Por Victoriano Martínez
Cuando es tanto el afán de figurar como innovador, al gobernador Ricardo Gallardo Cardona no le importa desconocer lo que esté en curso en el gobierno federal para proyectarse como el transformador original… ni exhibir su ignorancia sobre el contenido de los decretos que firma.
Resulta que después de reuniones con padres de familia y maestros, y de hacer un análisis, surgió la propuesta para regular y prohibir el uso de celulares y pantallas por parte de estudiantes de primaria y secundaria durante las actividades escolares, declaró Gallardo Cardona este lunes 7 de septiembre.
¡Vaya coincidencia! Resulta que una semana antes, en La Mañanera del pasado 31 de agosto realizada en la Escuela Secundaria número 10 “Artes Gráficas” en la Alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México, con motivo del regreso a clases, se presentó hasta una encuesta en la que participaron 565 mil 396 maestros de todo el país, justo sobre el uso de celulares.
“El 81 por ciento está a favor de que haya lineamientos, de que haya reglas para garantizar un uso seguro y con fines pedagógicos”, informó Mario Delgado Carrillo, secretario de Educación Pública.
El contraste es claro. La Federación trabaja en la construcción de una regulación sobre el uso de celulares y otras tecnologías en el salón de clases. Gallardo Cardona –quien seguro escuchó algo sobre la labor federal– despertó con la ocurrencia de ser el generador original de la idea y realizó el anuncio de una improvisada iniciativa para lo mismo.
En el colmo de su ignorancia, anuncia que la iniciativa será presentada bajo la figura de “urgente y obvia resolución”, por ser un mecanismo para dar trámite ágil y expedito a un asunto legislativo, sin que éste tenga que ser remitido por la Directiva o la comisión correspondiente para seguir el proceso legislativo tradicional.
En realidad, Gallardo Cardona se refiere al derecho que le da al Ejecutivo el artículo 61 de la Constitución estatal de presentar hasta dos iniciativas al inicio de los periodos ordinarios de sesiones del Congreso del Estado “para trámite preferente” que no omite el “proceso legislativo tradicional”, sino que establece que deben ser dictaminadas en un plazo máximo de 45 días naturales.
¿De verdad necesita recurrir al artículo 61 constitucional para que le den trámite preferente a una iniciativa cuando existen innumerables casos en los que basta con que a los sumisos diputados les pida aprobaciones fast-track? De las más recientes: la derogación de la Ley Serrano… hasta en sesión adelantada.
En el colmo de su ignorancia –¿o su deficiente capacidad para leer lo que firma?–, resulta que lo que ha propuesto es una regulación que se acaba de incorporar a la Ley de Educación del Estado con el Decreto 0457, publicado el pasado martes 10 de febrero, que le adiciona un párrafo al artículo 60, que dice:
“Las autoridades educativas determinarán el uso complementario que se dará al uso del celular y demás dispositivos electrónicos como material educativo de apoyo a la enseñanza y aprendizaje de estudiantes del nivel básico, estableciendo para ello los lineamientos necesarios para su aplicación dentro de la jornada escolar”.
El artículo segundo transitorio de ese decreto ordena que “la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado emitirá, en un plazo no mayor a noventa días naturales contados a partir de la publicación del presente Decreto, los lineamientos para su aplicación”. El plazo venció el pasado 11 de mayo y el Ejecutivo incumplió con la emisión de los lineamientos.
Gallardo Cardona, lejos de estar preocupado por darle madruguete al trabajo que realiza la Federación, debería ocuparse por la elaboración de los lineamientos para la aplicación del decreto 0457, en el que aparece su firma y la de José Guadalupe Torres Sánchez como secretario de Gobierno.
Si Gallardo Cardona pretende desconocer el uso complementario del celular y demás dispositivos electrónicos como material educativo de apoyo, para tajantemente prohibirlos, su iniciativa tendrá que modificar el decreto que firmó hace apenas siete meses. ¿Por qué no lo vetó para proponer la prohibición?





