María Ruiz
Ángel Sánchez, padre de una joven embarazada, denunció públicamente una serie de presuntas irregularidades y actos de negligencia médica en el Hospital General de Zona No. 1 Lic. Ignacio García Téllez, donde su hija ha sido atendida en los últimos días.
De acuerdo con su testimonio, los hechos comenzaron el pasado 9 de marzo, cuando la joven ingresó al área de urgencias de maternidad alrededor de las 11:00 horas. Ese mismo día, cerca de las 19:00 horas, fue dada de alta con tres días de incapacidad, pese a que aún presentando malestares que no fueron atendidos con la debida importancia.
Ante la persistencia de los síntomas, la paciente reingresó días después al hospital. Tras una nueva valoración médica, fue mantenida en observación y posteriormente trasladada al cuarto piso, donde permaneció en la cama 419. Sin embargo, el padre señala que en esa área la atención fue deficiente.
El sábado 14 de marzo, aun cuando la joven manifestó no sentirse en condiciones de ser dada de alta, un médico firmó su egreso hospitalario.
“Le dijeron que tenía que aguantar sus malestares y además le negaron la incapacidad”, denunció Sánchez.
El padre calificó esta decisión como inhumana, al considerar que obligaba a su hija a reincorporarse a sus actividades sin estar en condiciones de salud adecuadas.
Minutos después, una trabajadora social intervino al percatarse de que la paciente presentaba vómito y mal estado general en la zona de elevadores. Gracias a su intervención, se canceló el alta médica y la joven fue regresada a hospitalización.
El denunciante reconoció la actuación de la trabajadora social, quien además le sugirió presentar una queja formal ante la dirección del hospital. El domingo 15 de marzo, acudió a hablar con la directora, identificada como Irene Fraja, quien le indicó que revisaría el caso con la doctora responsable del alta.
No obstante, Ángel Sánchez exige que se sancione al personal involucrado para evitar que situaciones similares se repitan.
“Es muy grave que una doctora tome decisiones que pueden poner en riesgo la salud de los pacientes, especialmente tratándose de una mujer embarazada”, expresó.
Asimismo, relató que durante la noche del domingo y la madrugada del lunes, su hija habría recibido una dosis mayor a la indicada de medicamento para la presión arterial, lo que provocó un deterioro en su estado de salud. También denunció falta de atención por parte del personal de enfermería ante necesidades básicas de la paciente durante ese episodio.
Aunado a ello, señaló condiciones deficientes de higiene en las instalaciones, particularmente en los baños del área de urgencias, donde no había insumos básicos como papel higiénico ni jabón.
Debido a estas situaciones, la joven ha manifestado su intención de abandonar el hospital por la mala atención recibida. El padre también expresó su preocupación por posibles afectaciones al bebé derivadas de los presuntos errores en la administración de medicamentos.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades de salud para que investiguen lo ocurrido y garanticen un servicio digno y seguro para los pacientes. Hasta el momento, no se ha emitido una postura oficial por parte del hospital respecto a los señalamientos.





