Antonio González Vázquez

Es pavoroso. Son cuatro años de atrocidades sin fin. Hace cuatro años con el inicio del sexenio de Juan Manuel Carreras López, Astrolabio Digital empezó a construir la crónica mensual de ejecutados en San Luis Potosí.  En efecto, es pavoroso. No es la cantidad sino la forma de la muerte. Con la toma de protesta del mandatario, el 26 de septiembre de 2015, arrancamos con este relato de ignominia; el día a día de la muerte violenta. Ya van más de tres mil homicidios y contando. Aquí la crónica de otro mes cargado de violencia.

Al anochecer del 26 de agosto, en la calle Los Tudón, de la colonia Rivas Guillén del municipio de Soledad de Graciano Sánchez, dos sujetos a bordo de un automóvil dispararon contra un hombre que estaba de pie afuera de su domicilio. Al escuchar los disparos, familiares de la víctima salieron y, al encontraron el cuerpo tendido en el piso, llamaron a la Cruz Roja. Cuando la ambulancia llegó al Hospital General de ese municipio, el hombre ya había muerto.

Un hombre y una mujer fueron masacrados en su propio domicilio por parte de un sujeto armado que llegó al lugar en una motocicleta. En el atardecer del 28 de agosto, en la calle Paseo Valle de Bagres de la colonia Los Silos, en la Delegación de Pozos de la capital, el agresor abatió a los dos jóvenes y luego huyó. Las víctimas tenían entre 18 y 20 años de edad.

A eso de las nueve de la noche del 28 de agosto, en la colonia Industrial Mexicana, en la capital potosina, fue ejecutado un hombre de 22 años de edad. Fue abatido con disparo de arma de fuego en la calle Olivos. En ese lugar, personal de la Fiscalía General del Estado ubicó cuatro casquillos percutidos de arma de fuego.

Al anochecer del 2 de septiembre, en un estanque de aguas residuales, fue localizado el cadáver de un joven de 23 años de edad. A espaldas de la iglesia de la delegación de Bocas, perteneciente al municipio de la capital, fue ubicado el cuerpo. Según el parte policiaco, fue degollado y además presentaba heridas por arma blanca en distintas partes del cuerpo.

En la colonia Los Pirules, en la zona metropolitana de la capital, sujetos armados abatieron a balazos a un hombre. En la calle Gaceta de Guadalajara, a eso de las nueve de la noche del 2 de septiembre, la eventual víctima caminaba por la acerca cuando fue atacado. Los agresores huyeron, mientras que la víctima se desplomó al suelo muy mal herido. Testigos llamaron a la Cruz Roja, pero al llegar los paramédicos, ya había fallecido.

Hombres armados a bordo de una motocicleta atacaron un vehículo en la esquina de las calles Hidalgo y Cruz Verde, en la cabecera municipal de Soledad de Graciano Sánchez. El ataque, a eso de las nueve de la noche del 3 de septiembre; el saldo, un muerto y un herido. En el lugar, la policía identificó hasta siete casquillos percutidos de arma calibre 9 milímetros.

Por la madrugada del 4 de septiembre un hombre fue asesinado en la calle Matamoros, de la colonia San Isidro, del municipio de Matehuala. El cuerpo de la víctima no identificado quedó bocabajo en la calle de tierra y presentaba disparo de arma de fuego en la cabeza.

Al amparo de la oscuridad de la madrugada del 5 de septiembre, alguien ingresó subrepticiamente a la casa en la calle de Zaragoza, en el municipio de Ciudad Valles. Tal parece que se intención era robar. Algo ocurrió, pues un día después fue descubierto el cuerpo sin vida de un hombre de 60 años de edad. Estaba desnudo, maniatado de pies y manos; la cabeza estaba cubierta con una bolsa. Alguien le ahorcó y luego le cortó el cuello. La víctima, un maestro jubilado y también de profesión psicólogo. Quien lo asesinó se llevó una camioneta tipo van.

