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Ciudad de México, (19 de abril de 2015).- Muchas son las condiciones sociales que han creado un ambiente más sano para la convivencia entre humanos y animales de compañía. Más mujeres y hombres solteros, sin familia; nuevas leyes que los protegen; las redes sociales que evidencian el maltrato y también ofertan nuevos servicios y necesidades en torno a ellos han fomentado la atención y el cuidado de estos animales que hoy son vistos como miembros de una familia.

Dalia recuerda que cuando era pequeña, hace unos treinta años, le pedía a su madre que por favor metieran a la casa a Candy, su perrita de dos años. Su madre de ninguna manera lo permitía y Dalia lloraba junto con sus tres hermanos porque la french poodle permanecería en la azotea de su hogar sin poder jugar con ellas dentro.

Hoy, no sólo vive con sus dos perros dentro de su casa, si no que ellos duermen con ella todas las noches desde hace diez y ocho años que los tiene, respectivamente.

“Nunca”, dice tajante al cuestionarle si ahora dejaría a Shanti y Rod en su azotea, “antes jamás habría sido posible en mi hogar, ni en la de mis amiguitos, pero yo los amo demasiado y no puedo vivir si no los tengo a mi lado”.

La percepción del cuidado de los animales de compañía tuvo un cambio drástico en años recientes, con legislaciones más modernas que protegen a los animales de compañía, que establecen sanciones más duras al maltrato y crueldad animal, pero también con el nacimiento de nuevos servicios.

“Los medios de comunicación, el Internet y las redes sociales son considerados como factor detonante de que las personas estén más conscientes sobre la salud de sus animales de compañía, también sobre la forma de sentir de los animales y no sólo un ser que se mueve por instinto”, esclarece el Doctor Humberto Duhart Castillo, Director Médico del Hospital Veterinario de la Universidad del Valle de México (UVM).

La Ley de Protección Animal en el Distrito Federal, por ejemplo, establece el ofrecer una vida digna a los animales de compañía al prohibir dejar a las mascotas en azoteas, encadenados o a la intemperie. Si algún animal se encuentra en una azotea o en un balcón, se aplicará una sanción de seis meses a dos años de prisión o una multa de cincuenta a cien días de salario mínimo. Si hay un descuido o el animal es abandonado por su tutor, también se aplicará esta multa.

La Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) avaló en diciembre del 2012 las reformas a esta ley que estipulan penas de seis meses a dos años de prisión para quien maltrate y lesione a un animal, así como multas de 3 mil 100 pesos hasta 6 mil 200.

Un taxi para animales de compañías que sólo se veía en Australia o Londres, aplicaciones para medir los niveles de ritmo cardiaco y presión arterial, hoteles que ya no son como cárceles para los animales y hasta spas de lujo que consienten a las mascotas.

“Hay un boom, está de moda la adopción, lo cual es muy bueno. Si eso también se transmite, es benéfico aunque siga sin afectar el mercado de la venta de mascotas”, opinó Alexis Rivas, desarrollador de la aplicación móvil para adopción de animales de compañía, DogSOS.

En ese sector aproximadamente al año se invierten arriba de dos millones de dólares, en el área de salud, farmacéuticas, alimentos y seguros para gastos médicos.

“Aunque existen estrategias y proyectos de las autoridades para implementar campañas de cuidado para los animales de compañía, la gente opta por invertir aparte”, comentó Alexis.

DogSOS busca fomentar que los tutores inviertan más tiempo con sus animales, como asistir a restaurantes pet friendly o salir a pasear con ellos.

Para el desarrollador, faltan leyes para regular instituciones que vendan animales, que cumpla estándares de calidad, salud y bienestar animal. De igual forma considera que existe una carencia en la educación y consciencia de las personas sobre temas importantes de los animales de compañía, como esterilización y cuidado de salud.

Naturalmente la exigencia de las personas para los nuevos servicios también creció. Los tutores de animales de compañía consideran costo, calidad y servicio cuando acuden a algún lugar que ofrezca alguna función para las mascotas.

La gente se informa más gracias a los medios y el internet sobre las enfermedades y la salud de los animales de compañía.

“Desgraciadamente o afortunadamente, todavía no sé, ahora el mundo también maneja el teléfono para todo, entonces ya no hay comunicación con las personas. Como ya los amigos están por Internet, el único que es tu amigo es el que cuando llegas a tu casa te brinca y te mueve la cola”, declara María Elena Chiquillo, Médico Veterinaria.

Se ha multiplicado mucho más el cariño en los animales, asegura la veterinaria quien ve en la clínica veterinaria que maneja, que los señores se quejan que sus hijos están siempre en sus teléfonos y los animales son los únicos que le hacen caso.

Las exigencias de las personas con animales de compañía a la hora de buscar un servicio cambió en los últimos años Así lo considera María Elena asegura que antes era muy fácil poner un negocio veterinario, ahorita si no tienes Rayos X, Ultrasonido, Electro, si no está completo, es fácil que la gente se niegue a acudir a estos lugares.

“Tras operar casi 30 años en la clínica, hemos visto cómo ha cambiado la percepción hacia los animales, pues los ven como sus hijos. Para muchas familias es otro miembro más y que cuando llegan a morir, las personas caen en depresión”, señala la veterinaria.

