Desiree Madrid
El gobernador Ricardo Gallardo Cardona anunció que San Luis Potosí se convertirá en el “primer y único” estado del país en permitir placas vehiculares personalizadas, una medida que, de acuerdo con sus declaraciones, entrará en vigor a partir de este año.
Según lo expuesto por el mandatario, los automovilistas podrán elegir combinaciones con significado personal —como fechas de nacimiento, aniversarios o referencias familiares— y portar esas matrículas de forma permanente, sin que fueran reemplazadas en futuros procesos de reemplacamiento.
En ese mismo contexto, Gallardo Cardona presentó las placas conmemorativas del Mundial, las cuales describió como ediciones limitadas y de carácter histórico; láminas que podrían portarse de manera indefinida y que estarían disponibles para todo tipo de vehículos, desde automóviles antiguos hasta unidades de alta gama.
También señaló que el costo sería únicamente el de producción, estimado en 500 pesos, y sostuvo que la intención es que los propietarios puedan llevar un recuerdo del evento deportivo en sus vehículos.
En entrevista con medios de comunicación, el gobernador reiteró que el esquema de personalización seguía vigente y que comenzaría a aplicarse entre finales de enero y principios de febrero.
Aseguró que quien así lo deseara podría acceder a una placa personalizada “totalmente indefinida” y que ningún otro estado del país ha instaurado un sistema similar, presentando a San Luis Potosí como un “laboratorio” nacional y como una entidad a la vanguardia en materia de control vehicular.
Sin embargo, el anuncio se enfrenta a un marco legal que impone restricciones claras. Todas las placas vehiculares que circulan en México deben cumplir con la norma técnica NOM-001-SCT-2-2016, publicada en el Diario Oficial de la Federación, la cual es de observancia obligatoria en todo el país. Esta norma no es una recomendación, sino una disposición federal que regula de manera uniforme la identificación vehicular para evitar duplicidades, errores de lectura y problemas de control entre entidades.
La propia NOM establece especificaciones técnicas precisas sobre el diseño, fabricación y verificación de las placas metálicas, así como de calcomanías y tarjetas de circulación. Define dimensiones exactas, materiales autorizados, tipografías estandarizadas, niveles mínimos de reflectancia y métodos de prueba que garantizan que las matrículas sean legibles en condiciones diversas y compatibles con sistemas automatizados de vigilancia, como cámaras lectoras y plataformas de seguridad pública. Estos elementos buscan que la identificación de los vehículos sea homogénea en todo el territorio nacional.
Además, la norma contempla mecanismos de control y seguridad para evitar la falsificación de placas y exige procesos estrictos de supervisión y calidad en su fabricación. También establece que las series y combinaciones alfanuméricas deben asignarse de forma controlada para impedir duplicidades entre entidades federativas, lo que limita de manera significativa la posibilidad de permitir mensajes, frases o combinaciones totalmente libres, como las que fueron descritas en el anuncio gubernamental.
A ello se suma que la afirmación de que San Luis Potosí sería el único estado con un esquema de este tipo omite antecedentes existentes. El Estado de México permite desde el año pasado la selección de combinaciones específicas de letras y números mediante un trámite oficial, con un costo adicional de mil 686 pesos y múltiples requisitos fiscales y administrativos.
Aunque este mecanismo no autoriza cambios estéticos ni frases personalizadas, demuestra que la personalización limitada ya existe en el país y que, en todos los casos, está sujeta a reglas federales, lo que confirma que, bajo el marco legal actual, las placas personalizadas no son legales en su totalidad.