A las 10 de la noche del 5 de septiembre, un hombre caminaba por la calle Paola de la colonia Jardines del Rosario, en la capital del estado. En eso, dos sujetos a bordo de una motocicleta hicieron alto y se dirigieron a su potencial víctima, lo iban a asaltar, así que lo despojaron de sus pertenencias. No conformes con ello, le dispararon y luego huyeron. El hombre quedó en el suelo herido y se desangró profusamente hasta encontrar la muerte.

Cerca de la medianoche del 6 de septiembre, hombres armados atacaron un domicilio de la calle Niños Héroes de la colonia Progreso, en el municipio de Tanquián. La ráfaga de metralla fue prolongada y estruendosa, puesto que la policía localizó en el lugar casi un centenar de casquillos. En el interior, se localizaron los cadáveres de dos hombre de entre 25 y 27 años de edad.

En un camino de tierra de la comunidad de San Rafael, del municipio de Rioverde, quedó el cuerpo sin vida de un joven de 20 años de edad. De mañana, vecinos de ese lugar descubrieron el cuerpo y dieron aviso a las autoridades. Personal de la Policía Municipal encontró en un charco el cadáver. La víctima presentaba heridas de arma blanca y golpes contundentes en la cabeza.

En la oscuridad de un canal de desagüe en las cercanías de la avenida Sierra Leona se descubrió el cadáver de un hombre. Por la mañana del 9 de septiembre, un sujeto consideró que ese lugar sería ideal para satisfacer sus necesidades, pero se encontró con el cuerpo que despedía fétidos olores. Llamó a la policía, que calculó que el cuerpo tenía en ese lugar al menos dos semanas. No se reportó la causa de muerte.

Por la tarde del 11 de septiembre, un hombre de unos 30 años de edad salía de un gimnasio y, de súbito, un par de sujetos le atajaron el paso y ahí mismo lo asesinaron a balazos. El suceso, afuera del Iron Man, un gym ubicado en una plaza comercial en la lateral de la carretera San Luis-Querétaro, en la zona hotelera de la ciudad.

En el anochecer del 12 de septiembre, dos sujetos armados que iban en motocicleta dispararon contra dos jóvenes que estaban a las puertas de una barbería. Una de las víctimas, de 22 años de edad, falleció, y otro más resultó herido. Los hechos, en la esquina de las calles Lázaro Cárdenas y Valentín Amador, en la colonia San Antonio, del municipio de Soledad de Graciano Sánchez.

El 14 de septiembre, un adolescente de 16 años de edad fue asesinado por hombres armados en calles de la colonia San Antonio, del municipio de Soledad de Graciano Sánchez. La policía encontró en el lugar de los hechos una veintena de casquillos percutidos. La agresión ocurrió en la calle Eulalio Gutiérrez de esa colonia. Al escuchar detonaciones, familiares de la víctima salieron y encontraron el cuerpo derribado de Jair de Jesús. Aun con vida fue trasladado al Hospital General de Soledad, pero cuando ingresó ya había fallecido.

A las seis de la tarde del 15 de septiembre, en una esquina de la colonia General I. Martínez, un grupo de amigos convivía cuando llegaron unos sujetos armados que empezaron a disparar. Se dispersaron lo más rápido que pudieron, pero en el lugar quedó el cuerpo de un hombre de unos 45 años, mientras que los sujetos siguieron a otro hasta un callejón, en donde lo ultimaron de un tiro en la cabeza; era un joven de 21 años de edad. Los caídos, el tío y su sobrino.

Caía la tarde del 15 de septiembre cuando unos campesinos descubrieron un cuerpo que yacía entre los matorrales en la comunidad de Carranco, municipio de Villa de Reyes. Avisaron a la policía y luego, en el lugar, dieron cuenta de un cuerpo ya descarnado en su mayor parte, se apreciaba ya la osamenta bajo las ropas de alguien que no pudo ser identificado.

