Por Victoriano Martínez

La transparencia no es algo que se les dé mucho a los partidos políticos y, desde ahí, no es de extrañar que surjan autoridades con una tendencia a incumplir con el derecho de acceso a la información pública.

De acuerdo con el abanico de partidos políticos que hay en el Estado, en la Plataforma Estatal de Transparencia tendrían que aparecer los reportes mensuales de egresos de por lo menos nueve organizaciones. Aparecen cinco, pero sólo tres reportan una relación de gastos que tendría que revisarse si lo hacen de manera completa.

Los tres partidos más cumplidos son el PRI, el PT y el PVEM. Los partidos que simular informar pero remiten a documentos distintos son el PAN, que sólo presenta reportes de enero y febrero con la leyenda “no se genera” como si no hubiera gastado un solo peso, y el PMC, que en los dos primeros meses del año remite a el cuarto informe trimestral de 2019 en ambos casos.

El PT presenta la relación de egresos de los primeros cuatro meses del año, que suman en total de 1 millón 987 mil 469.03pesos. El PRI y el PVEM presentan reportes de los primeros cinco meses del año. El PVEM enlista egresos por un total 1 millón 86 mil 747.19 pesos, en tanto que el PRI, con el reporte que aparenta ser el más completo, informa de egreso por 11 millones 719 mil 295 pesos.

El PRD, MORENA, PANAL y PCP no presentan ni un solo reporte.

La Ley del Presupuesto de Egresos para 2020 contempla un fondo de 117 millones 170 mil 768 pesos para financiamiento a los partidos políticos. De acuerdo con ese fondo, en los primeros cinco meses del año los partidos ya habrán recibido 48 millones 821 mil 153.33 pesos. Sin embargo, sólo es posible conocer el destino de 14 millones 793 mil 511.22 pesos.

El nivel de incumplimiento por parte de los partidos políticos a sus obligaciones de difusión de oficio de su relación de egresos (lista de cheques) representa que sólo se informen sobre el destino de 3 de cada diez pesos que reciben.

Del 30.3 por ciento de gastos reportados, el PRI da a conocer el 79 por ciento, el PT el 14 por ciento y el PVEM el 7 por ciento. El resto de los partidos administran los recursos públicos que reciben en completa opacidad.

Por esa opacidad generalizada en los partidos políticos no resulta extraño que, por las razones que hayan sido, la dirigencia nacional del PRD ordenara que se practicara una auditoría para conocer cómo fueron ejercidos los recursos del partido al destituir de la directiva local a los personajes ligados al gallardismo.

Lo que realmente debería resultar inverosímil es que organismos garantes, como la CEGAIP del derecho de acceso a la información pública, y como el CEEPAC, garante de los principios democráticos, no obliguen a los partidos a cumplir con la rendición de cuentas, no sólo con los informes obligados para con el segundo de ellos, sino de cara a la sociedad.

Lamentable que la revisión de las cuentas se exija sólo como resultado de rencillas y conflictos internos entre los personajes de los partidos que actúan como si todos formaran parte de una misma camarilla que saltan de un membrete a otro, y no porque se atienda a una auténtica rendición de cuentas abierta a la ciudadanía.

Si así actúan al apropiarse de recursos públicos para usarlos para participar en los procesos para acceder al poder, poco se puede esperar de quienes provienen de un ejercicio público tan viciado para que en el momento en que lo ejercen realicen verdaderos actos de rendición de cuentas.