Astrolabio

Angélica Campillo

El vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, Juan Jesús Priego Rivera, puso en duda el acceso a la interrupción legal del embarazo para niñas de entre 12 y 17 años, producto de una violación en México, avalado recientemente por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al señalar que será difícil saber si las jóvenes realmente fueron víctimas de este delito.

Por mayoría de votos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló este martes 24 de mayo el derecho al aborto de menores de entre 12 y 17 años de edad que hayan sido víctimas de violación, sin que se requiera la autorización de sus padres ni una denuncia penal ante el Ministerio Público.

Cuestionado al respecto, Priego Rivera señaló que se trata de un tema muy polémico y cuestionó:

“¿Quién va a certificar realmente que se trató de una agresión física?, ¿cómo atestiguar que fue producto de una violación? Es muy difícil saberlo”.

Apuntó que el haber sido víctima de una agresión sexual es una situación traumática para las mujeres, por lo que los padres tendrían derecho a saber qué pasa con su hija, e independientemente de todos los debates que se puedan suscitar al respecto, ya el hecho mismo de ser agredida sexualmente es algo que no se debe tolerar en una sociedad.

Sostuvo que los padres tienen que ser “parte del drama”, y el que las jóvenes no necesiten su autorización para interrumpir un embarazo al haber sido víctimas de violación, puede traer consigo que les oculten la agresión, situación que consideró que puede solapar al delincuente.

Para Priego Rivera, una vez que una joven ha sufrido una agresión sexual lo que sigue es acudir inmediatamente al médico, de tal manera que este le ayude a sanar su cuerpo.

“De ahí lo que siga para que la niña no quede embarazada, y después tenga que deshacerse del producto”.

El vocero de la Arquidiócesis aclaró que la Iglesia está a favor de que no se produzca el embarazo después de una violación y que la medicina haga todo lo que pueda hacer para evitar ese trauma, “si se le puede evitar esa pena y ese trauma hay que hacerlo”.

Respecto a si las jóvenes víctimas de violación pueden interrumpir un embarazo una vez que este ocurrió, el vocero manifiestó que es una cuestión de conciencia y que la Iglesia como tal nunca va a estar a favor del aborto.

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