Panza llena, ¿Congreso contento?

Iraís Valenciano

¿Cuántos potosinos reciben al mes un sueldo de 132 mil pesos más prestaciones? No es fácil conocer una cifra exacta, pero quienes sí, seguro, obtienen ese dinero y aun así les pagan servicio de catering cada vez que sesionan, son los 27 diputados locales.

En menos de un año, el Congreso del Estado ha gastado más de cuatro millones de pesos en servicios de alimentos, tanto para los diputados como para el personal legislativo, además de reuniones con medios de comunicación, convivios varios y canapés para diversos eventos.

Si bien es necesario mencionar que en ese monto se incluyen -por ejemplo- los más de mil pesos destinados para alimentar al personal que limpió cisternas, así como los 30 mil del servicio de catering para la conferencia: “El costo de no amamantar” y los casi 7 mil pesos para los box lunch de los alumnos de Rayón que acudieron a una visita guiada, sería un buen ejercicio de austeridad que los responsables de las finanzas legislativas evaluaran cuántas de las 173 facturas pagadas en 11 meses por alimentos de todo tipo, serían prescindibles si los diputados en verdad se pusieran en “modo ahorro”.

Tan solo en artículos de cafetería “para las diferentes reuniones y sesiones”, el Congreso gastó más de 269 mil pesos en Costco, entre septiembre de 2024 y agosto de 2025.

¿Cuántos trabajadores del sector privado deben poner de su bolsillo el frasco de café, la crema y el azúcar para mantenerse despiertos durante sus jornadas laborales?

Para las diferentes sesiones legislativas, el Congreso acostumbra contratar servicios de alimentos, cada uno de los cuales cuesta alrededor de 11 mil pesos, y pocas son las sesiones que duran más de tres horas.

Además se suele pagar catering para las reuniones de Jucopo y juntas de trabajo de la Directiva, siempre con cargo al erario, es decir: el dinero de las y los potosinos.

¿Cuánto tiempo debe trabajar un obrero de la Zona Industrial antes de tomar su descanso para lonchar? ¿Y quién paga esos alimentos?

Y en cuanto a convivios para el personal del personal del Congreso, la actual Legislatura reporta entre sus egresos:

  • 51 mil 330 pesos a la Compañía Hotelera Caletto (propietaria del Hotel Palacio de San Agustín), por el desayuno para mamás trabajadoras, en mayo de 2025.
  • 37 mil 200 pesos a Huitzi Café, por el desayuno con motivo del Día Internacional de la Mujer.
  • 97 mil 440 pesos a María del Carmen Rodríguez Hernández, por el servicio de alimentos para el evento del Día del Burócrata.
  • 255 mil 422 pesos a Hospitalidad Real de Lomas (Hotel Hilton), para el evento de fin de año 2024 para el personal del Congreso.
  • 23 mil 548 pesos a Joselyn Lizzet Ocejo González, por el servicio de alimentos para evento “Xantolo se vive en tu ciudad”, en octubre de 2024.
  • 31 mil 784 pesos a la misma proveedora por el servicio de brindis para la visita del embajador de China, en octubre de 2024.

Y no solo en alimentos se le van varios millones de pesos al Poder Legislativo, también para traslados y hospedaje destinó más de 2.5 millones de pesos en menos de un año.

La mayoría de esos recursos fueron para financiar los gastos derivados de los congresos itinerantes en Ciudad Valles, Rioverde, Tamazunchale y Matehuala, así como para recibir a las y los participantes del Parlamento Infantil, los integrantes de la comparsa de Tampacán para el evento de Xantolo y las participantes del Quinto Parlamento de Mujeres, así como a los ponentes de la “Ley Malena” y la conferencia “Huellas de la Democracia”.

Aparte, en 11 meses, a Operadora Vale se le han pagado 180 mil pesos por combustible para los vehículos oficiales, y Efectivale ha recibido más de un millón 700 mil pesos por “servicio de traslado para diputados foráneos”.

En estos tiempos en que el combustible está cada vez más caro, muchos empleados agradecerían que sus centros de trabajo incluyeran entre sus prestaciones, vales de gasolina para facilitarles sus traslados.

Que el Congreso del Estado de San Luis Potosí gaste más de 6.5 millones de pesos en alimentos, traslados y hospedajes en menos de un año pudiera parecer poca cosa para algunos potosinos, pero quienes todos los días cubren jornadas de hasta más de ocho horas por un salario que apenas si da para subsistir, y encima les quitan impuestos, lo mínimo que esperan de sus diputados es un desempeño ejemplar.

 ¿Nuestros legisladores merecen lo que ganan? ¿Necesitan de verdad catering en cada sesión? ¿Ocupan sus curules para representar a la ciudadanía o a sus intereses?

Que cada uno de los 27 diputados haga un ejercicio de autocrítica, y si no, que el pueblo se los demande.

REFILL

Desde las primeras horas del 2026, las filas en las oficinas recaudadoras de los diferentes niveles de gobierno lucieron muy largas, gracias a los contribuyentes que buscan estar al corriente en sus pagos de impuestos y servicios. Ojalá que con la misma rapidez, las autoridades atiendan las necesidades ciudadanas y destinen ese dinero a lo que de verdad urge, no a torneos charros o dádivas con tintes de campañas adelantadas.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y maestra en Diseño Multimedia por la Universidad del Valle de México. Ha ejercido el periodismo desde 2004 en medios de comunicación impresos y digitales. A partir del 2017 se incorporó a la plantilla docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.