Abelardo Medellín Pérez
Cuando el gobernador Ricardo Gallardo Cardona ofrece eliminar todas las deudas que la población tiene ante el Interapas, suena a una buena propuesta, el problema es que entre los entretelones de la cartera vencida, los ciudadanos no serían los más beneficiados por tan amable iniciativa ni tampoco se trata de un proyecto desinteresado.
Esta semana el gobernador potosino afirmó durante un evento en la capital potosina:
“En el 27 vamos a sacar a la maldita herencia y vamos a ganar, y vamos a hacer borrón y cuenta nueva. Vamos a quitar todas las deudas de agua que existan en San Luis Potosí y que la gente empiece de cero”.
Como muchas otras de las promesas de apoyo social en este gobierno, la propuesta del jefe del Ejecutivo supone un beneficio desmedido e iluso, y al mismo tiempo ignora una realidad que, o el mandatario pretende ocultar o cree que todos ya ignoran.
Para empezar la pérdida.
Aunque Gallardo Cardona disfruta vivir en un cuento de hadas donde los mandatarios gobiernan con una varita mágica de recursos infinitos, mismos que alcanzan a pagar conciertos, parques acuáticos y árboles de navidad gigantes, en el mundo real donde habita la ciudadanía, las instituciones que prestan servicios trabajan con presupuesto, operatividad y administración.
Y sí, el Interapas deja mucho que desear en lo que respecta a hacer su trabajo, pero es difícil de creer que va a cumplirlo, o logrará hacerlo mejor, si carece de los recursos para atender sus responsabilidades.
Para el tercer trimestre del año 2025, la cartera vencida del Interapas ascendía a mil 817 millones 846 mil 430 pesos, en un año donde el presupuesto de egresos del organismo fue de mil 911 millones 166 mil 672 pesos.
Es decir, que el presupuesto que el organismos ejerció el año pasado, fue apenas 65 millones superior al monto de adeudos que acumuló el Interapas.
Luego están los beneficiarios discretos.
Gallardo dió a conocer este “mega borrón de deudas” como quien tiene un plan para beneficiar al ciudadano promedio que adeuda al organismo y por tanto, vive en una condición irregular de acceso al servicio.
Sin embargo, la ciudadanía no sería necesariamente la única beneficiada con la pretensión de borrar el historial de adeudos.
Durante el primer semestre completo del 2025, el 16.8 de los usuarios del servicio doméstico no habían pagado su recibo al Interapas, lo cual es mucho si lo compramos con el 7.1 por ciento del sector industrial y el 8.3 por ciento del sector comercial; sin embargo, todos ellos palidecen ante el 59.6 por ciento de los usuarios del sector público que adeudan al organismo.
Más de la mitad de los usuarios del servicio público, es decir, entidades que reciben recursos públicos y tiene presupuestado ese gasto, no pagan su cuentas ante el organismo.
Ejemplo de estos deudores públicos son el Centro Estatal de Cultura y Recreación Tangamanga, que mantiene un adeudo de 43 millones 832 mil 807.34 pesos, acumulado durante 61 meses. El otro ejemplo es el Centro de Prevención y Readaptación Social (CEPRERESO), que registra un adeudo de 41 millones 502 mil 334.04 pesos, correspondiente a 62 meses. Tales plazos, evidencian que ambas entidades estatales se mantuvieron sin pagar sus recibos al organismo durante los primeros cinco años de la administración Gallardista, una omisión que para el año pasado había alcanzado un acumulado de 85 millones de pesos en deuda.
El borrón de adeudos también beneficiaria a las administraciones consentidas del régimen Verde, por ejemplo, Soledad de Graciano Sánchez, que al tercer trimestre del año pasado le adeudaba 540 millones 296 mil 135 pesos al Interapas, una cifra record de los últimos diez años.
Queda claro que como los grandes deudores que son, el Tangamanga, el Ceprereso y Soledad serían de los primeros interesados en que el estado emprenda un borrón y cuenta nueva masivo, donde el único daño colateral sea la solvencia de un organismo que están deseosos de fulminar.
Finalmente reluce el cinismo.
Suponiendo que el gobernador tome una buena decisión y aplique el programa únicamente para el servicio doméstico, aún sobre sale la ironía de cómo fue anunciada la solución.
En el discurso donde presentó su iniciativa y criticó al organismo operador, el gobernador no perdió la oportunidad de insistir en su ilusa y falsa pelea sobre la entrega de agua en pipas:
“Hacen negocio con el agua, con todo, les vale madre”.
En primera: el gobierno también contrata pipas y también surte a las casas, así que, aunque las diera gratis, es negocio de alguien y el dinero de todas formas es público.
En segunda: prometer la eliminación de los adeudos a una población sin agua y además ofrecerle pipas gratis, a cambio de que dicha población eliga tu oferta partidista y se sume a tu proyecto político, es peor que hacer “negocio”, es extorsionar a la ciudadanía.
Una cosa es deberle el Interapas un recibo y otra muy distinta es deberle tu libertad de elegir al gobernador a cambio de una pipa gratis, un recibo en ceros y, de todas formas, no contar con el suministro.
A los habitantes de cada una de las 30 colonias que periódicamente se quedan sin agua, no les interesa eliminar a la imaginaria “herencia maldita” con la que batalla el gobernador, quieren contar con el servicio, que sea accesible y regular su condición ante el organismo.
No quieren una banqueta verde, eventos obscenos de entrega de calles o un alcalde sometido al apellido en el poder… solo quieren agua y la certeza de que la tendrán en el futuro.
Como todas las ideas ocurrentes del gobernador Gallardo Cardona, la del borrón total es más espectacular que práctica, más conveniente para ellos que para nosotros y más palabrería que voluntad.
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Maestrando en Estudios sobre la Democracia y Procesos Electorales en el posgrado de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ha trabajado como reportero y columnista en los medios digitales La Orquesta y Arco Informativo; actualmente es jefe de información de Astrolabio Diario Digital. Ha sido acreedor de dos premios estatales de periodismo en las categorías de Artículo de Fondo y Periodismo Regional.






