Fernanda Durán
La dirigencia estatal de Morena en San Luis Potosí anticipa un reacomodo interno rumbo a la elección de 2027 tras la llegada de Ariadna Montiel, con una apuesta centrada en fortalecer la estructura territorial y definir con anticipación las reglas para la selección de candidaturas.
En entrevista, la dirigente estatal Rita Ozalia Rodríguez planteó que el cambio en la dirigencia nacional implica una transición en el enfoque del partido.
“Morena es movimiento, y con la dirigencia de Luisa María Alcalde tuvimos organización y unidad para ganar en 2024. Fue una etapa de consolidación”.
Sobre la nueva etapa sostuvo:
“Con Ariadna Montiel, lo que viene es territorio. Ariadna conoce mucho el país, lo que le duele a cada comunidad . Su llegada significa profundizar el vínculo con la gente, defender lo que ya se logró y organizar al pueblo casa por casa”.
Rodríguez afirmó que la dirigencia saliente deja como base un padrón consolidado y miles de comités seccionales, pero el reto será activarlos de manera permanente.
“El nuevo reto para nuestra presidenta Ariadna es convertirnos en una estructura movilizada permanente. Que el comité no solo exista en papel, sino que esté activo en la colonia, informando y escuchando a la gente”.
En ese contexto, Morena en San Luis Potosí fijó tres peticiones a la nueva dirigencia nacional: fortalecer la estructura con sus comités trabajando incluso cuando no sea proceso electoral, emitir convocatorias claras y con anticipación para 2027 para evitar “pleitos”, y garantizar condiciones equitativas entre aspirantes.
“Queremos que cada sección electoral tenga comité activo. Que la defensa de la 4T sea 24/7, no solo en elección (…) Que las convocatorias para 2027 salgan con anticipación, con método definido. Eso da certeza y evita pleitos (…) piso parejo. Que se garantice que todos los aspirantes compitan con las mismas condiciones. Ni dados cargados ni veto”.
Aunque enlistó estas tres demandas, insistió en que la prioridad es territorial.
“¿La prioridad real? La uno: estructura. Porque sin territorio organizado, no hay piso parejo que sirva. Primero el pueblo, luego las candidaturas”.
Respecto al escenario electoral, la dirigente sostuvo que Morena tiene condiciones para competir sin alianzas por la gubernatura.
“¿Podemos ir solos? Sí”. Sin embargo, matizó que la apuesta del partido es la unidad, aunque esta no implica necesariamente acuerdos con otras fuerzas políticas. “Es la unidad interna”, precisó.
Cuestionada de manera reiterada sobre la posibilidad de una alianza con el Partido Verde Ecologista de México rumbo a 2027, la dirigente evitó pronunciarse de forma directa y centró su respuesta en la cohesión interna del partido.
“Nosotros tenemos un solo frente: tenemos claridad de rumbo…nuestros principios (…) gracias a Dios no tenemos pensamiento único, por lo tanto seguiremos buscando la unidad como siempre”.
El posicionamiento de la dirigencia estatal ocurre luego de que Morena concretó este domingo la renovación de su dirigencia nacional durante el VIII Congreso Nacional Extraordinario, realizado en el World Trade Center de la Ciudad de México, donde fue electa Ariadna Montiel como nueva presidenta del Comité Ejecutivo Nacional, en sustitución de Luisa María Alcalde.
El encuentro reunió a mil 830 congresistas, con lo que se declaró el quórum para iniciar una sesión que, además de formalizar el relevo, se desarrolló en un contexto político marcado por tensiones externas e internas. Entre ellas, las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien solicitó licencia al cargo.
Antes de la votación, Luisa María Alcalde se despidió de la dirigencia entre aplausos y con la presencia de gobernadores, legisladores y figuras del gabinete federal. En su mensaje, confirmó su salida para integrarse a la Consejería Jurídica de la Presidencia.
“Cambio de trinchera, pero nunca de causa”, afirmó. “Me voy feliz, orgullosa y satisfecha por lo logrado, pero sobre todo me voy agradecida con la militancia. Con quienes tocan puertas, organizan, informan, con quienes no siempre salen en los reflectores pero sostienen este movimiento todos los días”.
De igual forma, lanzó críticas a la oposición, a la que acusó de “difundir mentiras y calumnias aquí y en el extranjero”.
En paralelo, la entonces aspirante Ariadna Montiel arribó al recinto con respaldo de distintos liderazgos.
En días previos había dejado la titularidad de la Secretaría del Bienestar y sostuvo encuentros con figuras como el secretario de Educación, Mario Delgado, quien afirmó:
“Estoy seguro que toda nuestra militancia le dará su respaldo”.
La nueva dirigente fijó postura frente a señalamientos recientes y advirtió que su gestión no tolerará prácticas indebidas dentro del partido o sus gobiernos.
“Esta dirigencia no tolerará corrupción en ningún gobierno de Morena. Hay que hacer a un lado a quien esté en esas prácticas”.
En ese sentido, planteó que quienes aspiren a candidaturas en 2027 deberán contar con “una trayectoria impecable”, y llamó a cerrar filas en torno al Gobierno Federal.
“Estamos siempre del lado de la justicia y la honestidad, pero rechazamos la hipocresía de quienes hacen acusaciones para abrirle la puerta al intervencionismo extranjero”.
Durante el mismo Congreso fue designado Óscar del Cueto García como secretario de Finanzas del partido. La nueva dirigencia permanecerá en funciones hasta el 1 de octubre de 2027.
La jornada contó con la asistencia de gobernadores emanados de Morena —con excepción de Rubén Rocha—, así como legisladores federales y locales, presidentes municipales y delegaciones estatales, entre ellas la de San Luis Potosí, encabezada por la dirigente estatal Rita Rodríguez y el secretario general José Grimaldo.
Entre quienes evidenciaron su participación fueron los diputados locales Roberto García Castillo, Cuauhtli Badillo, Carlos Arreola; el diputado federal Gabino Morales y la diputada Aremy Velazco, el delegado del bienestar Guillermo Morales, entre otros.





