Desiree Madrid
Ante los señalamientos sobre la posibilidad de que la “maldita herencia” —como denomina el gobernador del estado Ricardo Gallardo Cardona— esté dentro del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) tras la adhesión de la expanista Aranzazú Puente Bustindui, el mandatario salió en defensa de la legisladora y descartó que su incorporación responda a prácticas de reciclaje político o acuerdos cupulares.
Cuestionado sobre si la llegada de Puente representa una lesión o un problema para el Partido Verde, el mandatario evitó inicialmente entrar en una discusión de corte electoral.
“Yo no me gusta hablar de lo electoral”, respondió, marcando distancia de cualquier lectura sobre competencia partidista o reacomodos rumbo a futuros procesos.
Sin embargo, ante la insistencia sobre la presencia de perfiles provenientes del PAN y la narrativa de una “herencia amarilla” dentro del PVEM, el gobernador rechazó que el caso de Aranzazú Puente pueda colocarse en esa categoría, pues se trata de una “trayectoria distinta”, construida desde la elección directa y no desde posiciones otorgadas por lista.
Señaló que Puente “es una persona que llegó nueva al PAN prácticamente” y que su carrera política no se explica por el acceso a cargos plurinominales, y que ha ganado sus espacios “por mayoría”, lo que refleja un respaldo ciudadano directo y sostenido en las urnas.
El gobernador contrastó su trayectoria con la de otros actores políticos que, según sus palabras, llegan a cargos públicos únicamente porque son postulados por los partidos.
“No es el caso de otras personas que llegan plurinominales o que llegan simplemente porque el partido las postuló”, expresó, al establecer una diferencia clara respecto a prácticas que suelen ser criticadas por la ciudadanía.
También destacó el trabajo territorial de la legisladora como uno de los principales argumentos para justificar su incorporación al Partido Verde.
“Tiene grandes méritos de haber andado en la calle tocando casas”, afirmó, además de establecer que su reelección es una muestra de que fue nuevamente respaldada por la misma ciudadanía que la eligió en un primer momento.
El mandatario insistió en que Puente no forma parte del grupo de políticos que han accedido repetidamente a cargos sin competir en elecciones.
“No fue una persona que fue plurinominal dos veces como muchos otros”, dijo, al reforzar la idea de que su perfil no encaja en la narrativa de la llamada “maldita herencia”.
Además, señaló que su condición de mujer representa un valor agregado dentro de su trayectoria política, sin abundar en aspectos partidistas o estratégicos, pero reconociendo el peso que tiene haber sido refrendada en las urnas.
Finalmente, el gobernador reiteró que la llegada de Aranzazú Puente al Partido Verde es legítima desde su perspectiva.
“Ella se la jugó en la calle y bueno, es bienvenida ella en el partido”, afirmó, dando por concluida una defensa que buscó desmarcar su adhesión de prácticas políticas cuestionadas, sin entrar en confrontaciones electorales abiertas.





