Eduardo Delgado

Por no haber sido entrevistado ni evaluado, Eduardo Zúñiga Sánchez anunció que interpondrá un nuevo amparo tras la definición relativa a la Unidad de Evaluación y Control de la Comisión de Vigilancia en el Congreso del Estado resuelta por los diputados el pasado mes.

El Primer Tribunal Colegiado en Materias Civil y Administrativa del Noveno Circuito (se informó en este portal de noticias el pasado 24 de noviembre) ordenó al Poder Legislativo reponer el proceso, del que resultó electo Jorge Ovidio Robledo Gómez, porque impuso que los aspirantes no debían ser mayores de 72 años de edad y con ello fue eliminado Eduardo Zúñiga.

Ovidio Robledo (hermano del ex consejero electoral Cosme Robledo) asumió el cargo en mayo de 2019 y en noviembre de 2020 fue separado de él. Al siguiente mes, repuesto el proceso con la participación de Eduardo Zúñiga, los congresistas eligieron y nombraron a Lorena Guadalupe Palomo Colunga.

“Me incluyeron nada más como adorno, pero tenemos un amparo en camino… viene otro”, anticipó, porque, aseveró, “fue una farsa” la que hicieron los diputados, pues “lo normal” es que a cada candidato “nos hubieran hecho una entrevista… a mí no me la hicieron. Nunca me han visto”.

Aseveró también que ninguno fue evaluado con base en los antecedentes curriculares, respecto al conocimiento de la función a desempeñar y de los resultados en el desempeño, para corroborar que en cargos anteriores “no ha sido uno un simple adorno”, advirtió.

Por ello, cuestionó: “¿Con base en qué están diciendo que la persona que eligieron es mejor y sabe más que yo?”.

Su abogado, señaló, le ha asegurado que está en tiempo de interponer el amparo en demanda de la anulación y la reposición de todo el proceso.

Enseguida insistió en que la edad no es un obstáculo para ocupar cargos públicos, pues refirió que la Constitución General de la República, en su primer artículo, señala que ninguna persona debe ser discriminada por razones de religión, color, ideología ni edad.

Además, consideró que al haber impuesto en la primera convocatoria la edad como límite para participar, los diputados exhibieron su ignorancia, pues pretendían imponer un reglamento y la convocatoria por sobre la Constitución.

Hace unos meses, recordó, vino el ex secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú -quien tenía más de 80 años al ser designado para ocupar ese cargo en el gobierno federal-, y al saludarlo, frente al gobernador Juan Manuel Carreras López, él le planteó que en México los adultos mayores son marginados porque se cree que no sirven para nada.

Recordaron entonces que Manuel Barlett Díaz, titular de la Comisión Federal de Electricidad, es mayor de 80 años, y la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, supera los 70 años.

“El conocimiento es lo que puede servir para mejorar las cosas”, opinó Eduardo Zúñiga en entrevista, e indicó que en su caso, desde hace 30 años, ha colaborado con diversos diputados locales.

Hace años, dijo, participó en el proceso de elección del titular de la Auditoría Superior del Estado, del que resultó electo Héctor Mayorga Delgado, gracias al entonces gobernador, Marcelo de los Santos Fraga. “Yo le llevaba unos 25 años, pero él fue apoyado por Marcelo”, apuntó.

La segunda vez, recordó, el hoy diputado local Cándido Ochoa Rojas “metió las manos” para imponer a José de Jesús Martínez Loredo, quien dejó el cargo tras el escándalo de la “Ecuación de la Corrupción”, en junio de 2017.

“Siempre me dejan fuera porque soy el único que ha denunciado la corrupción. Yo investigué al ex gobernador Carlos Jonquitud Barrios, fui contralor general del Estado con los ex gobernadores Florencio Salazar Martínez y Horacio Sánchez Unzueta”, abundó.