Por Victoriano Martínez

No lo hizo por la puerta de atrás, tampoco acudió a una hora distinta ni cambió de sede el acto… simplemente lo hizo con sana distancia: Mónica Rangel Martínez evitó hacer acto de presencia en el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (CEEPAC) para la presentación de su solicitud de registro como candidata de Morena a gobernadora.

Como buena médica, como buena salubrista que estuvo al frente de la pandemia –como se autodefinió– explicó en una rueda de prensa a 4.5 kilómetros en línea recta desde el CEEPAC, que optó por no realizar un acto que rompiera con las medidas sanitarias, aunque sí rompió el protocolo que la autoridad electoral planeó cuidadosamente para mostrarse equitativa en los registros.

Por lo pronto, el CEEPAC ya no logró coleccionar los videos de las solicitudes de registro con todos los candidatos y las candidatas a la gubernatura en las mismas condiciones, con la presencia de la presidenta, Laura Elena Fonseca Leal, y uno de los consejeros electorales. Una circunstancia imprevista no atribuible al organismo electoral.

Como buena médica y como buena salubrista, Rangel Martínez encontró el remedio para no pasar un rato incómodo que le afectara la bilis ante las anunciadas protestas de los militantes de Morena que consideran su postulación como una imposición.

“Estamos en una pandemia, no podemos bajar la guardia, no queremos que el estado regrese a rojo, se pierden empleos, seamos conscientes, utilicemos las medidas de protección, sería incongruente en mi persona hacer un acto masivo y salir y exponer a la gente”, expresó como si en ese momento presidiera una de las tantas ruedas de prensa sobre Covid-19 que encabezó en el último año.

“Sería incongruente en mi persona hacer un acto masivo, y salir y exponer a la gente”, dijo, cuando como titular del sector salud no fue tan enfática en sus llamados, y mucho menos efectiva en las acciones que debió tomar ante los actos masivos en los que los precandidatos –con especial gravedad Ricardo Gallardo Cardona– salieron a exponer a la gente.

En lo personal podrá resultar muy congruente en su actitud ante la pandemia, pero como funcionaria no demostró la misma convicción para proteger a la gente de la exposición a los riesgos sanitarios a los que la llevaron los precandidatos, lo que hace ver como un pretexto burdo argumentar las salidas sanitarias para no acudir al CEEPAC.

Una actitud que se parece mucho a la de su hoy ex jefe, el gobernador Juan Manuel Carreras López, quien proclamó que su sexenio sería el de la lucha anticorrupción y, en los hechos, ha sido el sexenio de un descarado encubrimiento a los beneficiarios de la corrupción, pero que también la ha promovido y ella es quien enfrenta más señalamientos de irregularidades en su Cuenta Pública.

Y mientras tanto…

La inseguridad continúa con su peor cara expuesta ante una población que necesariamente vive con miedo: durante el mes de enero el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reportó 97 homicidios, de los cuales 73 fueron ejecuciones relacionadas con el crimen organizado.

Se trata del mes con el mayor número de ejecuciones dolosas de acuerdo con los reportes de la incidencia delictiva que publica el SESNSP y pueden ser consultados en su sitio Web desde 1997.

Los meses que se pueden comparar con la violencia desatada el mes pasado, de acuerdo con esos reportes, son agosto de 2020 con 72 ejecuciones, julio de 2020 con 70, octubre de 2020 con 65, octubre de 2010 con 65, y enero de 2011 con 60 homicidios dolosos. El resto de los meses las cifras han sido menores.