Desiree Madrid
Durante la celebración de la mesa de seguridad realizada en el municipio de Villa de Reyes la mañana de este lunes, se abordó el déficit severo de elementos y pendientes en los exámenes de control y confianza.
Al respecto del problema, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona habló sobre los acuerdos alcanzado con ediles potosinos al rededor del tema de los exámenes de confianza.
“El principal acuerdo con los presidentes municipales es de dos vertientes: cuidar los exámenes de control y confianza de todos sus elementos y elemento que no cuente con exámenes de control y confianza va a quedar dado de baja”.
El mandatario insistió en que la depuración no se limitará a los policías operativos, sino que alcanzará también a los mandos.
“No se va a permitir ningún acto de que ningún municipal de la región esté coludido con ningún criminal, mucho menos directores”, afirmó.
De acuerdo con Gallardo Cardona, los propios alcaldes acordaron asumir esa responsabilidad y separar del cargo a quienes presenten indicios de vínculos con la delincuencia, pues “ellos mismos tomaron la determinación de poder dar de baja a este tipo de personajes”.
Sin embargo, más allá de los señalamientos sobre control y confianza, el gobernador reconoció un problema estructural que atraviesa a los municipios de la región: la falta de policías.
Aseguró que ninguno de los ayuntamientos presentes cumple con el número mínimo de elementos que debería tener, pues incluso el mejor posicionado, Villa de Arriaga, cuenta con 25 policías cuando su mínimo debería ser de 35.
“Todavía le faltan 10, pero es el que mejor está”, dijo.
El contraste se agrava en otros municipios, donde la carencia es aún mayor. Gallardo Cardona señaló que hay ayuntamientos con apenas 15 policías, cuando deberían contar con alrededor de 40, situación que vuelve inviable la operación cotidiana de seguridad.
“Hay municipios que tienen 10 elementos, pero si los pones en tres turnos, pues les toca de tres elementos por turno; imagínate para cuidar a todo un municipio, es una tontería, la verdad”, expresó.
Ante ese panorama, el gobernador planteó que las policías municipales deben fortalecerse y dejar de depender casi por completo de las corporaciones estatales y federales.
“La idea es que se fortalezcan las policías municipales y que no le dejen todo el trabajo a la Guardia Civil Estatal, mucho menos a la Defensa o a la Guardia Nacional”, señaló, al reconocer implícitamente que actualmente la carga de la seguridad recae en instancias externas a los ayuntamientos.
Mientras se concretan las bajas y los ajustes en las corporaciones municipales, Gallardo Cardona anunció que se incrementarán los operativos conjuntos en la región.
“Estaremos hoy ya tomando operativos en la zona de la mano de la Defensa [Nacional] y de Guardia Nacional”, dijo, además de que los tres órdenes de gobierno estarán “tocando estos municipios permanentemente” en lo que se realizan los cambios y se refuerza la seguridad municipal.
Al ser cuestionado sobre cuántos municipios cuentan con directivos que no han aprobado los exámenes de control y confianza, el gobernador evitó dar cifras concretas y se deslindó del manejo de esa información.
“Eso ya se los podrá dar la misma Fiscalía, que es quien lleva los datos”, respondió. No obstante, adelantó que el cumplimiento de los acuerdos será evaluado en un plazo corto. “Yo creo que en un mes se va a ver si se cumplió o no se cumplió y pues se tomarán otras acciones”.
Un elemento que marcó la jornada fue la ausencia del municipio de Zaragoza en la mesa de seguridad. El propio gobernador confirmó que “Zaragoza no estuvo presente”, sin ofrecer mayores explicaciones.
La inasistencia resulta particularmente relevante si se considera que su presidenta municipal, Amanda Zavala, el año pasado adquirió patrullas con un costo de hasta un millón de pesos, una inversión que contrasta con el diagnóstico expuesto por el propio Ejecutivo estatal sobre la falta de personal y las debilidades operativas de las policías municipales.
Aunque Gallardo Cardona sostuvo que la problemática es “muy generalizada” y que no hay un municipio en particular al que se le exija algo específico, el mensaje dejó ver una presión directa hacia los ayuntamientos para asumir su responsabilidad en materia de seguridad.
“Ojalá que lo hagan”, dijo al referirse a la disposición de las y los alcaldes para cumplir con lo acordado, en un contexto donde el déficit de policías, la falta de controles efectivos y la dependencia de fuerzas externas siguen siendo una constante en la región.





