Grandes humaredas como indicadores

Por Victoriano Martínez

La gran columna de humo que desde cualquier punto de la ciudad pudo verse hacia el rumbo de la zona industrial no fue sólo un indicador del incendio que se registró en la empresa Polímeros Nacionales, en la zona industrial.

Ese humo también exhibió la negligencia de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (SEGAM) que le da continuidad al incumplimiento de su obligación de monitorear calidad del aire y de prevenir a la población sobre situaciones de riesgo.

A lo más que llegó esa dependencia fue a publicar un comunicado con el encabezado “SEGAM y Servicios de Salud informan que calidad del aire se mantiene en niveles moderados”.

En él se afirma que tras el incendio “de acuerdo con el monitoreo nacional y las estaciones ubicadas en la zona metropolitana, la calidad del aire se reporta en este momento como moderada, por lo que no representa un riesgo generalizado para la población”.

“De acuerdo a la última lectura de la caseta más cercana al incendio, indica que la dirección del viento es al sureste en donde se espera que la acumulación de contaminantes perdure por 4 horas.

“Finalmente, reiteraron que estas acciones se realizan en seguimiento a las instrucciones del Gobernador del Estado, Ricardo Gallardo Cardona, priorizando la salud de la población”, concluye la publicación de la SEGAM.

La columna de humo indicó además el protagonismo propagandístico del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, quien mandó a un papel secundario a los bomberos para atribuir a su administración el control del incendio, lo que no pasó inadvertido en los comentarios a sus publicaciones en Facebook.

“Corporaciones de seguridad y emergencia del Gobierno del Estado atienden el incendio registrado en una empresa de plásticos en la Zona Industrial , ahijadxs”, publicó a las 18:44 horas.

“Les informo que el incendio en la empresa Polímeros Nacionales ya se encuentra controlado en un 90%, sin representar mayores riesgos para la población. Reconozco el trabajo de Protección Civil, quienes han realizado labores intensas para evitar que el fuego se extendiera. Continuamos hasta su total liquidación”, publicó a las 21:44 horas.

A las 22:29 publicó: “Ahijadxs, gracias al trabajo imparable y bien coordinado de Bomberos, Protección Civil y brigadistas, el incendio ya está totalmente controlado y la calidad del aire ha mejorado notablemente, no hay de qué preocuparse”.

Ese mensaje lo acompañó con una imagen del resultado del monitoreo en la estación Escuela Primaria 1º de Mayo, que se ubica a poco más de 10 kilómetros de la planta incendiada que indica que la calidad del aire es buena, sin mencionar la hora.

Un indicador que contrasta con el monitoreo de la Coordinación para la Innovación y Aplicación de la Ciencia y la Tecnología (CIACYT) de la UASLP, que a partir de las 17:44 horas y hasta esta madrugada, reportó en Villa de Pozos, a dos kilómetros del incendio, índices de ozono muy por encima de la norma que representan una “extremadamente mala” calidad del aire.

La forma en la que Gallardo Cardona minimizó los riesgos por la contaminación del aire con su “no hay de qué preocuparse” explica por qué la SEGAM y los Servicios de Salud en su “seguimiento a las instrucciones del Gobernador del Estado” tampoco hablaron de mayores riesgos.

Ese mundo color verde propaganda en la que todo es proyección de buena imagen, aunque gigantescas humaredas sean indicadores de mucho más que un incendio: un gobernador obligado a evitar los riesgos de salud para la población que privilegia su egocentrismo.