Desiree Madrid
Durante el evento “Enchúlame la Calle” celebrado en la colonia El Sauzalito, habitantes que viven cerca del río Paisanos aprovecharon la presencia del gobernador Ricardo Gallardo Cardona para plantear su preocupación por el estado del afluente. La situación del río ha sido un tema constante entre vecinos, quienes lo señalan como un espacio deteriorado por contaminación, descargas irregulares y abandono de las autoridades.
En pleno intercambio con el mandatario, un grupo de habitantes gritó insistentemente: “El río Paisanos, el río Paisanos, por favor, ya has ayudado”, en alusión a la urgencia de que se atienda la problemática ambiental que viven desde hace años. La petición se dio en medio de las actividades del programa estatal, aunque rápidamente derivó en un cruce de posiciones sobre a quién le corresponde intervenir.
Vecinos han señalado que el río —el único cuerpo de agua que aún conserva flujo intermitente dentro de la zona metropolitana— ha recibido durante mucho tiempo descargas de residuos sólidos, aguas residuales y basura, que permanecen en su cauce, generan malos olores y representan un riesgo para la fauna y flora que aún sobreviven en sus márgenes.
Además de desechos domésticos, diversos reportes periodísticos han documentado que en algunos tramos también existen puntos de descarga continua de aguas negras provenientes de conexiones irregulares al sistema de drenaje, lo que ha acelerado el deterioro del cauce y ha provocado denuncias ciudadanas repetidas.
En respuesta a la exigencia de los vecinos durante el evento, Gallardo Cardona reconoció que el tema había sido planteado por una asistente, pero precisó que no corresponde directamente a la administración estatal:
“Aquí en la colonia obviamente ya lo comentó la señorita, el río Paisanos también ocupa una manita. Obviamente tiene que aplicarse también con Conagua que es un tema 100 por ciento de ellos”.
Esa fue la única mención del mandatario sobre el caso, y no se anunció ninguna acción concreta en ese momento.
La referencia a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) se da en un contexto donde otras instancias, como Interapas y el Ayuntamiento de San Luis Potosí, han impulsado acciones distintas para atender descargas irregulares y saneamiento del afluente, como diagnósticos técnicos, obras de rehabilitación de cárcamos y planes de conducción de aguas residuales hacia líneas sanitarias, aunque estos trabajos han sido parciales y aún no han revertido la problemática de fondo.
La situación del río Paisanos ha generado no solo demandas directas en eventos públicos como el reciente “Enchúlame la Calle”, sino también acciones ciudadanas organizadas.
Durante los últimos meses, grupos de vecinos y colectivos ecologistas realizaron jornadas de reforestación en sus orillas y han exigido a Interapas frenar descargas contaminantes, acompañadas de protestas en las oficinas del organismo operador.
Pese a estos esfuerzos y pronunciamientos aislados, el curso de agua sigue plagado de basura, materiales orgánicos e inorgánicos, y aguas residuales estancadas en diversos puntos, lo que mantiene activo el reclamo de la población a diferentes niveles de gobierno para que se asuma la responsabilidad técnica y política de su limpieza, rehabilitación y conservación.