En camino pedregoso que conduce al municipio de Cerro de San Pedro unos paisanos se encontraron el cuerpo de un hombre sin vida. Eran las 11 de la noche del 17 de septiembre cuando arribaron los policías que, al acercarse a revisar el cadáver, se percataron de que tendría unos 25 años de edad; fue torturado, ahorcado y después le prendieron fuego a los restos.

En la madrugada del 19 de septiembre, un pastor de ganado descubrió entre la maleza de El Consuelo, municipio de Ciudad Valles, restos óseos humanos, así que dio aviso a la policía. En ese lugar, junto a los restos, había algunas prendas de vestir y zapatos femeninos, lo que hizo suponer de inicio que se trataba de una mujer, pero eso no se estableció con precisión. Los restos fueron trasladados al Servicio Médico Legista para confirmar o desechar el primer indicio de que habría sido un feminicidio más en la entidad.

Hacia el mediodía del 19 de septiembre fue ubicado un automóvil Tsuru de color azul. Estaba abandonado en la carretera México-Nuevo Laredo en el tramo del municipio de Axtla. En el interior, el cuerpo de quien fue identificado como Ernesto, de 48 años de edad, originario de la comunidad de La Escalera, municipio de Huehuetlán. La policía reportó el inicio de las investigaciones del caso para conocer los motivos y autoría del homicidio.

A las siete de la tarde del 20 de septiembre, en una poza del río Huichihuayán, en el municipio de Huehuetlán, fue descubierto el cadáver de un hombre; estaba dentro de un costal y, de éste, sobresalía una pierna. Jornaleros del lugar identificaron el cuerpo una vez que fue recuperado por la policía y elementos del Ejército. Correspondía a un hombre de 33 años de edad que vivía en la comunidad de La Escalera. Se llamaba Mario, su cuerpo presentaba lesiones por golpes con elemento contundente.

El 22 de septiembre un hombre abatió a tiros a dos personas; padre e hijo fueron ultimados con una pistola calibre .22 en la comunidad de Santa Rosalía, perteneciente al municipio de Tamasopo. Nemesio y Santos, de 76 y 56 años de edad, habían ingresado a una propiedad, armados y con la presunta intención de atacar a Abundio, quien confesó el doble homicidio. Justificó la agresión mortal al asegurar que sus víctimas habían enterado a su casa con la intención de atacarlo. Él mismo dio aviso a la policía que, al llegar al lugar de los hechos, encontró los cuerpos y, junto a ellos, los machetes.

Un sujeto asesinó a dos hombres en un camino entre los municipios de Tancanhuitz y Tampamolón. Por la mañana del 23 de septiembre, dos camionetas de servicio de transporte ejidal transitaban por un camino de la comunidad de Tamarindo Huasteco y, de súbito, uno de ellos se salió de ruta y se volcó. La ocasión fue propicia para que un sujeto, de nombre Aristeo, se acercara a la unidad volcada y macheteara a dos personas que eran los operadores de las unidades.

 A las 11 de la noche del 23 de septiembre, dos sujetos atacaron una patrulla de seguridad privada y dieron muerte a uno que realizaba labores de vigilancia en la colonia Cactus, en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez. Tras la agresión, los sicarios huyeron. Uno de los elementos murió en el lugar de los hechos y el otro fue trasladado a un hospital en situación de gravedad por heridas de arma de fuego.

Al caer la tarde del 24 de septiembre en la comunidad de El Barril, municipio de Villa de Ramos, un sujeto armado cometió doble homicidio de mujeres; sus víctimas, Guillermina, de 49 años de edad, y Perla, de 29. Madre e hija fueron abatidas a tiros en su propio domicilio en la calle de Juan Ángeles, a donde el agresor llegó en una motocicleta, ingresó al domicilio y las asesinó. Familiares de las víctimas, al escuchar las detonaciones acudieron a ver lo que ocurría; las encontraron en el piso y sangrantes, e intentaron socorrerlas al trasladarlas a un hospital de Zacatecas, pero ya habían fallecido.