Astrolabio

 

Ciudad de México (02 de abril de 2016).- La violencia sexual y física contra la mujer es un problema internacional, las últimas cifras arrojan que al menos el 35% de la población femenina a nivel mundial ha sufrido algún tipo de abuso.

En México en los últimos meses tuvimos el caso de la periodista Andrea Noel, a quien le bajaron la falda y la ropa interior mientras caminaba en la colonia Condesa.

O el caso de Daphne en Veracruz, quien fue violada por cuatro jóvenes que todavía permanecen en libertad, incluso cuando existe una declaración por parte de ellos.

Por desgracia, estos no son casos aislados, en nuestro país la violencia de género es preocupante en la mayoría de los estados. Miles de mujeres mueren año con año, ya sean víctimas de abuso sexual, secuestros, violencia intrafamiliar; y miles más sufren acoso en sus lugares de trabajo, escuelas, la calle e incluso en sus hogares, que repercuten en su salud física y mental.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) , la violencia sexual es uno de los mayores problemas de salud pública, ya que atenta directamente a los derechos humanos de las mujeres. Las últimas cifras apuntan que por lo menos una de cada tres mujeres en el mundo ha estado en esta situación.

Pero, ¿qué se define como una agresión sexual? ¿Qué tipos existen? ¿Tan solo las violaciones cuentan como delito sexual?

La OMS define como violencia sexual

“Cualquier acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual u otro acto dirigido contra la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de su relación con la víctima, en cualquier ámbito. Comprende la violación, que se define como la penetración, mediante coerción física o de otra índole, de la vagina o el ano con el pene, otra parte del cuerpo o un objeto”.

Existen diferentes tipos de violencia sexual, sin embargo, todas tienen en común queninguna es con el consentimiento de la víctima (no importa si es la pareja, un desconocido o familiar) y en su mayoría son perpetradas a la fuerza. Estos son algunos ejemplos:

  • Violación: encuentro sexual contra la voluntad de una de las personas involucradas (incluye oral, anal o con objetos).
  • Intento de violación: cuando el acto sexual no se realiza, pero sí hay una intensión.
  • Coacción sexual: utilizando presión emocional para forzar una actividad sexual.
  • Violación en el matrimonio: cuando el esposo o esposa obligan a su pareja a la actividad sexual.
  • Tocamientos indebidos: ya sean sobre o debajo de la ropa, sin la autorización de otra persona.
  • Incesto: actos sexuales entre familiares.
  • Acoso sexual: comentarios, mensajes, correos electrónicos, fotografías, videos, amenazas, que sean de índole sexual y que la otra persona no desea.
  • Abuso de menores: violación, tocamientos o incesto a menores de edad.
  • Posesión de pornografía infantil.
  • Obligar a otra persona a posar para fotografías de índole sexual. 

La violencia sexual produce en las víctimas problemas físicos y psicológicos que los dañan a un nivel emocional y reproductivo de manera significativa, muchos casos son mortales, ya que terminan siendo asesinadas o muchas de las sobrevivientes cometen suicidio.

A nivel mundial se han llevado acabo pocas acciones para solucionar el problema de la violencia de género, a pesar de que la sociedad está consciente de esta situación y conoce los miles de casos alrededor del mundo, los recursos no son suficientes para su prevención.

En nuestro país el 91% de los delitos sexuales no se denuncian de acuerdo a una encuesta realizada el 2015, ya que se considera que el sistema es arcaico, no hay un protocolo homogéneo y, en muchas ocasiones, las autoridades no creen en la víctima.

Fuente: Prodigy Msn.

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