Desiree Madrid
La falta de conciliadores e inspectores laborales en San Luis Potosí no obedece a un aumento reciente de conflictos, sino a jubilaciones y cambios internos que redujeron la capacidad operativa de las áreas encargadas de atenderlos, así lo reconoció el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del Estado, Crisógono Sánchez Lara.
Lo anterior al admitir que tanto el Centro de Conciliación Laboral como la Dirección del Trabajo enfrentan un déficit de personal que ha complicado la atención regular de las demandas laborales.
De acuerdo con el funcionario, la reducción de personal se reflejó de manera directa en la acumulación de asuntos, particularmente por la llegada de entre 20 y 25 demandas mensuales adicionales que ingresan mediante una plataforma federal, a las que se suman los casos de carácter local. Esta carga adicional, explicó, ha puesto presión sobre una estructura que no fue reforzada tras la salida de trabajadores por jubilación ni tras los recientes ajustes internos.
Sánchez Lara detalló que, conforme a los diagnósticos de la propia dependencia, la Dirección de Conciliación requiere al menos siete conciliadores más para comenzar a abatir el rezago acumulado. En el caso de la Dirección del Trabajo, la situación es más crítica: actualmente operan con sólo cinco inspectores, cuando la operación mínima adecuada demandaría alrededor de 15, lo que limita la cobertura de supervisiones y verificaciones laborales.
Ante este escenario, la Secretaría del Trabajo planteó como medida inmediata la revisión de su plantilla actual para identificar personal que pueda ser reasignado y capacitado, con el objetivo de reforzar temporalmente las áreas más saturadas. El propio titular reconoció que se trata de una estrategia provisional que no resuelve el problema de fondo, pero que busca evitar un mayor rezago en la atención de los expedientes.
El funcionario también adelantó que buscará sostener reuniones con autoridades estatales para analizar la posibilidad de fortalecer el presupuesto y cubrir las vacantes existentes. Sin embargo, recordó que el Centro de Conciliación Laboral opera con recursos federales directos, cuyo incremento aún no ha sido autorizado, lo que mantiene limitada la capacidad de contratación en el corto plazo.
Pese a este contexto de falta de personal, Sánchez Lara afirmó que no existen conflictos laborales graves pendientes en la entidad.
Indicó que el caso del fallecimiento de un trabajador en una empresa de Ciudad Valles fue atendido y liquidado conforme a la ley, y que las inconformidades recientes relacionadas con el pago de aguinaldo se resolvieron tras la intervención de la autoridad laboral.
La situación expone las limitaciones estructurales con las que opera el sistema laboral estatal, donde la salida de personal por jubilaciones y ajustes internos no fue acompañada de un refuerzo equivalente.
Mientras tanto, la acumulación de demandas y la escasez de conciliadores e inspectores continúan marcando el ritmo de una atención que avanza con recursos humanos reducidos.





