Por Edgardo Pérez Alvelais
Frente a la crispación política por los procesos adelantados de los diversos partidos e intereses en pugna en la lucha por el poder gubernamental del 2027, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona declaró que “la población ya definió por quién votarán”. Llama la atención porque estamos prácticamente a 10 meses de las elecciones intermedias que se realizarán el domingo 6 de junio. Ese histórico día los electores emitirán su decisión en las urnas siendo la madre de todas las batallas comiciales que definirán el futuro de San Luis Potosí y todo México.
El ya próximo 10 de septiembre de 2026 es el Inicio formal del proceso electoral con la primera sesión del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE). Aunque las principales fuerzas políticas ya se miden en actividades adelantadas de campaña disfrazada de batallas por las ‘coordinaciones’ con distinto matiz, será hasta la primera semana de enero al 12 de febrero de 2027 que será el periodo oficial establecido para la realización de precampañas federales.
Del 22 de marzo al 3 de abril de 2027 será el registro oficial de las candidaturas ante la autoridad electoral. El periodo para la realización de campañas electorales será en el mes de abril al 2 de junio de 2027. Del 3 al 5 de junio de 2027 es el periodo de veda electoral -reflexión ciudadana- y el 6 de junio de 2027 la jornada electoral para la emisión del voto. Se proyecta que San Luis Potosí contará con más de 2.2 millones de electores registrados.
Al corte de julio de 2026, la composición exacta de la Lista Nominal de San Luis Potosí ya asciende a 2,223,324 ciudadanos con credencial para votar vigente, distribuidos de la siguiente manera: Mujeres: 1,155,328 (52.0%); Hombres: 1,067,990 (48.0%).
Esta cifra continuará actualizándose de forma permanente por el INE a través de sus campañas de renovación y nuevos registros de jóvenes de cara al inicio formal del proceso electoral. El padrón definitivo oficial con el que operarán las casillas se aprobará semanas antes de la jornada del 2027.
¿Con cuántos votos se gana una elección a la gubernatura de San Luis Potosí? En la Elección de 2021, el actual gobernador Ricardo Gallardo Cardona ganó la contienda con un total de 458,156 votos (equivalente al 37.5% de la votación emitida), superando por 57,883 votos al segundo lugar que fue César Octavio Pedroza Gaitán.
La diferencia de votos en las elecciones para gobernador de San Luis Potosí en la Elección de 2015 fue de 28,776 votos a favor del candidato del PRI: Juan Manuel Carreras López (Coalición PRI-PVEM-Nueva Alianza): 380,128 votos (35.65%); Sonia Mendoza Díaz (Partido Acción Nacional): 351,352 votos (32.95%); Margen de diferencia: 2.70% (2.678% exacto según el acta de cómputo).
La diferencia final en la elección para gobernador de San Luis Potosí en los comicios del 2009 fue de 33,186 votos (equivalente a un 3.46% de la votación): Fernando Toranzo Fernández (Candidatura Común: PRI, PVEM, PSD): 435,628 votos. (45.38%); Alejandro Zapata Perogordo (Alianza en Acción por San Luis: PAN, Nueva Alianza): 402,442 votos (41.92%).
La diferencia exacta de votos entre Marcelo de los Santos Fraga y Luis José García Julián en las Elección de 2003 fue de 33,364 votos, lo que equivale a una distancia porcentual de 5.2 puntos: Marcelo de los Santos Fraga (Partido Acción Nacional): 275,942 votos (42.8%); Luis García Julián (Alianza Para Todos – PRI / PVEM / PSN): 242,578 votos (37.6%).
Es decir, el comportamiento histórico de las últimas 4 elecciones nos indica márgenes de triunfo entre 28 mil y 58 mil votos. Si bien Gallardo señala que la población (más bien las bases sociales de cada fuerza política) ya definió su voto, no así los llamados votantes indecisos que pueden cambiar el resultado de una elección en los últimos segundos de la contienda electoral.
También todo ello va a depender de las alianzas que al final queden (si van o no van juntos Morena y el Verde); de la atomización del voto opositor antigallardista; de la fuerza electoral del gallardismo construida a lo largo de 14 años en Soledad de Graciano Sánchez -su bastión- y en los último 5 años en los 59 municipios del estado; de la operación el ‘día D’ en cuanto a movilización del voto, control y vigilancia en casillas, aplicación y neutralización de los mapaches electorales de cada fuerza política; y sí, mucho, muchísimo dinero, millones de dólares, tanto en promoción y propaganda, como en compra del voto y en el aceitar de toda la maquinaria.
En junio de 2025 escribí una columna titulada “Gobernador Interino” que empieza a sonar más fuerte y parece que son los escenarios que se vienen:
“Por si lo anterior fuera poco, las cartas ya fueron abiertas en este póker político y el Padrino está decidido a jugarse el todo por el todo con su esposa, “pésele a quien le pese y gústele a quien le guste”. Este tecleador indagó más a fondo y alguien del ‘caucus’ -reunión o asamblea de miembros de un partido político para discutir y tomar decisiones- gallardista me confirmó que echarán toda la carne al asador y más pronto de lo que se esperaba.
