La mentira del “seguro ganador”

Abelardo Medellín Pérez

Cuando el gobernador Ricardo Gallardo Cardona afirma que el Partido Verde Ecologista de México ganará la elección por la gubernatura de San Luis Potosí en 2027 sin importar qué candidato sea enviado a competir, puede que no se equivoque, pero tampoco nos dice toda la verdad.

Decir que el Verde puede ganar una elección importante en tierras potosinas es una afirmación respaldada por la pura aritmética política; la mayoría de los cargos de elección popular en funciones los ocupan fieles del Partido Verde y las estructuras clientelares (la única razón real para votar por dicho partido) son controladas por el gobierno y sus huestes de operadores políticos.

Si a punta de apoyos sociales han logrado coaccionar la voluntad de los potosinos con edad para votar y en situación de necesidad, es lógico pensar que podrían ganar una elección por la gubernatura, sobre todo cuando la última campaña que operaron fue por una candidatura al senado y obtuvieron más votos que los alcanzados en 2021.

Pese a la simpleza de esa realidad, no podemos ignorar que no es lo mismo ganar para la casa que ganar para alguien más y esa es la parte que el gobernador invisibiliza cuando habla de su muy cercana salida.

Para empezar, no es lo mismo iniciar con ventaja a competir desde cero.

Ruth González Silva no va a empezar a hacer campaña en 2027, ella comenzó en 2024 y nunca ha dejado de hacer proselitismo. Desde unos meses después de haber ganado la elección por la senaduría, el Gobierno del Estado y los operadores del Partido Verde comenzaron a organizar nuevos cotos clientelares para acercar a Ruth González a la ciudadanía y vender su imagen como una posible candidata, a través del proyecto “Redes de Gestión Comunitaria” (RGC, curiosamente las siglas de Ricardo Gallardo Cardona).

Este proyecto se ha encargado de utilizar los servicios, a los trabajadores y los operadores del gobierno estatal, para promocionar la imagen de González Silva en las colonias de diversos municipios de San Luis Potosí, pero principalmente en la capital potosina.

Cada jueves o lunes por las tardes, la RGC cita a vecinos de una colonia en particular en algún parque o toman alguna vialidad y ofrecen “servicios y actividades” entre ellos: módulos para tramitar licencias gratuitas, atención psicológica, consultas médicas, trámite de créditos, asesorías para trámite de visa, estudios médicos para detección de enfermedades de transmisión sexual, talleres de aplicación de uñas e incluso entrega de apoyos como la “tarjeta rosa”.

Tras la verbena de apoyos financiados con recursos estatales, a los asistentes se les solicita que se queden a escuchar un mensaje de la senadora Ruth Gónzalez en el que normalmente se aluden tres temas: el ayuntamiento de la capital dirigido por Enrique Galindo no atiende las necesidades de la población, los apoyos que han recibido son gracias a Ricardo Gallardo y, si la población quiere seguir recibiendo apoyos, hay que “mantener” al gobierno estatal y “cambiar” al gobierno municipal capitalino.

Por supuesto, además de imponer la línea política de su movimiento, la senadora suele tomarse el tiempo para atribuirse los servicios gratuitos que lleva a las colonias con frases como:

“Me di a la tarea de gestionar con el Gobierno del Estado para que esta red de gestión comunitaria llegara a sus colonias. Y hoy es una realidad aquí en su colonia. Por eso es importante decir que estamos haciendo equipo todas y todos, porque queremos un cambio en el estado. Queremos un cambio en la capital Potosí. Por eso hoy el estado de San Luis Potosí ha ido creciendo. Todavía falta mucho por hacer”.

Y para evitar confusión de presunciones, González Silva incluso “ayuda” a que los ciudadanos sepan a quiénes deben agradecer por obras como la pavimentación de calles:

“¿Cómo está actualmente las calles aledañas a la clínica 50?, ¿están pavimentadas?, ¿están iluminadas? ¿Sí? ¿Y quién creen que las hizo? El gobernador. No las hizo el Ayuntamiento, las hizo el gobernador, las hizo el Gobierno del Estado. Porque el gobernador no nos deja solos, porque ante la omisión alguien le tiene que entrar. Y así como eso ha pavimentado colonias enteras de la capital”.

La RGC ha sido desde hace casi dos años el instrumento de propaganda focalizada y promoción personalista de Ruth González y sus aspiraciones de sucesión en la gubernatura. Decenas de eventos, miles de apoyos filtrados a través del aparato clientelar de quienes tienen que servir al proyecto de la senadora y… ¿Tenemos que creer que algún otro personaje tendrá la misma base de apoyo solo por cargar un chaleco verde?

El gobernador se ha esforzado mucho en poner a todos los perfiles competitivos de su proyecto político a la vista de la población, pero al mismo tiempo los ha puesto en una profunda desventaja contra la apuesta fuerte que era es la senadora González Silva. La única otra opción para la senadora sería competir por la alcaldía de la capital, otro espacio que podría ganar con facilidad, pero dejando huérfana la aspiración mayor del proyecto.

Y esto no debería sorprender a ninguno de los interesados o probables aspirantes; Gallardo Cardona no puede elegir ni pedir quedarse más años, pero puede controlar qué tan cerca de su núcleo familiar se queda el cargo como para beneficiarse de él, tal como lo ha hecho hasta ahora. Permitir que otro perfil, por más fiel que sea, compita por la gubernatura, es correr el riesgo de que lo hagan a un lado.

Tomemos como ejemplo el otro potencial candidato: Juan Carlos Valladares Eichelmman. Valladares es un perfil que evidentemente agrada a los grupos nacionales del PVEM, el propio gobernador ha admitido que es un aspirante competente para la contienda, pero de eso a asumir en realidad que el actual diputado federal es la mejor opción para la Gallardía hay mucha diferencia.

Gallardo Cardona sabe que Valladares Eichelmman podría aprovechar ampliamente la máquina electoral que se ha construido durante el sexenio, pero también entiende que el empresario es el menos Verde entre todos los ecologistas. ¿Qué seguridad tiene la gallardía de que Valladares no los hará a un lado, como la propia Gallardía hizo a un lado en su momento a diversos perfiles que venían con la recomendación de Gallardo Juárez?, ¿Gallardo de verde cree que Valladares no intentará llevar agua a su molino y en el camino le hará un favor a la federación deshaciéndose del incomodo proyecto familiar del Verde en San Luis Potosí?

Los inicios de un gobierno son, en gran parte, un divorcio político con la administración saliente, el sueño de Gallardo Cardona es convertir la transición en un cambio blando de mando que le permita mantener lo que ha cosechado y cosechar más.

En ese entendido, hay que admitir que no todos los aspirantes con posibilidades, son igual de confiables para el proyecto Gallardista, y por eso, no es lo mismo un “seguro ganador” a un triunfo conveniente.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Maestrando en Estudios sobre la Democracia y Procesos Electorales en el posgrado de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ha trabajado como reportero y columnista en los medios digitales La Orquesta y Arco Informativo; actualmente es jefe de información de Astrolabio Diario Digital. Ha sido acreedor de dos premios estatales de periodismo en las categorías de Artículo de Fondo y Periodismo Regional.