Redacción

El Frente Ciudadano Anticorrupción (FCA) consideró innecesario que el gobierno recurra a más deuda pública para enfrentar la contingencia por el coronavirus Covid-19, se pronunció por que el gobernador Juan Manuel Carreras López rinda cuentas con absoluta transparencia, y ajuste y reprograme su presupuesto “sin recurrir a la salida fácil y sospechosa de un nuevo préstamo”.

En un comunicado, el FCA estimó que la forma en que se ha desempeñado como gobernador Carreras López y la forma en que ha planteado la pretensión de una nueva deuda por 700 millones de pesos dejan ver que se trata de una medida que responde a sus intereses y no a una búsqueda del beneficio colectivo.

“Lejos de pretender endeudar más al Estado –así afirme que dejará un saldo menor al que recibió–, Carreras López está obligado a informar con transparencia sobre todas las medidas y el presupuesto aplicado para atender la contingencia sanitaria”, señaló el FCA en su comunicado.

Mencionó que al presentar primero una estrategia que incluye la opción del crédito para “dos días después, asegurar que se trata de un abanico de opciones para enfrentar los efectos de la pandemia es un indicador preocupante de la forma en que el Ejecutivo pretende aprovechar la crisis sanitaria para allegarse recursos que no requiere”.

En su comunicado, el FCA pone en duda la credibilidad y confiabilidad de Carreras López y lo acusa de manejarse con base en cálculos para sus propios intereses. Menciona como ejemplos lo que consideran nula procuración de justicia, falta de compromiso ecológico, e hipócrita bandera anticorrupción.

Este es el texto íntegro del comunicado:

Antes que deuda, Carreras debe rendir cuentas

Para el Frente Ciudadano Anticorrupción, que el gobernador Juan Manuel Carreras López haya presentado una Estrategia de Atención Financiera a la Contingencia Sanitaria por el Covid-19 que contempla la solicitud de un endeudamiento público por 700 millones de pesos para, dos días después, asegurar que se trata de un abanico de opciones para enfrentar los efectos de la pandemia es un indicador preocupante de la forma en que el Ejecutivo pretende aprovechar la crisis sanitaria para allegarse recursos que no requiere.

La contradicción entre lo planteado por escrito y las declaraciones de Carreras López sólo es resultado de la tradicional falta de transparencia con que ha actuado al frente del gobierno estatal, desde donde privilegia intereses particulares y de grupo. Una disparidad en el discurso que sólo se explica por la inexistencia de un requerimiento real de un nuevo endeudamiento, dado que omite informar abiertamente sobre los gastos contingentes que lo justifiquen, pero también sobre el destino preciso que se le daría a esos recursos, a pesar de que la propia Ley de Deuda Pública lo obliga a su descripción detallada como requisito para su aprobación.

El Frente Ciudadano Anticorrupción ha manifestado en reiteradas ocasiones y por distintos asuntos –que van desde la nula procuración de justicia hasta la falta de compromiso ecológico, pasando por su hipócrita bandera anticorrupción– la poca credibilidad y confiabilidad de Carreras López como gobernador, quien ha demostrado que se maneja con base a los cálculos para sus propios intereses. En consecuencia, resulta indudable que el manejo que ha dado a su pretensión de que se le autorice un endeudamiento por 700 millones de pesos es la mayor señal de que responde a sus intereses y no a una búsqueda del beneficio colectivo.

Lejos de pretender endeudar más al Estado –así afirme que dejará un saldo menor al que recibió–, Carreras López está obligado a informar con transparencia sobre todas las medidas y el presupuesto aplicado para atender la contingencia sanitaria, así como las opciones que un presupuesto de más de 50 mil millones de pesos y bienes como el terreno que utilizaría la Ford (que él mismo menciona) le permiten ajustar y reprogramar su aplicación para enfrentar la situación sin recurrir a la salida fácil y sospechosa de un nuevo endeudamiento.