Por Victoriano Martínez
Hay dos vías para conocer qué hace la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (SEGAM) para evitar la contaminación de los ríos Calabacillas y Paisanos: (1) las afirmaciones de su titular Sonia Mendoza Díaz y (2) las pocas comparecencias de la dependencia ante los juicios de amparo promovidos por los representantes de San Marcos Carmona por la inacción de la dependencia.
Mendoza Díaz ha dicho que se trabaja de manera coordinada con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión Estatal del Agua (CEA) para atender problemas de contaminación de los ríos Calabacillas y Paisanos, por denuncias ciudadanas y procesos judiciales.
No obstante, en las zonas afectadas la presencia de la SEGAM es nula, en tanto que en el seguimiento de los juicios de amparo iniciados por los representantes de la comunidad de San Marcos Carmona se pueden ver comparecencias por escrito que tampoco hablan de intervenciones en las partes afectadas.
Desde el 12 de junio de 2023 el juzgado Tercero de Distrito concedió la suspensión definitiva a los representantes de la comunidad que tendría que tener como resultado que se impidiera la construcción de una barda y una pileta de tratamiento irregular de agua dentro del afluente, lo que no ocurrió. Barda y pileta fueron construidas.
El 22 de junio de 2023, el Juzgado dio cuenta de un escrito de la SEGAM que informó de la gestión para atender a la suspensión definitiva que consistió en un memorándum para pedir a la directora de Auditoría y Supervisión de la SEGAM designar personal a su cargo que dé cumplimiento al requerimiento.
El 28 de junio se da cuenta de otro oficio de la SEGAM, ahora firmado por el director de Normatividad de la SEGAM en el que simplemente comparece ante el requerimiento del juez.
Efectos concretos de tales comparecencias ante el Juzgado para evitar la contaminación del Río Calabacillas: cero. Barda y pileta fueron construidas. Es decir, ni declaraciones de Sonia Mendoza ni comparecencias ante los juicios en su contra dan cuenta de acciones concretas de la SEGAM.
Y mientras tanto, la desprotección al río Calabacillas es una desatención contra la comunidad de San Marcos Carmona que se agrava con menosprecios adicionales a los que se suma el Ayuntamiento de Mexquitic.
San Marcos Carmona ha denunciado que no fueron tomados en cuenta en la consulta para elaborar el Plan Municipal de Desarrollo de Mexquitic de Carmona, no se les reconoce como grupo indígena y han tenido que llegar al Tribunal Electoral del Estado a demandar la protección de sus derechos político-electorales.
Así, mientras la comunidad ve vulnerados sus derechos políticos y ambientales, la SEGAM no acredita acción concreta alguna sobre el cumplimiento de sus obligaciones y se limita a declaraciones y comparecencias ante el juez… mientras los ríos Calabacillas y Paisanos se deterioran en perjuicio de quienes habitan su entorno.





