Desiree Madrid
Aunque el gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, reconoció que la reforma electoral federal propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aún se analiza en el Congreso de la Unión, adelantó que el posicionamiento principal de su administración es respaldar a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, mientras avanzan las deliberaciones legislativas.
En entevista la mañana de este jueves 5 de marzo, Gallardo señaló que el tema todavía se está definiendo dentro de las bancadas federales, esto debido a que la iniciativa recibe se recibió la tarde de este miércoles 4 de marzo.
“La indicación es apoyar a la presidenta, siempre lo hemos dicho. Nosotros siempre nos hemos declarado en apoyo a la presidenta”, respondió al ser cuestionado sobre la línea política frente a la reforma que actualmente revisa la Cámara de Diputados de México.
Explicó que, mientras el debate se desarrolla en el plano federal, los partidos también mantienen reuniones internas para fijar postura.
“En este momento tienen reunión los diputados federales, el Grupo Parlamentario y el Partido Verde. Por eso hoy no están presentes los diputados de San Luis Potosí. Todos están en reunión”, comentó.
A partir de lo que resulte de esas discusiones, el mandatario estatal consideró que en San Luis Potosí podría impulsarse un ajuste a la legislación electoral local, aunque no se trataría de una copia directa de la reforma federal, sino de un proceso propio que incorpore la participación de distintas fuerzas políticas del estado.
“Nosotros en San Luis trataremos de buscar una reforma también local… creemos que se puede aportar una gran reforma local tomando en cuenta la participación de todas las fuerzas políticas del estado, no solamente del Poder Ejecutivo”, planteó.
Entre los puntos que mencionó está la posibilidad de establecer reglas más estrictas para las candidaturas a distintos cargos de elección. Gallardo habló de incluir “candados” que ayuden a revisar perfiles antes de competir por alcaldías, diputaciones o gubernaturas.
“Queremos equilibrar varios temas… donde se cuide la participación para presidentes municipales, las gobernaturas, diputados, gente de dudosa procedencia”, dijo al referirse a casos que han generado controversia en procesos electorales recientes en otras entidades.
Otro tema que surgió durante la conversación fue la participación política de las mujeres. Ante la pregunta sobre si una eventual reforma podría establecer que entre 30 y 40 por ciento de las alcaldías sean encabezadas por mujeres, el gobernador respondió que su postura sería ir más allá de ese rango.
“A mí me gustaría que fuera el 50 por ciento, debería de ser el 50 por ciento”, afirmó.
Sin embargo, también cuestionó prácticas que, a su juicio, han distorsionado las cuotas de género.
“Mandarlas a distritos o mandarlas a municipios donde saben que van a perder nada más por cumplir una cuota de género… la verdad se me hace una burla, y eso debe de cambiar”, expresó. Para el mandatario, el objetivo debería ser que las candidaturas femeninas se postulen en espacios competitivos y no solo para cumplir con porcentajes.
Respecto al posicionamiento del Partido Verde Ecologista de México frente a la propuesta de reforma impulsada desde el Gobierno Federal, Gallardo evitó anticipar una definición al indicar que el partido se encontraba todavía en reuniones internas y que el resultado de esas discusiones se conocería una vez concluidas.
“En una hora aproximadamente van a salir de reunión… veremos cuáles son los puntos de acuerdo y cuáles son las discrepancias que se tenga con la reforma”, indicó.
En los últimos días, entre los puntos que han trascendido de la discusión federal se encuentran la eliminación de las senadurías plurinominales lo que dejaría al Senado con 96 integrantes y una reducción del 25 por ciento al financiamiento público para actividades ordinarias de los partidos políticos.
Consultado sobre estos posibles cambios, el gobernador reiteró que primero esperará el resultado de las deliberaciones en el Congreso antes de fijar una postura más detallada sobre sus efectos en la vida política del país y del estado.





