Estela Ambriz Delgado
Como lo advirtió el Grupo Universitario del Agua (GUA) de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), el proyecto de paso a desnivel en El Saucito requiere una revisión profunda y que se incorpore estudios geológicos, geotécnicos e hidrogeológicos actualizados, dado que la sobreexplotación del acuífero también ha causado hundimientos, reacomodos y tensiones en el subsuelo.
De acuerdo con el informe técnico elaborado por diversos académicos, proporcionado a Astrolabio por el Consejo Pro Cultura y Patrimonio de El Saucito, se prevén posibles riesgos asociados a la construcción por aspectos como fallas geológicas y composición del subsuelo.
Además de que existen elementos geológicos y geotécnicos que deben considerarse con la mayor seriedad antes de iniciar cualquier intervención de gran escala, pues puede incrementar la inestabilidad del Santuario del Señor de Burgos, así como poner en riesgo la seguridad de la población.
En el documento se hace mención de que la crisis hídrica que atraviesa el estado no sólo se expresa en el abatimiento de acuíferos y la disminución de disponibilidad de agua potables, también en fenómenos de subsidencia, hundimiento, reacomodos diferenciales y tensiones en el subsuelo derivados de la sobreexplotación, así como de la dinámica geológica propia del Valle.
Esta situación se vincula con las condiciones estructurales del subsuelo, ya que en la zona hay evidencias de la traza de una falla secundaria vinculada a la falla del Aeropuerto, registrada en el Atlas de Riesgo Municipal, y esta se dirige en su trayectoria hacia el sitio en donde se realizaría la obra.
Se indica que los elementos para asumir que hay evidencias de la manifestación de esta estructura están de manera visible en los alrededores del templo, domicilios, calles y casas, como en el cruce de las calles Villerías y Plutón, pero más específicamente en el mismo templo, sus atrios, en la capilla frente al templo y en la fuente de la plazuela
Asimismo, han identificado manifestaciones de deformación en diversos inmuebles y en el propio templo, consistentes con esfuerzos compresivos y reacomodos diferenciales del terreno.
La situación de la falla geológica es un tema que el GUA ya anteriormente ha evidenciado, pues investigadores del Instituto de Geología manifestaron posibles implicaciones severas para la infraestructura urbana e hidráulica de la capital potosina, dado un desplazamiento acumulado significativo en los últimos cinco años, que evidencia la actividad progresiva de la falla.

Aunque no se atribuyó directamente a la sobreexplotación del acuífero, los investigadores no descartaron que este fenómeno la agrave, pues la deformación del subsuelo puede generar rupturas en tuberías, colapsos en drenaje y daños estructurales.
Al respecto, el presidente del Consejo Hídrico Estatal (CHE), Jonathan Abraham Quintero García, hizo mención de que hay varios estudios a nivel nacional e internacional, y un ejemplo claro de ello es la Ciudad de México, donde las fallas o el avance de las mismas, es muy probable que están relacionadas con la sobreexplotación.
Explicó que en el acuífero hay agua y aire, por lo que en el momento en que se succiona agua queda solamente aire y eso vuelve endeble el territorio; a partir de ello al menos hay una incidencia. A mayor cantidad proporcional de la sobreexplotación y succión de agua del acuífero, también las incidencias de las fallas han aparecido de manera más pronunciada.
“Si debe haber alguna relación como ha existido en otros estudios y en otras ciudades, y esto puede generar un caso análogo, agrava la situación, porque ya no sólo va a ser hídrica, sino también geomorfológica, y aparte edafológica, y al mismo tiempo inmobiliaria, porque eso va a afectar a gran parte de la población, recordemos que eso genera daños irreversibles en las viviendas”.
Por otra parte, el informe técnico establece que en la composición del subsuelo predominan limos arcillosos con saturación de agua en estratos inferiores, situación que podría incrementar la inestabilidad ante excavaciones profundas y las vibraciones generadas por maquinaria pesada.
A ello se suman antecedentes de hundimientos, en sitios como el fraccionamiento industrial Aviación y procesos históricos de deformación en esta porción del valle antes del desarrollo habitacional, lo que se pudo observar en fotografías aéreas de Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), siguiendo el trazo que semeja la trayectoria que se ha documentado de la falla Aeropuerto.
El GUA concluye que ignorar la interacción entre infraestructura urbana y las condiciones hidrogeológicas podría comprometer tanto el patrimonio histórico como la seguridad de la población. Por lo que se requiere una revisión profunda del proyecto ejecutivo y un trabajo interdisciplinario que incorpore estudios geológicos, geotécnicos, e hidrogeológicos actualizados.
“Es indispensable garantizar la transparencia de la información y la participación social informada, en concordancia con el derecho humano al agua y al entorno seguro”.