Palabras más, palabras menos, me dijo: ‘El jefe, cuando los tiempos electorales lo indiquen, pedirá licencia a su cargo luego del V Informe de Gobierno…y se vaya con todo, en campaña abierta, a promover su proyecto político, al lado de su esposa, recorriendo todas las comunidades de los 59 municipios de San Luis Potosí’. Van por 800 mil votos -en las elecciones para el Senado, Ruth González logró más de 520 mil sufragios-. Esto obligaría al Congreso del Estado a nombrar a un gobernador interino que concluiría el periodo para el que fue electo Ricardo Gallardo Cardona (2021-2027). Muy probablemente, el secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, sea el designado y por fin cumpla su sueño de ser gobernador -aunque sea bajo esa modalidad durante 11 meses- y será quien le entregue la estafeta a la sucesora Ruth González Silva, que en ese escenario arrasaría en los comicios del 2027 con todo el apoyo de su marido, siempre y en todo momento a un lado de ella, por todas partes pintando de verde a San Luis Potosí para concretar su ansiado proyecto. El futuro político personal de Ricardo Gallardo Cardona estaría en la Cámara de Diputados como legislador federal por San Luis Potosí, además de que sería nombrado el líder de la bancada del Partido Verde, a menos de que la presidenta Claudia Sheinbaum lo integre en alguna posición en su gabinete, durante la segunda parte del sexenio, sellando así la alianza con el partido del tucán -lo cual quedó marcada con el beso de la mandataria federal a Manuel Velasco en su mano el 1 de octubre de 2024-, que es la segunda fuerza política del país y un actor fundamental para sacar adelante todas sus reformas y la gobernabilidad del país frente a una oposición casi inexistente y cada vez más decadente. En dicho escenario arriba descrito, “el refrigerador -de la oposición- no está pa’ gansitos”, como dicen en Monterrey. Sabemos que en política un minuto es eterno y todo puede cambiar, pero el gallardismo, es evidente, va con todo por todas las canicas. Al día de hoy, todos los planetas parecen alinearse a favor de los deseos de Ricardo Gallardo Cardona“.

Simultáneas:
– La importancia de los indecisos. En una elección cerrada, la verdadera batalla ya no se encuentra en las estructuras partidistas, sino en las emociones y relatos que logren conectar con los indecisos. Ellos son el factor más crítico en las elecciones democráticas porque tienen el poder de definir al ganador, especialmente en escenarios de alta polarización o paridad electoral como el que pinta para San Luis Potosí en el 2027. Mientras que el electorado con un voto duro o partidista ya está consolidado y distribuido de forma predecible entre los candidatos, el grupo de los indecisos opera como una balanza móvil capaz de inclinar el resultado final. Cuando los partidos principales tienen un respaldo similar, la diferencia numérica de la victoria suele ser menor que el porcentaje total de indecisos. Al tomar su decisión en el último tramo de la campaña —incluso el mismo día de la elección—, este segmento rompe los empates técnicos y descoloca las proyecciones de las encuestas.
– Peso Estratégico. Dado su peso estratégico, los equipos de campaña enfocan la mayor parte de su presupuesto propagandístico, discursos y esfuerzos de persuasión en captar este sector. En sistemas como el de Estados Unidos, por ejemplo, los recursos no se gastan en regiones con una clara inclinación partidista, sino en estados clave (swing states) donde la concentración de votantes indecisos define los colegios electorales. A diferencia de los votantes alineados, los indecisos suelen evaluar de manera más crítica y pragmática las propuestas de los candidatos. Al no moverse por una lealtad ciega o una ideología estricta, demandan soluciones concretas a problemas de economía, seguridad o salud. Esto obliga a los aspirantes políticos a moderar sus discursos extremistas, buscar consensos en el centro del espectro político y presentar planes de gobierno más viables y razonables.
– El peligro de la abstención o el “voto por descarte”. La indecisión no siempre se traduce en un voto para un candidato en particular. Frecuentemente refleja desafección, hartazgo de la polarización o desconfianza en la clase política. Si las campañas no logran convencer a este grupo, la consecuencia directa es: Una alta tasa de abstencionismo (deciden no ir a las urnas); el incremento del voto en blanco o nulo; y un voto por descarte, guiado más por el rechazo hacia el peor candidato que por la convicción hacia el elegido.
¡Hasta el próximo lunes!

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UASLP. Comenzó como reportero en Canal 13 y para la revista Jaque. Dirigió Canal 9 de SLP y conoció de cerca el modelo de Radio Canadá en Montreal. Ocupó cargos de producción audiovisual, monitoreo, síntesis y análisis en Comunicación Social de Gobierno del Estado y del Ayuntamiento de la capital. Fue ejecutivo de Proyectos Técnicos y Especiales del Centro Nacional de Supercómputo del IPICYT y en la iniciativa privada participó en Seguros ING y AXA. Actualmente se desempeña en el sector inmobiliario y es director de Ajedrez Político SLP. Twitter: @AlvelaisPerez.






