Por Victoriano Martínez

Durante el Foro Ambiental por la Sierra de San Miguelito celebrado la tarde de este viernes 22 de mayo, Día Internacional de la Diversidad Biológica, se presentó la propuesta ciudadana sobre el polígono que debe contemplar la declaratoria federan de Área Natural Protegida (ANP) para la Sierra de San Miguelito.

Pedro Najera, quien encabezó el estudio técnico-científico para definir las distintas zonas a proteger, presentó un mapa en el que se mencionan como superficie a proteger 87 mil 261 hectáreas que, aclaró, es la tercera vez que se presenta y en la que se ha tomado en cuenta a los ejidatarios de las áreas incluidas. “La idea es que se siga discutiendo”, dijo.

Explicó que las declaratorias de áreas naturales protegidas se establecen como una medida para definir obligaciones que se tienen que asumir sobre la forma en cómo van a administrarse esas áreas.

“No se pierde la propiedad, nunca olvidemos eso, no se pierde la propiedad privada ni la propiedad ejidal, siguen siendo dueños los que eran dueños de esas tierras, lo único que se limita es el cambio de uso de suelo, el mal aprovechamiento de los recursos naturales”, señaló.

Explicó que una ANP define distintos tipos de zonas, entre las que enumeró las zonas de protección, zonas de uso restringido, zonas de preservación, zonas de aprovechamiento tradicional, zonas de uso público y zonas de asentamientos humanos. Presentó un mapa para el caso de la Sierra de San Miguelito en el que se establecieron esas zonas de acuerdo al desarrollo previsto en la región.

Consideró que se debe abordar el tema con una visión abierta que contemple lo que se puede hacer y lo que no, y mencionó como ejemplo las áreas urbanizadas ya encima de algunos de los cerros y los problemas de inundaciones que han provocado a la ciudad.

“Miren lo poquito que está construido y ya los ríos que bajan, incluso arrastran carros y personas, imagínense cómo va a ser si construimos un área más del doble del tamaño de lo que ahorita son todas las Lomas juntas, desde Lomas de los Filtros hasta Lomas del Tec”, advirtió sobre los proyectos inmobiliarios que se pretenden realizar en la Sierra.

Nájera comenzó su participación con la mención de que este viernes se cumplió un año de que se logró el control de los incendios que durante abril y mayo del año pasado afectaron alrededor de 18 mil hectáreas de la Sierra de San Miguelito.

Francisco Peña, investigador de El Colegio de San Luis, consideró que la protección a la Sierra de San Miguelito no es un problema de un polígono ambiental, sino un ejercicio de gobierno territorial, porque “si uno originalmente plantea cuál es lo mejor para algo tan etéreo como la biodiversidad y no toma en cuenta a la población que habita ahí y que tiene además interés legal sobre el tema, yo creo que podríamos estar equivocando un poquito el camino”.

“Una primera cosa que yo veo de lo que se ha planteado es que esa área no podría ser continua, quizás podría ser muy amplia, pero no podría ser continua, porque cuando menos en ese callejón, ese corredor donde está Escalerillas y el tipo de explotación que hay ahí, pues ahí hay una población que tiene un asentamiento largo, que tiene uso de determinados recursos, etcétera, y de esa manera puede haber otros espacios”, expuso.

Por su parte, José Miramontes Zapata, director de la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí, quien participó como simple ciudadano, hizo una descripción de los intereses involucrados en la declaratoria de Área Natural Protegida para la Sierra de San Miguelito.

Mencionó que uno es el interés particular de los habitantes y propietarios de la zona, otro es el interés de quienes quieren tomar esa zona como propiedad “y está una tercera parte que es la ciudadanía que está abajo en la zona donde va a haber afectaciones hídricas mucho muy importantes y que van a alterar el territorio”.

Agregó que las afectaciones de los desarrollos inmobiliarios que se pretenden y que dan origen a la necesidad de protección para la Sierra de San Miguelito tienen que ver con alteraciones a la calidad de vida de los habitantes de la ciudad y, sobre todo, la alteración del entorno del ecosistema.

“Ha habido un trato despreciable hacia las rocas, hacia los pastos, hacia los arbustos, como si fueran algo que no vale la pena, hacia las pequeñas especies que habitan en la Cañada del Lobo, como si fueran especies que no tienen significancia alguna dentro de la estructura del ecosistema”, lamentó Miramontes Zapata.

No obstante, dijo, en varias ocasiones Pedro Nájera ha explicado la importancia de los pastos y los arbustos en cuanto a la absorción del carbono, además de que en situaciones de incendios como el de hace un año, producen menos carbono.

Nájera mencionó, como un ejemplo de la importancia de la biodiversidad de esas zonas de la Sierra de San Miguelito, que en los estudios que realizaron detectaron que hay tres veces mayor diversidad en los pastizales que en los bosques y encontraron mil 300 distintas especies de animales silvestres.

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