Antonio González Vázquez

A escasas tres semanas de la conclusión del semestre enero-junio 2020, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí ha sugerido a las autoridades administrativas y docentes de sus escuelas y facultades que vayan diseñando un esquema de “evaluación virtual” a fin de cerrar sus cursos.

En ese sentido, la figura del Consejo Técnico Académico y los directores en cada plantel establecerán las estrategias necesarias para llevar a buen término la conclusión del ciclo escolar.

De acuerdo con las directrices dictadas por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, se advierte que ante el hecho de que no se reemprenderán las clases presenciales durante mayo, lo conducente es pensar en el diseño de esquemas de evaluación de fin de semestre.

“En consecuencia, esto nos obliga a diseñar un programa de acción para atender la emergencia que reduzca el impacto negativo sobre los estudiantes. Es importante considerar la posibilidad de que tampoco se puedan aplicar de manera presencial los exámenes finales en las fechas calendarizadas”.

“Por ello, agrega, se debe pensar en el diseño de un modelo  de evaluación virtual que implique la entrega de evidencias por parte de los estudiantes”.

El fin de cursos del semestre está programado para el 21 de mayo y los exámenes ordinarios del 22 al 28 de ese mes, mientras que los exámenes a Título van del 17 al 23 de junio.

Además de diseñar esquemas de evaluación virtual de final de semestre, se solicita a los maestros “flexibilizar” sus criterios de evaluación a los alumnos previa adecuación de los programa de trabajo por asignatura.

En ese sentido, también se aconseja que se tome en cuenta a “las población estudiantil en desventaja socioeconómica, en cuyo caso, debieran prever acciones para compensar esta situación. Existen alumnos que carecen de los medios tecnológicos para incorporarse súbitamente a un proceso de educación en línea”.

Para el caso de las carreras profesionales donde el examen final de curso considera prácticas en laboratorio, se sugiere la “posibilidad de diferirlas o sustituirlas por otra actividad no presencial”.