María Ruiz
Un juez federal emitió una suspensión definitiva en el juicio de amparo promovido por habitantes de El Saucito contra el proyecto de paso a desnivel que ha promovido la administración municipal y que se pretende construir a un costado del Templo de Nuestro Señor de Burgos.
La resolución del Juzgado Sexto de Distrito, emitida dentro del juicio de amparo 821/2026-III, paraliza legalmente la ejecución de la obra impulsada por el Ayuntamiento de San Luis Potosí mientras se resuelve el fondo del litigio
La noticia de la resolución fue recibida por el Colectivo en Defensa del Patrimonio Cultural como un reconocimiento al derecho de la ciudadanía a participar en las decisiones que impactan su entorno y como una oportunidad para que el proyecto del paso inferior vehicular sea revisado antes de que se resuelva el fondo del juicio.
En un pronunciamiento, el colectivo afirmó que la medida trasciende el ámbito legal al abrir un espacio para el análisis institucional sobre el impacto del proyecto.
“Esta resolución representa algo más que una decisión jurídica. Representa que la voz de la ciudadanía merece ser escuchada. Representa que las decisiones públicas pueden y deben revisarse cuando existen dudas legítimas sobre su legalidad y sobre el impacto que tendrán en la vida de las personas”, expresaron.
Los vecinos señalaron que su postura no busca frenar el crecimiento de la capital, sino promover una forma distinta de planear la ciudad, en la que la participación social sea parte de las decisiones públicas.
En ese sentido, aseguraron que, durante más de ocho años habitantes, comerciantes, jóvenes, adultos mayores, familias y organizaciones civiles han trabajado para demostrar que existen alternativas al proyecto vial:
“Una manera donde el patrimonio cultural, el agua, la movilidad, el comercio y la convivencia no son obstáculos para el desarrollo, sino la base de un desarrollo más justo y más humano”, señalaron.
El colectivo también enfatizó que el debate sobre el paso a desnivel no se limita a una obra de infraestructura, sino que involucra la preservación de uno de los barrios con mayor identidad de la capital potosina.
“Es tradición. Es cultura. Es economía local. Es patrimonio vivo. Es comunidad”.
Los integrantes del colectivo reiteraron que seguirán impulsando una agenda ciudadana centrada en la proximidad urbana, la accesibilidad universal y el reconocimiento del sitio como el Octavo Barrio.
Respecto a la suspensión definitiva, el colectivo insistió en que la medida cautelar representa una oportunidad para que las autoridades revisen el proyecto con apertura, transparencia y disposición al diálogo.
“La suspensión definitiva no representa el final del camino. Representa la oportunidad de que las instituciones revisen el proyecto con responsabilidad, con transparencia y con participación ciudadana. Porque el verdadero desarrollo no consiste únicamente en construir infraestructura. Consiste en mejorar la vida de las personas”.
Finalmente, el colectivo refrendó su disposición para continuar defendiendo su postura por la vía institucional y mediante el diálogo con las autoridades.
“Las vecinas y vecinos seguirán participando de manera pacífica, organizada e institucional, convencidos de que los mejores proyectos nacen cuando gobierno y ciudadanía construyen juntos las soluciones. Porque una ciudad más humana se construye escuchando a su gente. Porque proteger el patrimonio también es impulsar el desarrollo. Porque cuidar el agua también es construir el futuro. Porque la transformación comienza cuando la ciudadanía participa”, concluyeron.





