Entre el combate a la delincuencia y la percepción de inseguridad

Por Victoriano Martínez

Sin duda es una buena noticia el dato: el 2025 cerró a la baja en la incidencia de homicidios dolosos. Con cifras consolidadas, San Luis Potosí registró 207 víctimas mortales para colocarse como la onceava entidad con menor incidencia. Un 53.3 por ciento menos casos que en 2024.

Materia para la propaganda la hay sin duda. En 2025 hubo menos de la mitad de ejecutados que en 2024. Pero aún estamos muy lejos de los años en los que se vivía sin miedo. Y está pendiente de conocerse el dato sobre la percepción de inseguridad que el INEGI dará a conocer el próximo 23 de enero.

El índice de percepción de inseguridad correspondiente al tercer trimestre del año pasado colocó a San Luis Potosí en un 70.9, apenas 5.9 puntos porcentuales por debajo del tercer trimestre de 2021, cuando comenzó el sexenio.

Seguramente los casos de homicidios dolosos, especialmente las ejecuciones de alto impacto, son los delitos que mayor efecto tienen en la sensación de miedo que provoca la incidencia delictiva, pero no es el único.

En los primeros 50 meses del sexenio se denunciaron en el Estado 244 mil 227 delitos. Si se toma en cuanta la cifra negra de los delitos, son pocos los habitantes del territorio potosino que no hayan al menos conocido de primera mano la comisión de un delito.

Entre tener noticia de ejecuciones de alto impacto y conocer de primera mano hechos delictivos, la percepción de inseguridad se configura y, por ello, no se debe sobre dimensionar la buena noticia sobre la baja en el número de homicidios dolosos. El tema es sensible, aún hubo 207 familias enlutadas por la incidencia de ese delito.

El de la inseguridad no debe ser un tema de propaganda, sino de estadísticas que informen con sobriedad y sin alardes. Se deben evitar sesgos. Efectivamente, bajó el número de homicidios dolosos, pero eso no significa que el número total de delitos que se cometen también haya bajado.

De acuerdo con las estadísticas del propio Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la tendencia en el número de delitos que se registraron entre octubre de 2021 y noviembre de 2025 se mantiene ligeramente al alza.

Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, la percepción de inseguridad tiene una tendencia ligeramente a la baja. De septiembre de 2021, cuando estaba en 76.8 por ciento, bajo a 70.9 por ciento en septiembre de 2025, con altibajos que lo llevaron a estar en 81.8 en septiembre de 2023 y 65.7 en marzo de 2024.

Hacer de los indicadores de incidencia delictiva motivo de propaganda o promoción personal no sólo agrede a las víctimas de cualquier tipo de delito, sino que resulta contraproducente: si la mayoría de las personas pudo conocer de primera mano la comisión de un delito, tendrá la impresión de que se le trata de engañar.

El combate a la delincuencia es cuestión de estadísticas, la percepción de inseguridad es cuestión del impacto emocional de los actos delictivos, sean por alto impacto mediático o por una experiencia personal o cercana. La propaganda no ayuda a vivir sin miedo.