Astrolabio

Por Victoriano Martínez

¿Alguien se habrá percatado de que la Comisión Estatal de Garantía de Acceso a la Información Pública (CEGAIP) inició su periodo vacacional el pasado lunes?

Tan inútil resulta para cumplir su obligación de garantizar el derecho de acceso a la información pública que ni para los sujetos obligados a los que debe vigilar hay diferencia entre su forma de actuar con o sin periodo vacacional de los comisionados de la CEGAIP y sus 57 burócratas que ocupan el edificio de Cordillera del Himalaya #605, Lomas 4a. Sección.

“Por medio del presente se informa que en cumplimiento al acuerdo de Pleno CEGAIP-11/2019 aprobado por unanimidad de votos en sesión ordinaria del 15 de Enero del 2019, los días 22 de Julio, al 2 de Agosto del 2019, serán inhábiles, por lo que durante esas fechas no correrán los términos en los procedimientos que se tramitan ante esta comisión.

“Reanudándose estos el día 5 de Agosto del 2019”, reza textual el aviso del periodo vacacional en su página de internet.

Se trata del primer periodo vacacional que marca 14 días en los que formalmente no estarán en la sede de la CEGAIP, pero no habrá ninguna diferencia con el resto del año: los sujetos obligados seguirán haciendo como si cumplieran sus obligaciones de transparencia y como si atendieran las solicitudes de información.

Para muestra un botón: durante la última semana de actividades de la CEGAIP, previo a su salida de vacaciones, la Fiscalía General del Estado atendió 14 solicitudes de información con archivos PDF en los que aparecen hojas en blanco y una más sin adjuntar archivo alguno a la respuesta, a pesar de haberlo señalado.

Dos de tantas prácticas permanentes con las que los sujetos obligados nulifican el derecho de acceso a la información pública ante las que la CEGAIP resulta inexistente y sin que sea necesario levantar acta de inexistencia.

La prueba de su inexistencia no sólo está en que no toma medidas al respecto, sino en que –ni porque se denuncie en prensa– la CEGAIP se da por enterada de esos atentados contra el derecho de acceso a la información pública, mucho menos va a tomar medidas para garantizarlo.

Tan inexistente resulta hasta para los usuarios de la Ley de Transparencia, quienes tienen claro lo inútil que resulta la Comisión, que en ninguno de los 15 casos de la burla perpetrada por la Fiscalía han presentado hasta ahora recurso de revisión.

La no existencia de la CEGAIP sólo se da en los hechos, porque en la Ley de Transparencia tiene facultades y recursos para hacer valer el derecho de acceso a la información pública.

Es la falta de voluntad y compromiso de los tres comisionados que la integran la que anula a la CEGAIP, porque no sólo no actúan como garantes, sino que también recurren a algunas de las tretas para dificultar el derecho de acceso a la información pública.

Un ejemplo: al atender la solicitud de información que registraron con el número CEGAIP-SI-018/2019-MANUAL, presentada por escrito directamente en sus oficinas, incumplieron con el segundo párrafo del artículo Quincuagésimo Octavo de los Lineamientos para la Implementación y Operación de la Plataforma Nacional de Transparencia al no registrarla en ella.

Pero no sólo eso. A pesar de que fue presentada por escrito, lejos de entregar por la misma vía la documentación requerida, remitieron al solicitante a consultar 15 direcciones electrónicas de documentos Excel dentro de la Plataforma Estatal de Transparencia.

Una auténtica burla para un solicitante que pide físicamente la información y lo remiten al espacio digital. Uno de tantos casos que muestra, incluso, que quien considera inexistente a la CEGAIP se equivoca porque efectivamente no existe para garantizar el derecho de acceso a la información pública, pero sí existe para obstaculizarlo.

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