Astrolabio

Perdidos en palacio de gobierno

Perdidos en palacio de gobierno

Por Antonio González Vázquez

Estar o no estar, he ahí la cuestión. Se sabe que cuando el gato sale de paseo durante las noches, los ratones hacen fiesta en la cocina. Pero también es cierto que cuando el gato se queda en casa pero da el caso que es rechoncho, dormilón y despreocupado, los ratones hacen fiesta por igual e incluso invitan a los vecinos de enfrente. Estar o no estar, es la cuestión. También se puede estar y ser, sin estar aunque si lo sea. Así, se puede ser gobernador y no estar en el estado como gobernador sino como doctor. Es curioso, pero al gobernador se le ve todos los días en los periódicos, se le escucha en las estaciones de radio y se le ve en imágenes en la televisión, pero parece no estar, es como si estuviese extraviado, no lejos de casa sino distanciado de sus obligaciones y responsabilidades. De ahí que ante la ausencia del gobernador, se activó de inmediato la Alerta y todas las corporaciones policíacas, medios de comunicación, Cruz Roja, Bomberos y cuantas organizaciones altruistas hay, han empezado afanosamente a buscarlo. Incluso, le han tocado con firmeza y no poco tacto, la puerta de su despacho y no da signos de existencia. Algunos creen que está tan abstraído en dilucidar el concepto de Poder que no sabe qué hacer o para qué puede ser útil; es algo tan abstracto que con todo y doctorado no ha captado la fiebre avícola que brota sin que nadie la detenga en San Luis. Quizá sea la razón de su extravío, el hecho de que a cinco años de distancia, ya hay quien anhele su cargo. Urge dar con al gobernador. La Salvador Nava está pintada de amarillo y no tarda la raya en bajar con rumbo a Montañas Rocallosas y nadie sabe donde está el gobernador. Ya hubo destape para la silla grande. Ya hay reparto de despensas, de tortillas, de agua embotellada y vienen los útiles escolares etcétera, etcétera. Todo hace indicar que en efecto, que los inquilinos de palacio andan muy perdidos.

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