Fernanda Durán
Madres de niñas y niños con enfermedades crónicas y condiciones de alta dependencia médica acusaron públicamente a la fundación Ángeles Guerreros de la Luz y a su representante, María Guadalupe López Flores, de presuntamente retener apoyos gestionados a nombre de sus hijos, cobrar cuotas para acceder a beneficios y utilizar imágenes de los menores para solicitar donativos sin entregar posteriormente los recursos a las familias.
Las denunciantes informaron que, con acompañamiento del Gobierno del Estado, acudirán a la Fiscalía General del Estado para presentar una denuncia formal. Asimismo, señalaron que el DIF Estatal y la Defensoría del Menor ya dan seguimiento al caso.
Las madres también señalaron que, durante el acompañamiento recibido en oficinas gubernamentales, les informaron que la organización no contaría con registro ni autorización para operar como fundación en San Luis Potosí y que presuntamente utilizaría documentación correspondiente a una asociación con sede en Tamaulipas.
Juana Guadalupe Barbosa de la Rosa, madre de Ángel, un niño con síndrome de Rasmussen que requiere traqueostomía y gastrostomía, explicó que se acercó a la organización luego de conocer publicaciones sobre la entrega de despensas y apoyos para familias con menores enfermos.
Según relató, inicialmente recibió 20 sondas y una lata de Pediasure para su hijo, lo que le generó confianza en la fundación. Sin embargo, posteriormente comenzaron las solicitudes de aportaciones económicas para continuar recibiendo ayuda.
“Ella empezó a decir que, si queríamos el apoyo, teníamos que pagar una donación de 150 pesos para acreditar que nos diera el apoyo”.
La madre afirmó que posteriormente la organización recibió insumos y apoyos destinados específicamente para su hijo; sin embargo, estos no le fueron entregados en su totalidad.
“El día que le llegan los recursos a ella, sube una foto a su página con las cajas de insumos que le llegaron para mi niño, cosa que a mí no me llegó. A mí nada más me llegaron las sondas, una caja de guantes abierta y una bolsa de pañales también abierta”, denunció.
Asimismo, aseguró que se le solicitó cubrir mil 200 pesos correspondientes a cuatro membresías para poder seguir accediendo a los apoyos de la fundación.
Otra de las denunciantes, Tania Guadalupe, madre de Tadeo, un menor que requiere estudios médicos especializados con un costo aproximado de 6 mil 500 pesos, señaló que también se realizaron campañas de recaudación y boteo a nombre de su hijo.
Explicó que, durante gestiones realizadas en el Congreso del Estado, algunas personas realizaron aportaciones económicas para apoyar los estudios del menor; sin embargo, cuando solicitó conocer la identidad de los donantes para agradecerles, la petición le fue negada.
“Me dijo que todo se tenía que hacer por medio de ella y, como yo apenas tenía una membresía pagada, tenía que pagar mil 200 pesos para poder recibir esos apoyos”.
Las madres también denunciaron el uso de fotografías e historias clínicas de sus hijos para solicitar apoyos económicos sin haber autorizado su difusión pública y señalaron que las imágenes continúan utilizándose pese a haber solicitado expresamente su retiro.
“A pesar de que ya le dijimos que baje las fotos de nuestros hijos, ella sigue pidiendo apoyo con fotos de nuestros hijos y con fotos de niños que ni siquiera están en la fundación”.
Además, aseguraron haber recibido amenazas luego de cuestionar el destino de los apoyos y exigir transparencia sobre los recursos obtenidos a nombre de sus hijos.
“Amenazó por WhatsApp que, si nosotros llegábamos a hablar o algo, ella nos iba a echar al DIF”, relató Guadalupe Barbosa, quien añadió que la representante de la fundación les aseguró contar con contactos dentro del Gobierno del Estado y del Ministerio Público, y que “ya sabía cómo moverse y cómo zafarse de la situación”.
Las madres señalaron que, lejos de intimidarlas, las advertencias las llevaron a acudir voluntariamente al DIF Estatal y a la Defensoría del Menor para solicitar acompañamiento institucional.
Actualmente serían al menos ocho las familias afectadas por situaciones similares, incluidas algunas provenientes de municipios fuera de la capital potosina.
“Le hacemos un llamado a la señora para que entregue lo que en verdad vino a pedir y se lo haga llegar a las familias”.
Las madres que ahora presentaron los señalamientos aclararon que no ponen en duda el desabasto ni las necesidades que enfrentan sus hijos, sino el manejo y destino de los apoyos y donativos gestionados presuntamente a nombre de los menores.
Cabe recordar que apenas la semana pasada María Guadalupe López Flores, representante de la fundación Ángeles Guerreros de la Luz, ofreció una rueda de prensa para denunciar la presunta falta de insumos médicos, medicamentos y material de curación para menores con enfermedades crónicas atendidos en hospitales públicos. Además, solicitó apoyo de autoridades, empresas y ciudadanía para las familias que, aseguró, enfrentaban dificultades para acceder a estos recursos.





