María Ruiz
El Ayuntamiento de San Luis Potosí y la empresa Red Ambiental presentaron el Proyecto Integral de Medio Ambiente e inauguraron una nueva celda de disposición final en el Centro Integral de Procesamiento de Residuos (CIPRÉS), infraestructura destinada a la recepción y tratamiento de los residuos sólidos urbanos generados en la capital.
De acuerdo con Horacio Guerra Marroquín, presidente del Consejo de Administración de Red Ambiental, la nueva celda fue construida conforme a la Norma Oficial Mexicana 083, que regula la disposición final de residuos sólidos.
Explicó que el sistema cuenta con geomembranas impermeables que evitan filtraciones al subsuelo, así como canales de captación de lixiviados, además de contar con canales de captación y conducción de los líquidos generados por la descomposición de los residuos.
“La impermeabilización impide que los líquidos que genera la basura orgánica se filtren al suelo. Lo que permite controlar la generación de gases y cumplir con la normatividad ambiental”, señaló.
El proceso incluye la compactación y cobertura diaria de la basura, así como el control de los gases producidos, lo que permite reducir emisiones a la atmósfera y prevenir afectaciones al suelo, al agua y al entorno inmediato, en contraste con los tiraderos a cielo abierto.
Durante la presentación, autoridades municipales señalaron que el principal contraste entre el CIPRÉS y los tiraderos a cielo abierto radica en el control de impactos ambientales, particularmente en la emisión de gases de efecto invernadero y la contaminación de mantos freáticos.
El alcalde Enrique Galindo Ceballos indicó que, a diferencia de los sitios irregulares, en el CIPRÉS los residuos cuentan con procesos de compactación, cobertura diaria y conducción de metano, lo que reduce de manera significativa la liberación de gases a la atmósfera.
“Con este tipo de infraestructura se reduce hasta 27 veces la emisión de gases de efecto invernadero, además de evitar escurrimientos de lixiviados que en otros sitios contaminan el agua y el suelo”, afirmó.
Añadió que el municipio opera siete contenedores soterrados de alta tecnología en distintos puntos de la ciudad, los cuales forman parte del sistema integral de recolección y disposición final de residuos, en coordinación con Red Ambiental.
Por su parte, Jaime Mendieta Rivera, director de Gestión Ecológica y Manejo de Residuos del Ayuntamiento, explicó que la nueva celda garantiza la correcta disposición final de los residuos domiciliarios recolectados en la capital, al menos por un periodo estimado de un año.
“Todo el residuo que se recolecta en la ciudad termina en este sitio. No existe la posibilidad de que concluya en tiraderos clandestinos. La celda cuenta con geomembranas, estaciones de rebombeo y control de lixiviados que evitan impactos ambientales”, indicó.
Mendieta Rivera señaló que el CIPRÉS recibe residuos domiciliarios, comerciales e industriales no peligrosos, y forma parte de una estrategia más amplia que incluye la separación de materiales reciclables como papel, cartón, PET y aluminio, así como el manejo de residuos electrónicos y aceites usados.
Finalmente, las autoridades informaron que el Proyecto Integral de Medio Ambiente busca fortalecer la trazabilidad de los residuos y avanzar hacia esquemas de economía circular, en cumplimiento con la normatividad ambiental vigente.





