Por Victoriano Martínez

María de Jesús Armendárez Prieto, Marychuy, protestó esta mañana frente a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) con la quema simbólica de cinco recomendaciones emitidas a su favor, pero que, aseguró, no han tenido ningún resultado real para que se le haga justicia.

Tras colocar seis cartulinas sobre las puertas de la CEDH, instalar un tendedero con cinco copias ampliadas de las portadas de las recomendaciones, Marychuy dijo que acudía a conmemorar el Día Internacional de los Derechos Humanos un día después para que los funcionarios de la Comisión estuvieran en sus oficinas durante su protesta.

En esta ocasión, Marychuy realizó su protesta completamente sola. “Ya cansaron a mi familia, tienen trabajo y ya no pueden venir, pero yo le voy a seguir y aquí me tendrán”, explicó.

Alejandro García, primer visitador de la CEDH, salió acompañado de tres funcionarios más, para invitar a Marychuy a tener un diálogo, pero ella se negó.

“¿A qué entro? Ya no me interesa”, respondió en varias ocasiones.

Acusó a la CEDH de estar coludida con las autoridades y únicamente simular con la emisión de recomendaciones que nunca se cumplen sin que tome medidas al respecto.

Marychuy se comunicó a la Comisión Nacional de Derechos Humanos para informar la actividad que realizaba en ese momento.

Luego de rociar con gasolina los documentos que mantenía colgados, al intentar prenderles fuego no encendieron a pesar de varios intentos, hasta que finalmente los descolgó, los rompió y, tras colocarlos en el suelo, logró quemarlos, aunque parcialmente.

Personal de la CEDH salió con un extinguidor para prevenir cualquier incidente que pudiera salir de control por el fuego. Sin embargo, éste se negó a hacer acto de presencia hasta que finalmente tuvo una tímida participación sobre los papeles en el pavimento.

Marychuy rociaba los papeles con gasolina y acercaba un encendedor para encender fuego, los funcionarios de la CEDH le recomendaban tener cuidado por el riesgo de un flamazo, pero la fogata no aparecía.

“¿Ustedes creen que me importa cuidarme?”, respondía Marychuy cada que la advertían que tuviera cuidado. “Esto ya no es vida, ¿creen que me importa cuidarme?”.

En una de las cartulinas colocadas a las puertas de la CEDH se leía “Clausurado por violar derechos humanos”, en tanto que también señaló que la en la Comisión se emiten “recomendaciones a cambio de favores”, y mencionó el presupuesto de 45 millones 92 mil 420 pesos asignado a ese organismo.

Marychuy reclamaba a los funcionarios de la CEDH tener 19 expediente parados en la Comisión y anunció que promoverá una queja más en contra de Jorge Andrés López Espinoza ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, además de tener una cita con Rosario Piedra, presidente de ese organismo, para informarle de todos los antecedentes.

“Tienen ahorita dos recomendaciones que dicen que están en proyecto, pero no salen porque no quieren pegarle al gobernador, hacen las recomendaciones a cambio de favores”, expresó.

Tras la accidentada quema simbólica de las recomendaciones, Marychuy esperó que le entregaran un acta circunstanciada sobre una de sus quejas por que en su oficina de la Seduvop no le hacen el aseo, como parte de la discriminación que sigue padeciendo, antes de retirarse.