Carlos Rubio

Durante este día, a través redes sociales, se ha exigido justicia por los dos jóvenes estudiantes de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí aprehendidos por presuntamente haber participado en los destrozos realizados el pasado 5 de junio en el Congreso del Estado y la Fiscalía General de Justicia.

Astrolabio Diario Digital ha recabado dos testimonios de personas cercanas a Jessica Karina Pardo Guzmán y José Raúl Jiménez Espiricueta, quienes relataron la injusticia que están viviendo al haber sido “inculpados”.

Una amiga de Jessica, quien solicitó se reservara su nombre, describe a la joven como una persona tranquila, quien es cantante y gusta de dedicarse a la música, además de ser estudiante de derecho en la UASLP y fotógrafa. El viernes 5 de junio ella decidió acudir a documentar la marcha que se llevaría a cabo para exigir justicia por Giovanni, el joven asesinado por policías en Jalisco.

“Su único pecado fue estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado y a la hora equivocada”.

Ese día fue aprehendida y llevada al penal de La Pila, donde se le imputaron cargos por motín y por participar en destrozos en el Centro Histórico. Posteriormente fue puesta en libertad precautoria, por lo que debía asistir todos los lunes a firmar.

El día de ayer la Fiscalía General del Estado informó sobre la detención de siete presuntos responsables en los destrozos en el Centro Histórico, entre los que se encuentra Jessica.

Según narra su amiga, ella fue detenida al ir a firmar al Ministerio Público: “Iba con su mamá saliendo de donde va a firmar del MP y llega una patrulla y la bajan con el pretexto de que el coche tiene reporte de robo, luego los policías le dicen que tiene una orden de aprehensión en su contra”.

Existe una fotografía en la que se puede apreciar a Jessica de espaldas utilizando su cámara fotográfica, y aunque no hay más pruebas demuestren que Jessica no tuvo participación, “tampoco hay pruebas claras que la inculpen, su único error es estar ahí”.

Su compañera considera “ilógico” que alguien que busque realizar destrozos en una marcha se vista de la forma en la que iba Jessica, con short, blusa, un morral y su cámara, “si le vas a entrar, pues te vas preparado, no con tu cámara en la mano”.

Lamentó que en los destrozos hayan participado claramente personas que siguen “limpias”, como Sebastián, bautizado como Mono Blanco y señalado por ser uno de los líderes de la movilización.

Después de haber sido detenida el 5 de junio, Jessica ha sido víctima del temor de salir de su casa por miedo a que la pudieran volver a aprehender, hecho que lamentablemente ocurrió de nuevo el día de ayer.

Por otra parte, Aarón Obregón, compañero activista de José Raúl Jiménez Espiricueta, el otro estudiante aprehendido el día de ayer, relató para Astrolabio que la tarde del 5 de junio, Raúl únicamente acudió a manifestarse pacíficamente y a documentar los hechos, ya que tiene como hobbie la fotografía.

Además, comentó que existen videos de transmisiones en vivo realizadas a través de la cuenta de Facebook de su compañero Luis Alberto Suárez Castillo, en las que aparece Raúl y en todo momento se le observa separado de quienes se encontraban haciendo destrozos, mientras sostenía su cámara para documentar lo que ocurría.

Raúl es un joven estudiante de 18 años de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades, además pertenece a diversos colectivos estudiantiles. Él fue aprehendido el día de ayer entre las cinco y seis de la tarde; ninguno de sus familiares fue notificado al respecto.

Según comenta Aarón, pasar por esta situación ha sido difícil para Raúl, ya que “vivió la impunidad, es un gran impacto sobre el individuo, ver como tu autoridad violenta tus derechos, ver como alguien que debería cuidarte como la policía te transgrede y te inculpa”.

Ambas personas cercanas a los señalados, solicitaron que se lleve a cabo un proceso justo y transparente para los jóvenes estudiantes, quienes se han visto forzados por parte de las autoridades a pasar por esta situación.