Leticia Vaca

“¡Justicia para Odalis! ¡No fue suicidio, fue feminicidio!”, son las frases que más resaltan en el mural que fue colocado en uno de los muros de la zona de transferencia del transporte público, a unos pasos de la reja donde fue encontrado el cadáver de Odalis Anahí, joven de 16 años que, según la versión de la Fiscalía  General del Estado, se habría suicidado. 

La madrugada del 11 de marzo de 2018, Odalis fue encontrada sin vida; su cuerpo pendía de una de las rejas que hay en esta zona y, pese a que es un lugar en el que se supone hay cámaras de seguridad, éstas no grababan. 

En el mural colocado en memoria de Odalis, se recuerda la versión de la Fiscalía, en la que se dijo que ella consumía sustancias tóxicas y que la autopsia psicológica había revelado depresión, por lo que se concluyó que se trató de un suicidio. 

Sin embargo, esta versión no es aceptada y, por lo tanto, la pintura también se convierte en un recordatorio a las autoridades porque “la familia de Odalis, las personas cercanas a su vida y las mujeres organizadas en San Luis Potosí, no estamos de acuerdo con el resultado de la investigación”. 

En el  retrato se plasma, además, el reclamo al derecho a la verdad, porque “cuando la autoridad apresura un juicio, omite pruebas y evidencia; lastima los derechos de las víctimas, hiere profundamente a la ciudad, y niega el derecho a la verdad”, se lee en las últimas líneas del mensaje que acompaña a la imagen.