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Ciudad de México (18 de agosto de 2015).- “Es un milagro estar hoy, gozar de salud, de integridad, y ver la vida de otra manera. Bendito el cielo, bendito Dios que nos dio la oportunidad de estar aquí, y la responsabilidad continúa”, expresó el gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, luego del accidente de helicóptero que sufrió el viernes pasado, cuando viajaba en compañía de seis personas, entre ellas su esposa Bertha Gómez, y la periodista Lolita Ayala.

“El susto mayor que llevé es cuando bajé a Lolita. Estaba con el cinturón; mi esposa se lo quita y yo la tomo. Lolita seguía hablando, pero sin poder caminar, sin poderse mover. Al bajarla, traía una cortada en la parte superior de su cuello y traía todo su cabello mojado de sangre. Yo juré que era una exposición de masa encefálica; me llevé el susto de mi vida. La arrastré hasta donde pude, porque en eso vi que el helicóptero estaba incendiándose; así es que fue un momento verdaderamente que actúas o actúas. Luego vine por mi esposa, que sí bajó caminando, pero una vez acostada, ya no se pudo mover. Yo creo que con su collar, Lolita se cortó en la parte superior del cuello, y por el lado posterior, debajo de la nuca. Era una cosa impresionante. No podía caminar por la fractura de su vértebra”.

Así narró el mandatario estatal los momentos que vivió cuando la aeronave en la que viajaban se desplomó, de una altura que él calculó en 10 metros.

En entrevista con Grupo Imagen, Duarte relató que tras el término del noticiero de Lolita, partieron rumbo al municipio de Moris, que colinda con Sonora, donde inaugurarán una clínica, apoyada por Lolita para la equipación de aparatos para el cáncer de mama. Concluyeron a las 7:15, saliendo de allí con una fuerte lluvia y llegando a Balleza, donde iban a pernoctar, pues existe otro proyecto de hospital que está iniciando en su construcción para el equipamiento. Señaló que en determinado momento, el helicóptero tuvo un descenso repentino, que fue cuando el piloto baja el móvil a toda velocidad y lo desploma.

“Afortunadamente estuve consciente de todo. Dicen que por eso tuve menos golpes. Me duele todo, pero la verdad es que me habían comentado lo que eran los efectos de un helicóptero y, al tocar las aspas el suelo, el helicóptero empieza a hacer una función como de licuadora; la cabina empieza a dar vueltas, una cosa espantosa, hasta que finalmente se detuvo.

Comentó que fueron instantes de desconcierto y susto, hasta que su equipo de seguridad llegó a rescatarlos.

“Llegó mi equipo de seguridad, que nos estaba esperando donde íbamos a aterrizar, pero como una hora tardaron en llegar. Era muy cerca; lo que sucede es que hay un lomerío, y nos estaban buscando a pie, hasta que nos encontraron.”

Mencionó que su esposa fue sometida a una cirugía el domingo por la tarde. “Le pusieron dos placas de 18 centímetros con ocho tornillos para fijar la doceava vértebra, que tenía el riesgo de colapsarse y afectar la médula”.

Dijo no haber sufrido episodios similares con el helicóptero del gobierno del estado, en el cual viaja constantemente.

“Es un equipo probado, de calidad, prácticamente nuevo. Fue adquirido en 2011. Difícilmente falla”, expuso el gobernador, y señaló que el peritaje habrá de determinar las causas del accidente.

Bendito el cielo, bendito Dios que nos dio la oportunidad de estar aquí, y la responsabilidad continúa”.

Fuente: Excélsior.

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