Astrolabio

Xochiquetzal Rangel

El Implan presentaría durante el sexto y último taller de planeación, en tres semanas, el anteproyecto del Plan de Desarrollo Municipal, para observaciones finales y, posteriormente, la creación del documento final que está previsto se dé a conocer a finales de noviembre.

El titular del Instituto, Fernando Torre Silva, Indicó que pese a que van muy avanzados con el plan, aún no se sabe cuándo se presentará, debido a que no tienen una fecha límite, pero se prevé sea a finales de este mismo mes.

Asimismo, dijo que aún están escuchando a los actores y ciudadanos que participan en la planeación de la ciudad, como los representantes de diversas instituciones que acudieron hoy al Implan para dar a conocer su postura y preocupación de que se construya en algunas zonas, así como los proyectos de vialidad y salud que propusieron.

Durante el quinto taller de Planeación Estratégica se tocaron temas que tiene que ver con el medio ambiente y el riesgo del cambio climático, con el objetivo de fortalecer el diagnóstico final que conjuntará temas relacionados con geografía y ecología, demografía, sociedad, economía, territorio y ciudad, así como gobernanza.

El director del Centro Eure, Alfonso Iracheta, hace falta aún mucho camino por recorrer, sobre todo en temas de ecología y agua, debido a la falta de infraestructura para captación y desvío de aguas pluviales, y el crecimiento poco controlado, ya que San Luis Potosí cuenta con 27 por ciento en diversas zonas con riesgo de inundaciones.

Por su parte, el activista Michel Hernández Piña, integrante de Guardianes de la Sierra de San Miguelito, San juan de Guadalupe y Tierra Blanca, en compañía de un comunero de San Juan de Guadalupe, expuso las peticiones a tomar en cuenta sobre este territorio.

Pidieron información y agrupación de los pobladores de San Juan de Guadalupe, para que no sean los más de 300 comuneros que integran la asamblea los que decidan el futuro de la comunidad; la creación de un proyecto turístico sustentable que tenga valor y sea financiado por el Gobierno Federal a través de un apoyo, para que en un futuro sean los mismos pobladores los que lo empleen; así como la restitución de 40 hectáreas de las que se adueñó, según comentaron, el desarrollo del Pedregal con fines de lucro particulares y comerciales, y el pago de una expropiación realizada en 1993 por el Gobierno Federal que nunca fue indemnizada.

“Si no hay cohesión o unidad, otras personas externas buscarán aprovecharse de las necesidades de los comuneros (…) sí hay alternativas; lo que dijeron los desarrolladores es completamente falso”, puntualizó Michel Hernández.

Mientras que el abogado Luis González Lozano, al hablar de el Camino a la Presa, dijo que lo que se busca es su preservación, ya que desde que se decretó como zona natural protegida, en 1996, las condiciones al 2019 no han sido favorables por el nulo cambio que ha tenido, ya que carece de un plan de manejo y no hay limitación de polígono, lo cual lo hace aún más vulnerable por estar contigua a una de las zonas más desarrolladas de la ciudad.

“Es zona de recarga natural, ayuda a la cohesión social, propicia a la educación ambiental y al respeto de derechos humanos”, remarcó.

Indicó que hasta el momento las propiedades de esta zona están repartidas entre el Municipio de San Luis Potosí y particulares, por lo que se busca que los segundos realicen acciones en la zona que tengan que ver con conservación ecológica y que el Ayuntamiento sea quien administre dichas actividades.

En temas de movilidad urbana, el arquitecto Fernando Luigi Rojas Lorelli propuso un plan para la reactivación de las vías ferroviarias en San Luis Potosí, mismas que reducirían el tránsito y congestionamiento vial en zonas como Salvador Nava, carretera 57 y puente Pemex, entre otras.

Destacó que hay cerca de un millón 145 mil habitantes en la ciudad capital, de los cuales 150 mil transitan por la Zona Industrial, y cerca de 500 mil vehículos por el municipio.

Sin embargo, puntualizó que su propuesta de reactivación de diversas vías, que consiste en cuatro etapas, es una previsión a largo plazo debido a los costos que se generarían: “consideramos que la ciudad lo necesita, es un tema de mucha gestión, recursos públicos y privados deben intervenir, pero con el rescate urbano y social, ambiental y baja de riesgos, sería mejor”, agregó.

Sobre riesgos a la salud por contaminación, Fernando Díaz, de la agenda social de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, advirtió que “la contaminación mata” de acuerdo con el Coneval, que prevé más muertes por problemas de salud derivados de la contaminación que muertes por el crimen organizado, por lo que las mediciones adecuadas de partículas como la pm 2.5 debe ser primordial para la zona metropolitana y no sólo para el Plan de Desarrollo Municipal de la capital.

“Es triste que no tengamos un monitoreo de aire real (…) para la salud necesitamos pm 2.5, una red adecuada en la zona metropolitana”, expuso, además de ejemplificar que en la zona del Pedregal, en donde hay dos centros educativos y un hospital, hay mayor concentración de partículas 2.5, problema que, estimó, se solucionaría con un programa de control vehicular.

Agregó tres situaciones más que contaminan en gran medida a la zona metropolitana, las cuales son las recicladoras de baterías de coche que contienen plomo, ubicadas en la Zona Industrial; la emisión de contaminantes por las ladrilleras en la ciudad y Soledad de Graciano Sánchez, y la quema de basura en rellenos sanitarios.

Estas exposiciones se tomarán en cuenta para la planeación de San Luis Potosí, quizá contraviniendo lo expuesto hace unas cuantas semanas por los desarrolladores, ya que Fernando Torre Silva aseguró que se privilegiarían los temas que tengan que ver con conservación de zonas ecológicas y sustentables.

“La Ley Federal de Asentamientos Urbanos establece que tenemos que partir de principios de sustentabilidad ambiental, resiliencia, que sin duda serán fundamentales a la hora de hacer el plan”.

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