Morena, igual que siempre

Alejandro Rubio

Es 2026, año electoral, y Morena en San Luis Potosí sigue siendo el mismo del 2021 y el 2024. Tras dos procesos electorales bastante cuestionables (por no decir desastrosos), el partido a nivel local sigue sin levantarse y parecer ser que, por una elección más, deberá ser arrastrado por la inercia federal y (tal vez) la gallardía.

No es del todo sorprendente por el arraigo a los gobiernos prianistas que tenía el estado, pero el hecho de que Morena (el partido con más poder en México desde 2018) no haya logrado gobernar la capital ni el estado potosino, habla pésimo de las dirigencias que no han sabido aprovechar el arrastre de los triunfos de Claudia Sheinbaum y López Obrador.

Aunque el hecho de que San Luis se considere un estado “mocho” tampoco es pretexto. Ahí está el caso de la gallardía que incluso cambiando de partido logró extenderse en todo el estado. Entonces se trata más de trabajo e ímpetu, que sí, aunque no gusten las formas, es un hecho que los Gallardo han sabido avanzar.

Para resumir el agujero en el que se encuentra sumido Morena SLP hoy, basta con preguntarse: ¿qué figura local podría ser candidato o candidata a la gubernatura? Seguramente hay muchos militantes bastante preparados para el cargo, pero sabemos que, lamentablemente, no basta con la preparación y ni si quiera es necesaria para una postulación.

La realidad es que no hay un solo actor local que pinte si quiera para una diputación… ya ni se diga para la gubernatura.

El nombre que resuena y que sí, de ser candidata podría triunfar, es el de Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación, lo cuestionable es que otra vez es la inercia federal la que debe mover al partido a nivel local, lo que obliga a preguntarse: ¿qué diablos se está haciendo aquí?

Ni si quiera es posible voltear a ver a Gerardo Sánchez Zumaya, quien se apunta más de lo que lo llaman, y con una buena inyección de recursos y contactos logró una enorme interacción en redes sociales, no obstante, se encuentra cubierto de una enorme estela de cuestionamientos sobre su patrimonio. El solo hecho de que su nombre si quiera figure en una lista escrita en una servilleta lo acabaría con la salida a flote de su pasado (o actualidad), por lo que tenerlo de candidato resultaría más contraproducente para el partido.

Por el lado Verde, el gobernador sabe que tiene nombres de sobra y lo que debería de asustar es que casi cualquiera podría ganar. El predicamento de hoy es para quién va a trabajar la aplanadora gallardista.

La debilidad de Morena local ya le costó un escaño en el Senado en la elección pasada, justo el voto que faltaba para que se avalara sin mayor complicación la reforma al Poder Judicial, lo que obligó a una innecesaria operación para conseguir ese voto extra que se perdió en las urnas, algo que, si bien tuvo resultados exitosos, se pudo haber evitado si en San Luis Potosí se hubiera hecho el trabajo para ganar esa tercera posición disponible en la Cámara Alta.

Si se piensa que se mostró cierto musculo medio llenando la Plaza de Aranzazú, la crisis morenista es mucho más grande de lo pensado.

Cuando en 2022 se nombró a Rita Ozalia como la nueva dirigente de Morena en San Luis Potosí, se anunció como una “nueva etapa en la historia de Morena”, que dejaría “atrás la inacción de quienes detuvieron el avance de la Cuarta Transformación en el estado”. Hoy no hay diferencia entre esos actores señalados como “anquilosados” y la lideresa que está por cumplir cuatro años al frente del partido, salvo, quizá, por su visible cercanía con el gobernador Ricardo Gallardo Cardona.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Actualmente director editorial de Astrolabio Diario Digital, con interés y experiencia en Transparencia y el Derecho de Acceso a la Información Pública. Formó parte de la tercera generación del MásterLab en edición de investigaciones organizado por Quinto Elemento Lab.