buscan frenar las denuncias de casos de corrupción. Se sabe vulnerable, “si te quieren joder lo van a hacer”. Pese a ello, expresa que no detendrá su trabajo y activismo.

El caso de Romero Calzada lo ubica dentro de un contexto que se remonta a la época en que éste era diputado y denunciaron múltiples anomalías en el manejo de recursos públicos a través de un entramado para desviar recursos públicos y falsificar firmas de supuestos beneficiarios de apoyos sociales. “Conseguimos que cinco personas de comunidades muy marginadas interpusieran demandas penales y lo obligaran a devolver parte del dinero robado, devolvió como 200 mil pesos. Es una persona intolerante, agresiva, ha generado un odio contra nosotros porque lo hemos cuestionado y porque no ha podido callarnos; en Ciudadanos Observando hemos informado también que tiene denuncias en la Unidad de Inteligencia Financiera ligadas al lavado de dinero, al huachicoleo, al robo de combustibles y no nos hemos callado”.

El pasado 23 de enero, Ciudadanos Observando denunció que la diputada Gabriela Martínez Lárraga mantenía “aviadores en el Congreso del Estado”, quienes en los hechos realizaban trabajo de operación política y comunicación para Romero Calzada y el partido Redes Sociales Progresistas. “Sacamos una nota cuestionando eso, es un abuso ¿cómo puedes pagar con nuestros recursos a gente que trabaja para él, esos son aviadores? Entonces, como para amedrentarnos esta diputada interpone una denuncia por difamación en contra mía y de la organización. Me acusa de violencia política, porque nos dirigimos a ella como ‘esposa del Tecmol’, cuando ella en sus redes sociales se presenta así”.

Un día después, Romero Calzada en una transmisión en redes sociales llamó a “ponerle un alto” al trabajo que realiza Guadalupe González. Sin cuidado en el lenguaje, agregó: “Ojalá algún día me lo tope otra vez, ya me lo topé alguna vez en la vida y es una asquerosidad de cabrón. Le tuve que dar una cachetadita un día para orientarlo y desde ahí me tira, pero aquí estamos”. Semanas después, la organización Artículo 19 emitió un comunicado y llamó al Mecanismo de Protección a Periodistas a “implementar medidas de prevención y protección encaminadas a salvaguardar” la integridad de Guadalupe González y de las personas integrantes de Ciudadanos Observando.

A: ¿Qué ha pasado con este caso, qué medidas se han tomado?

GG:  En el caso de Romero Calzada se aplicó de inmediato una medida cautelar, precautoria, para que no se pueda acercar a mi negocio, ni a mi familia. No ha pasado nada hasta ahora porque de inmediato alzo la voz, visualizo el problema y gracias a Dios siempre que he recibido amenaza me han abierto las puertas los medios para escuchar lo que está pasando. Sí es delicado, estamos convencidos del riesgo, pero no nos vamos a detener.

A: En 2017 también recibiste amenazas similares por las cuales te incorporaron al Mecanismo de Protección a Periodistas y Defensores de Derechos Humanos ¿en qué consistieron aquellas amenazas?

GG: Fue por el caso de Sandra Sánchez Ruiz donde pedimos transparencia y se me vino una represión brutal del ayuntamiento de Ricardo Gallardo Juárez, de manera coordinada me clausuraron un negocio en Soledad y otro en San Luis, a la misma hora, a pesar de que yo tenía mis documentos en regla, todo en orden; me pusieron gente en la noche frente a mi casa, para amenazarme, me seguían; luego, por teléfono me amenazaron de muerte, tengo los teléfonos de donde me amenazaron, pero la Fiscalía nunca hizo nada.

A: ¿Tu activismo en estos temas de transparencia ha afectado tu estabilidad personal, familiar?

GG: En momentos sí, lógico, claro, cuando recibes amenazas, cuando hay un hostigamiento, que te pongan frente a tu casa a unos tipos en camionetas blindadas y vidrios polarizados, tomado fotos a tus hijos, ¡pues cómo no!

A: ¿Ha valido la pena todo esto?

GG: Sí claro… Hemos buscado despertar un poco la conciencia de la ciudadanía, impulsamos la desaparición del fuero a los diputados en San Luis, la eliminación de la tenencia, hemos realizado acciones de resistencia civil, creamos un manual de transparencia y un reconocimiento ciudadano a la Calidad humana; hemos realizado investigaciones periodísticas con repercusión nacional y acciones en conjunto con más gente, no nos colgamos las medallas, pero sí creo que nuestra lucha ha dado frutos. Sería peor no haber hecho nada estos diez años y habernos quedado cruzados de brazos, quejándonos como hace la mayoría de la gente.

Dice, finalmente, admirar a aquellas personas “que se han rebelado contra la opresión y que han tratado de ser diferente a los demás”, pese a que muchas de ellas hayan sufrido acoso y persecución. A nivel local, en el tema de transparencia y combate a la corrupción, reconoce el trabajo pionero de Samuel Bonilla Núñez, “que para mí es el referente de todos estos temas”, así como del exdiputado Eduardo Martínez Benavente, el periodista Victoriano Martínez o el abogado José Mario de la Garza, de quienes ha aprendido y ha tratado de seguir sus pasos. “Todos ellos han sido fuente de inspiración en mi vida”.

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