María Ruiz
El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, dio a conocer el panorama financiero del Interapas y aseguró que los problemas económicos del organismo no se originan en los salarios de sus funcionarios, sino en la falta de recursos federales y en un proceso pendiente de compensación de cuentas con el Gobierno del Estado.
El edil explicó que la Junta de Gobierno del organismo revisó recientemente el tema de las percepciones del personal.
“La Junta de Gobierno tomó decisiones hace dos semanas, o sea, hace mucho tiempo en el sentido de mantener salarios, sueldos, compensaciones y otras prestaciones en los rangos normales, ni más ni menos. Las razonables para una responsabilidad de ese tamaño”.
Señaló que tras una investigación interna no se detectaron irregularidades adicionales, aunque se realizaron ajustes administrativos.
“La investigación no nos arrojó nada adicional; sin embargo, el encargado del despacho sí hizo un ajuste nominal, ajustó compensaciones, salarios, horarios y una serie de cosas para mandar esta señal de orden administrativo, pero ahí no está el problema financiero”.
Galindo insistió en que la situación económica del organismo se debe principalmente a la falta de recursos federales que no llegaron en el tiempo previsto.
“Ahí no está el problema financiero, déjeme decirlo con puntualidad y para que nadie, digo, públicamente tengo que también justificar por qué no hay recursos en el Interapas. Pues uno, este año, el año pasado no llegó el recurso federal: hay un recurso federal que llega en enero y en febrero, iba a llegar en diciembre y no llegó. Y todo ese ejercicio de gasto, que son entre 75 y 95 millones de pesos, lo tuvo que pagar el Interapas”.
Asimismo, explicó que existe un pendiente de compensación de cuentas entre el organismo y el Gobierno del Estado que no se ha resuelto en los últimos cuatro años.
“Y dos, hay un ejercicio pendiente de compensación de cuentas entre el Gobierno del Estado y el Interapas que no se ha dado en cuatro años, solo en los últimos cuatro años. Y hay una cuenta de alrededor de 380, 400 millones de pesos que se tiene que compensar”.
El alcalde añadió que las cuentas del organismo se encuentran abiertas y son revisadas por la Junta de Gobierno, integrada por autoridades municipales y representantes ciudadanos.
“Es un ejercicio de alta transparencia, incluso uno de los integrantes es el propio director de la sede. Entonces no hay nada oculto, está todo sobre la mesa”.
Aunado a esto, el alcalde respondió a las recientes declaraciones del gobernador del estado, Ricardo Gallardo Cardona, quien aseguró que en “todas las colonias” de San Luis Potosí existen denuncias por venta de agua en pipas.
Galindo rechazó que exista una práctica generalizada, pues además el uso de pipas se debe a las fallas en el suministro del acueducto de acueducto El Realito.
“No, definitivamente no, a ver, yo he sido en el tema del agua muy transparente. O sea, veníamos y yo la verdad que yo soy muy respetuoso con la respuesta, pero venimos de casi 15 días sin abasto de agua del Realito”.
El alcalde detalló que esta situación afecta a decenas de miles de viviendas, por lo que el municipio recurre al reparto mediante pipas.
“El Realito afecta entre 35 y 45 000 viviendas. O sea, hay una lucha permanente por mantener a la gente con el vital líquido y eso no se hace de otra manera más que con pipas, perdón, no se hace de otra manera”.
Agregó que recientemente el suministro volvió a restablecerse, lo que reduce la necesidad de este mecanismo emergente.
“Hoy que llegó Aguas del Realito hace unos 2 o 3 días, pues claro, ustedes ya no van a ver actividad de pipas”.
No obstante, señaló que el organismo operador no tiene control sobre el funcionamiento del acueducto.
“¿Quién puede garantizarme que el Realito va a funcionar? ¿Quién tiene la conexión directa, técnica, jurídica y administrativa de que va a jalar o no el Realito? Pues la sea, la verdad, no la tiene el Interapas”.
Finalmente, reconoció que podría existir alguna mala práctica de forma aislada, pero descartó que exista una estructura organizada para lucrar con el agua.
“Yo la verdad yo no dudo que pueda haber una mala práctica, pero no una práctica estructurada para hacer un negocio y eso no lo creo”.





