María Ruiz
Luego de que el Grupo Universitario del Agua presentara avances de la Agenda Hídrica 2025, el debate sobre la calidad del agua en la capital potosina tomó relevancia, especialmente tras las advertencias del doctor Fernando Díaz Barriga Martínez sobre la presencia de sustancias como arsénico y flúor en fuentes de abastecimiento.
Durante su intervención, el especialista recordó que desde hace más de tres décadas se estudian los efectos de estos elementos en la salud, señalando afectaciones en cerebro, corazón y riñones, incluso desde la etapa intrauterina, así como impactos en el desarrollo cognitivo infantil.
Además, mencionó estimaciones de la Facultad de Ingeniería que apuntan a que al menos el 13 por ciento de los pozos podrían presentar contaminación por microplásticos, arsénico, flúor e incluso uranio.
Ante este panorama, el alcalde Enrique Galindo Ceballos reconoció la importancia de actualizar los estudios existentes, por lo que se planteó esta necesidad al propio especialista.
“Cuando hablamos de esto con el doctor Barriga, el estudio y yo ofrecí actualizarlo, porque hay que hacer muchas microperforaciones en la ciudad para estudiar cada pozo, los más de 160 pozos más o menos, yo ofrecí el apoyo económico para que se perforaran”, expresó.
El edil subrayó que gran parte de la información que actualmente sustenta el diagnóstico proviene de un estudio realizado en 2007, por lo que es urgente contar con datos más recientes.
“Puedo estar equivocado, déjenme decirlos, pero el estudio con el que se hace mucho esto del arsénico, las aguas negras, las aguas superficiales, sobre todo en la región de Pozos y de Soledad, es un estudio de 2007. Entonces, yo ofrecí la actualización. Yo para no equivocarme, no vayan a decir que no lo quiero contradecir, pero si la base del informe de hoy sigue siendo ese de 2007, hay que actualizarlo”, afirmó.
Galindo Ceballos sostuvo que, pese a las preocupaciones, el sistema actual de tratamiento cumple con las normas oficiales y garantiza el suministro de agua potable a la población.
“Todos los pozos tienen un sistema de cloración, todos, y las plantas potabilizadoras, tanto en Los Filtros como de Himalaya, tienen sistemas de cloración, y toda el agua que viene de la presa, que es quizás el agua que más hay que tratar, se potabiliza bajo la norma mexicana correspondiente. Entonces, digamos, estamos cubiertos en ese sentido”, indicó.
No obstante, insistió en la necesidad de confirmar con información actualizada el estado real del agua en la ciudad.
“Yo he dialogado con el doctor, por eso insisto, a mí me gustaría saber si ya se actualizó el nuevo estudio, casi les puedo asegurar que no, y el estudio que se tomó como base es de 2007. Quizás me encuentre cosas peores, pero yo necesitaría saber con mucha actualidad de qué estamos hablando”, señaló.
El alcalde también mencionó la posibilidad de incorporar nuevas tecnologías para el tratamiento del agua, como sistemas de ósmosis inversa, aunque esto requeriría un análisis integral.
“Hay mucha tecnología nueva que se puede utilizar para potabilizar el agua, pero tiene que ser todo un sistema completo y se tiene que estudiar esto”, dijo.
Finalmente, reiteró su disposición para financiar la actualización del diagnóstico hídrico en coordinación con especialistas e instituciones.
“Sigue mi ofrecimiento con él y con los interesados en actualizar el estudio. El año pasado que se presentó el mismo informe, la base era el estudio de 2007 y ahí yo fue donde dije: ‘Deme la oportunidad, incluso vale 6 o 7 millones de pesos’. Y ya ve, lo conveníamos y actualicemos ese estudio”, concluyó.





