Astrolabio

Angélica Campillo

Un sacerdote de la capital potosina fue golpeado y asaltado hace tres semanas aproximadamente, por lo que ya se interpuso la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General del Estado (FGE), sin embargo hasta la fecha no se ha localizado a los responsables.

La víctima, quien prefirió omitir su nombre, relató que oficia misa en una iglesia de la capital potosina, y a mediados de julio del presente año, alrededor de la media noche, se dirigía a su domicilio localizado en otro municipio del estado, a bordo de su vehículo, cuando en la carretera unas personas que viajaban en otro automóvil le cerraron el paso, obligándolo a detenerse. Mencionó que posteriormente descendieron de su unidad, acercándose hacia donde él se encontraba y, a golpes, lo bajaron del coche, el cual le robaron, así como demás objetos personales.

Señaló que una vez que les mencionó a los asaltantes que era sacerdote, lo maniataron, dejándolo abandonado en la sierra, por lo que, como pudo, caminó hasta la orilla de la carretera, y unos minutos después unas personas que viajaban en un vehículo lo condujeron hasta su domicilio. 

Señaló que al día siguiente acudió a la FGE a interponer la denuncia correspondiente, pero a casi un mes del hecho, no ha tenido respuesta de las autoridades. Asimismo, dio aviso a la Arquidiócesis de San Luis Potosí.

Lamentó que muchas personas se enfrentan a situaciones de este tipo y en ocasiones quedan traumadas, no obstante comentó que los individuos que lo asaltaron, de alguna u otra manera, han sufrido violencia y se convierte en un espiral que tiene que parar: “tenemos que ofrecer la oportunidad a personas que han sufrido situaciones difíciles, a cambiar, nosotros como sacerdotes estamos llamados a ser instrumentos de amor, de misericordia. No le deseo nada malo a las personas que me hicieron eso, ojalá cambie esta situación, necesitamos más paz y fraternidad entre todos”, añadió.

Al respecto, el vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, Jesús Priego Rivera, manifestó que los hechos delictivos no son particulares del estado, sino que se registran en todo el país, y ninguna persona está exenta de ser víctima de alguna agresión.

Externó que la sociedad tiene que trabajar y hacer un frente común para exigir a los encargados de la impartición de la justicia, que realmente hagan justicia y no dejen libres a personas que han delinquido y que a veces no están en la cárcel por algún error en el proceso, para que reciban el castigo que se merecen.

Apuntó que constantemente las autoridades deben estar velando para que la delincuencia no traspase los límites y no dejarla crecer: “le pedimos a los tres niveles de gobierno que nos protejan de los delincuentes”, finalizó.

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