Tanto Alexis como María Elena coinciden en que es mejor que se le den estos cuidados, a gusto de quien lo desee, que a dejarlos abandonados, maltratarlos o llevarlos a sacrificar por no poder cuidar de ellos.

CONSENTIR A LA MASCOTA

"Petcentral" es un Hotel, spa y Gimnasio para perros ubicado en la colonia Condesa donde los caninos que son considerados un integrante más de la familia, reciben cuidados similares a los niños como guardería, gimnasio, estética y masaje. Algunos capitalinos llevan a este hotel boutique a sus mascotas como parte de la celebración del día mundial del perro. Foto: Cuartoscuro/Archivo.

Duhart Castillo quien se dedica a la atención clínica de los animales desde 1986 admite que hay un mundo de diferencia de la manera de atención que se tenía en esa época y cómo ha ido evolucionando recientemente.

Al tener el tipo de cambio social y generacional de la sociedad mexicana, las personas que se encuentran en edad productiva alta, son solteros o están en pareja y no tienen hijos, pero generan una buena cantidad de recursos, lo invierten en los animales de compañía.

Los propietarios de mascotas invierten más recursos en condiciones de tipo estético como accesorios de vestimenta, camas, transportadoras, collares o en servicios como pensiones, hoteles y comidas incluso “extravagantes” para las mascotas, de acuerdo con las observaciones del doctor Duhart en la clínica veterinaria.

“Es un todo, quienes deciden compartir la vida con un animal buscarán que esté bien, que disfrute de su vida y harán lo que esté en sus manos para conseguirlo, es importante, por ejemplo, que a la hora de comprar accesorios o acudir a veterinarias elijamos las que no vendan animales, de esta forma no contribuimos a que sean dañados”, declaró Dulce Ramírez Islas, vocera de la organización internacional defensora de los derechos de los animales, Igualdad Animal (IA).

Sin embargo, la inversión en estos accesorios y servicios no es en la misma proporción en la medicina preventiva o en la salud de los animales de compañía.

Por otro lado, en tres de cada 10 casas hay un perro confinado, amarrado o que vive en la azotea, según cifras de la Brigada de Vigilancia Animal del Distrito Federal y dijo que el 10 por ciento tiene dueños responsables, mientras que los demás viven en la calle sin los cuidados ni las vacunas necesarias.

AVANCES LEGISLATIVOS

El primer paso de manera legislativa que existió en el Distrito Federal fue una ley cívica en la cual los propietarios de animales de compañía mostraban cierta responsabilidad para evitar el sufrimiento innecesaria. Las propuestas actuales de iniciativas, están dirigidas hacia otros aspectos nuevos y modernos, que buscan alcanzar niveles y estándares internacionales.

La Brigada de Vigilancia Animal del Distrito Federal atendió 7 mil 13 denuncias relacionadas con maltrato animal, durante el 2014. Ese mismo año aumentaron en un 11 por ciento las denuncias por maltrato animal con respecto al año anterior durante el mismo periodo.

“Los cambios han sido de protección. El hecho de que la gente conviva con animales ayuda a que conozcan sus mundos emocionales y que tengan empatía con ellos y es esa empatía la que les permite reconocer que tienen necesidades que deben ser procuradas, protegidas y respetadas”, asegura Dulce Ramírez.

Legislaciones, servicios y cuidados que procuran la protección y el bienestar animal se lograron gracias a la labor de varias asociaciones, expertos, académicos y activistas en México. Foto: Cuartoscuro/Archivo.

Dulce reconoce que el papel que jugó la sociedad para alcanzar estos servicios, legislaciones y estándares a favor del bienestar de los animales fue el más importante porque se va sensibilizando a la sociedad sobre la protección, la sociedad denuncia y desea participar en su defensa. Eso se va traduciendo, explica la activista, en leyes que resultan favorables para ellos, como por ejemplo la prohibición de usar animales en espectáculos circenses.

Cuando sugerían tratamientos para animales con algún mal de salud, los propietarios no lo aceptaban por el costo o por la dificultad técnica para llevarlos a cabo. Mucha gente comentaba que si algún tratamiento tuviera un costo elevado, preferirían “poner a dormir” al animal por desconocimiento o porque no querían invertir sus recursos en eso, explica el Doctor Humberto Duhart.

Hoy, la gente tiene una percepción muy diferente de cómo se mueven los intereses de las personas con animales de compañía.

“Da gusto ver eso, hasta la gente de pocos o escasos recursos hacen esfuerzos muy grandes para poder atender de manera adecuada a sus animales de compañía”, dio a conocer Duhart.

Para lograr estos cambios, el trabajo de asociaciones, profesionales, activistas y organizaciones internacionales en materia de protección y bienestar animal fue crucial.

“En general yo creo que la mayoría de las asociaciones hacen bastante buen trabajo y la mayoría de las veces son gente que tienden a trabajar sin recursos, de manera que a veces ponen en peligro su integridad física y es muy loable este esfuerzo”, resalta Humberto Duhart.

El experto en animales de compañía también consideró que sería importante ver que las autoridades tomaran iniciativas para hacer legislaciones y campañas para ayudar a los animales con reglas establecidas en donde se prepondere el bienestar animal.

Fuente: SinEmbargo