Estela Ambriz Delgado
El Laboratorio Extramuros del Instituto Potosino de Investigación, Ciencia y Tecnología (IPICYT) trabaja en un proyecto para atender el problema de contaminación del agua en la Presa San José, así como en el ejido de Escalerillas y otras comunidades aledañas que a su vez padece desabasto, para el cual convocaron a una reunión multisectorial.
El lunes 13 de abril el grupo LEMUR del IPICYT llevó a cabo una reunión con investigadores especialistas de diversas instituciones académicas, el Consejo Hídrico Estatal (CHE), organizaciones civiles, sector privado, y dependencias de los tres niveles de gobierno, con el objetivo de codiseñar soluciones socioambientales en el ejido, la presa San José y sus alrededores.
El grupo LEMUR hizo una presentación y posteriormente se realizaron diversas dinámicas para complementar futuros estudios cartográficos en la zona y de educación ambiental.
Se acordaron nuevas sesiones en otros foros como el Colegio de San Luis (Colsan) o la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) en un par de meses para dar continuidad a los trabajos.
Anteriormente, el grupo LEMUR explicó que en este proyecto se hace uso de la transdisciplina y han tenido diversos acercamientos con los actores involucrados.
Indicaron que la problemática implica desde la situación de las comunidades y fraccionamientos aledaños, que descargan su agua residual, así como deficiencias en la estructura de la presa, el tratamiento institucional que se ha dado, es decir, son varios problemas entrelazados.
Asimismo, puntualizaron que la proliferación del lirio acuático trae consigo muchos problemas como el exceso de nutrientes, que a final del tiempo de vida se azolva y reduce la capacidad de carga de la presa, contamina, quita el oxígeno disuelto y con ello provoca la muerte de los animales.
Llevaron a cabo un mapeo de los sectores involucrados, tuvieron reuniones con gobierno, asociaciones civiles, patronato, otros académicos interesados en resolver el problema, y usaron metodologías de análisis cuantitativo para conocer los ejes de acción y qué es lo que conforma el asunto.
Como parte del trabajo preliminar, realizaron un mapeo o cartografía participativa con las comunidades aledañas para conocer la historia socioambiental del hecho, desde cuándo están esas comunidades, los problemas que tienen, la condición actual de sus drenajes y escorrentías, para conocer la historia del sistema.
Además de que ya habían llevado a cabo otras reuniones multisectoriales, en las que se han tratado de buscar soluciones, no sólo del lirio sino a nivel sistémico, para que también se resuelva la condición de infraestructura de las comunidades que no tienen drenaje, y la planta de tratamiento que no funciona regularmente.
En dicha plática también manifestaron que proponen varios ejes de acción: de entrada, una alianza multisectorial en la que no únicamente esté la academia, sino también asociaciones civiles, gobierno y población en general para que todas la necesidades e intereses y todo el conocimiento que se tiene sobre esta situación se tome en cuenta.
Además advirtieron que la infraestructura de la presa no es la adecuada, pues hay un problema en las laderas que hace que lleguen más contaminantes, que impactan en la condición del vaso captador, por lo que reiteraron la necesidad una alianza donde todos los sectores trabajen en conjunto.





