Astrolabio

Por Victoriano Martínez

Si los viajes ilustran, el reporte de servicios de traslado y viáticos que la Universidad Autónoma de San Luis Potosí publica para cumplir con su obligación legal de transparentar los traslados de su personal a otras partes de México o del mundo ilustran con bastante claridad la vocación por la opacidad que encabeza el rector Manuel Fermín Villar Rubio.

Consultar lo que la UASLP publica como parte de la fracción XIV del artículo 84 de la Ley de Transparencia no sirve si alguien quiere saber, por ejemplo, cuántos viajes realizó Villar Rubio en los últimos tres meses: ahí no aparece ninguno. Pero su oficina de prensa sí presumió el viaje a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, con una amplia comitiva.

En ese apartado de la Plataforma Estatal de Transparencia, Villar Rubio no sólo está obligado a publicar a dónde y cuándo viajó, sino también a presentar públicamente un reporte del viaje en el que se consignen los resultados, además de difundir también –ahí mismo– las facturas que comprueban los gastos.

En los últimos tres meses –noviembre, diciembre y enero–, la UASLP de Villar Rubio reporta sólo a 27 viajeros que realizaron 84 viajes en los que se gastaron, entre todos, 230 mil 160.18 pesos. Veintisiete viajeros tan derechos que a su regreso le reintegraron a la tesorería de la UASLP 48 mil 978.61pesos.

Se trata de 27 empleados que por alguna razón fueron seleccionados para no dejar vacío ese apartado de la Plataforma Estatal de Transparencia para simular que sí se cumple con la difusión de información de oficio.

Genaro Lárraga Joachín es a quien reportan con más viajes en los últimos tres meses con 12, en tanto que el viaje al lugar más lejano reportado es a Whan, China, y lo realizó Alejandro López Valdivieso, de quien reportaron siete viajes en esos tres meses (seis en el país).

López Valdivieso estuvo en Whan, China (queda la duda sobre si se trató de Wuhan, cuna del coronavirus –CoVi19– y en el reporte hay un error de dedo) del 3 al 20 de diciembre del año pasado, y sobre ese viaje se presenta la comprobación de viáticos y copias de facturas y tickets de compra presuntamente de ciudad.

En la comprobación de viáticos, se reporta que López Valdivieso recibió 18 mil pesos, que gastó 3 ml 401.58 pesos y devolvió 14 mil 598.42 pesos.

El caso de López Valdivieso representa un ejemplo de la información que debió publicar Villar Rubio, y cada uno de sus acompañantes, sobre su viaje a Guadalajara, y sobre todos los que haya realizado y que, como este, oculta.

Vale la pena mencionar que entre los tickets de compra de López Valdivieso aparece uno de un Starbucks para destacar el grado de detalle que tendrían que incluir el rector Villar Rubio y sus acompañantes en su comprobación de gastos.

Lo único que ilustran los viajes de Villar Rubio son los alcances de su opacidad, que descarga en 27 empleados el acto de simular ser transparente, y se aprovecha de que hay una Comisión Estatal de Garantía de Acceso a la Información Pública (CIEGAIP) que se hace la que no ve.

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