Astrolabio

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Ciudad de México (12 de febrero de 2016).- El motín que se registró en el penal de Topo Chico, Nuevo León, es considerado la mayor masacre carcelaria de la historia del país.

Se trata de la mayor masacre carcelaria en la historia de México, después de la ocurrida en 2012 en la cárcel de Apodaca, también en Nuevo León, donde murieron 44 reos y 30 aprovecharon para fugarse, entre ellos dos líderes del cartel de “Los Zetas”.

En la prisión de Topo Chico, de 3,800 reclusos, habría sido detonada por un intento de fuga de Jorge Hernández Cantú, alias El Comandante Credo, miembro del cártel del Golfo y uno de los cabecillas de la penitenciaría, según versiones no oficiales.

Los hechos comenzaron a las 23:30 horas de este miércoles, cuando Hernández Cantú fue sorprendido y asesinado por sus adversarios, liderados por Juan Pedro Zaldívar Arias, alias el Z-27, esto de acuerdo a una versión no oficial publicada en el diario El País.

En 2012, murieron 9 guardias de seguridad y 14 presos, en el penal de Gómez Palacios, Durango.

También en 2012, una pelea en el penal de Altamira ubicado en Tamaulipas, perdieron la vida 31 reos.

En la penitenciaria La Mesa, en Tijuana, murieron 22 reos, en septiembre de 2008.

Tres años más tarde, 17 presos fallecieron en el Centro de Reinserción Social de Ciudad Juárez.

El año pasado, James Cavallaro, relator especial de Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre los derechos de las personas privadas de su libertad, realizó un catálogo de las fallas de los penales en México. En éste indicó que los principales problemas que se presentan son hacinamiento, corrupción, atención médica insuficiente y falta de oportunidades de reinserción.

Por otro lado, la Comisión Nacional de Derechos Humanos dio a conocer que el país tiene una sobrepoblación carcelaria equivalente al 25%.

Hay 388 centros penitenciarios en México, de los cuales 28 tenían una sobrepoblación de más del 40%, y 20 del 20%. Además, 254 mil prisioneros no tienen un espacio óptimo.

Fuente: La Silla Rota.

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