Por Victoriano Martínez

Por lo visto, en materia de inseguridad el panorama no cambia desde los tiempos del gobernador Marcelo de los Santos, allá por el 2007, cuando se dieron los primeros hechos violentos de alto impacto tras el inicio de la guerra contra el narcotráfico: sólo eran hechos aislados y no había razón para pensar que representara la presencia del crimen organizado en el Estado.

Trece años después, al hablar de las balaceras del martes y como preludio a las que se registrarían unas horas más tarde, el secretario de Gobierno Alejandro Leal Tovías revivió –la mañana de este miércoles– el antiquísimo argumento.

“Fueron eventos totalmente aislados, muy claros”, dijo cual si los hubiera presenciado en una pantalla de alta resolución.

El aderezo para el viejo argumento fue otro igual de desgastado que habla muy poco del trabajo que realizan en materia de seguridad y más bien apunta a ser un pretexto para su inacción: “los incidentes de violencia, del crimen organizado, han estado ahí permanentes en todo el país”.

Eventos totalmente aislados, pues, que se dan porque la violencia del crimen organizado sigue permanente en todo el país.

El martes, en palabras de Leal Tovías, sólo se reportó como daño colateral una persona que recibió un balazo en una pierna.

El miércoles, por segundo día consecutivo las balaceras aisladas provocaron que en redes sociales a la recomendación del #QuédateEnCasa para evitar el riesgo de contagio por el coronavirus se sumó la sugerencia para evitar las posibles balas perdidas.

Pero no sólo como un incentivo más para quedarse en casa se comparó con la pandemia la violencia desatada en la ciudad. Por la mañana en la rueda de prensa sobre el Covid-19 se reportaron cinco defunciones; por la noche, la Fiscalía General del Estado reportó un saldo de cinco personas muertas y tres heridas.

Un macabro empate que coincidió con el día con el mayor número de decesos en lo que va de la pandemia, cual si el clima de inseguridad pretendiera hacerse notar a manera recordatorio a autoridades indolentes ante el flagelo de las ejecuciones.

Por mucho que Leal Tovías asegure que tienen la mira puesta en este tipo de eventos, en tanto sea consistente el creciente índice de homicidios, el resultado es que no han puesto los medios necesarios para abatir la criminalidad y se acercan a cumplir cinco años con muy mala puntería.

Así reportó la Fiscalía General del Estado la violencia ocurrida la tarde de este miércoles 27 de mayo:

FISCALÍA INVESTIGA HOMICIDIOS EN SLP CAPITAL Y SGS

  • 4 occisos fueron en la colonia Satélite y uno más en la 21 de Marzo

SLP. – La Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí (FGESLP) informó que el saldo tras los tres hechos delictivos ocurridos esta tarde de miércoles 27 de mayo del 2020, en diversas colonias de la Capital potosina y Soledad de Graciano Sánchez es de 5 personas sin vida y 3 heridos, los cuales reciben atención médica en diferentes hospitales.

En el suceso ocurrido en la calle República de Ecuador y Estados Unidos de Norteamérica de la colonia Satélite, perteneciente a la ciudad de San Luis Potosí, fueron cuatro personas de sexo masculino, los que fueron ultimados al interior de una vivienda. Los cuerpos presentan heridas de arma de fuego de alto calibre.

Por otra parte, en la colonia 21 de Marzo ubicada en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, el saldo es de un hombre sin vida y un lesionado de gravedad, en la calle 16 de Septiembre, el cual fue trasladado a una clínica cercana.

De manera simultánea fueron reportadas detonaciones de arma de fuego en la calle Mirador en el Barrio de Sebastián de la Capital potosina, en donde dos personas resultaron heridas.

Agentes de la Policía de Investigación se han desplazado a estos lugares para comenzar con las indagaciones correspondientes; de igual manera Peritos de la FGESLP ya realizan las labores necesarias para recabar los indicios en los sitios.

Los cuerpos de los occisos fueron trasladados al Servicio Médico Legista (Semele) para realizar las necropsias de ley y establecer las causas de las muertes.