Desiree Madrid
Durante un evento del programa “Enchúlame la Colonia” realizado en la calle General Martínez, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona lanzó una serie de declaraciones en torno al servicio de agua potable y el organismo operador Interapas, en las que planteó la cancelación total de adeudos, pero únicamente si su grupo político gana la elección de 2027.
En su discurso, el mandatario de nueva cuenta cuestionó el desempeño del organismo.
“No hacen nada, ni agua nos dan, pues qué chingados van a venir a desazolvarnos un drenaje”, expresó, al tiempo que pidió la aprobación del público.
También criticó el cobro del servicio pese a las fallas:
“No nos dan agua, pero ¿qué trae el recibo? Ese llega a toda madre, ¿verdad? Y si no lo pagan, les cortan el agua”.
La propuesta central del gobernador estuvo vinculada directamente a un escenario electoral futuro.
“En el 27 vamos a sacar a la maldita herencia y vamos a ganar y vamos a hacer borrón y cuenta nueva. Vamos a quitar todas las deudas de agua que existan en San Luis Potosí y que la gente empiece de cero”, afirmó.
La medida, según sus propias palabras, no forma parte de una acción inmediata de gobierno, sino de una promesa condicionada al resultado de los comicios.
Mientras tanto, ofreció una alternativa provisional también sujeta a ese mismo contexto político.
“Yo les mando pipas en lo que ganamos”, dijo ante los asistentes, y que, a diferencia de otras prácticas, estas serían gratuitas: “vamos a traer pipas de agua gratis para todos”.
En sus declaraciones, Gallardo Cardona acusó que el suministro de agua se ha convertido en un negocio.
“Hacen negocio con el agua, con todo, les vale madre”, sostuvo, en referencia a presuntos cobros por el reparto mediante pipas.
También puso en duda el interés del organismo en atender las problemáticas de fondo:
“Si les valió madre venir a arreglar, ¿creen que les interesa venir a traer agua? Pues no”.
El tono del mensaje incluyó descalificaciones hacia actores que no identificó de manera directa, a quienes responsabilizó del estado actual del servicio. Incluso, al referirse a un eventual cambio político, señaló que tras una victoria electoral “ya los mandamos ¿a dónde? Al rancho, la chingada”.





