Desiree Madrid
La incorporación de trabajadores del sector salud estatal al esquema federal de IMSS-Bienestar continúa en proceso y aún no concluye, aseguró el titular en San Luis Potosí, Daniel Acosta Díaz de León.
“Es un proceso en transición. Todavía no termina completamente, se ha ido avanzando”, declaró al ser cuestionado sobre la centralización del personal.
El funcionario explicó que la meta es que la totalidad de los trabajadores quede integrada a un solo sistema federal antes de que finalice 2026.
La declaración se dio luego de que se le preguntara sobre el diálogo con diputadas y diputados del Congreso del Estado de San Luis Potosí en torno a dudas relacionadas con la salud, en donde el proceso de centralización fue uno de los temas abordados.
“Ya estuvimos platicando sobre los servicios hospitalarios y de los centros de salud”, comentó.
En el sector salud han existido manifestaciones y quejas públicas, particularmente en el Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto”, donde trabajadores han externado inconformidades por distintos asuntos relacionados con la operación hospitalaria y condiciones laborales.
Acosta no detalló cuántos trabajadores faltan por incorporarse al esquema federal ni ofreció cifras sobre el avance porcentual de la centralización. Se limitó a señalar que el proceso “se ha ido avanzando” y que aún no está concluido.
La integración al sistema federal implica que personal médico y de enfermería, así como administrativo, pasen a depender de una sola estructura de salud. Sin embargo, el funcionario no profundizó en los mecanismos específicos mediante los cuales se realiza la transferencia ni en los tiempos administrativos individuales.
El proceso ocurre mientras continúan los señalamientos de trabajadores que piden claridad sobre su situación laboral y el funcionamiento de los servicios. Las inquietudes han sido visibles en el Hospital Central, uno de los principales centros de atención en la entidad.
Pese a ello, el titular de IMSS-Bienestar en el estado reiteró que la meta es concluir la transición antes de que termine 2026, con todos los trabajadores integrados en “un solo sistema de salud de la federación”, como parte del rediseño institucional en curso.





