Proyecto de renovación estratégica del Tangamanga I fue descartado en 2023

Un Plan Maestro para el Parque Tangamanga I propuso una reconfiguración integral, pero no fue ejecutado.

Blakely Morales

Desde el inicio de la actual administración estatal, el Parque Tangamanga I ha sido objeto de intervenciones que han generado cuestionamientos públicos sobre su alcance y planeación. Mientras el gobierno ha señalado el abandono histórico del principal pulmón urbano de San Luis Potosí, algunos proyectos que planteaban transformaciones estructurales no avanzaron hacia su ejecución.

Un documento al que este medio tuvo acceso muestra un plano elaborado entre 2022 y 2023 por una empresa externa, que proponía una reconfiguración integral del parque, distinta a intervenciones de mantenimiento ordinario. El Plan Maestro Tangamanga planteaba convertir el espacio recreativo en un complejo metropolitano multifuncional, combinando la infraestructura existente con una renovación estratégica.

En siete páginas, el documento organizaba su propuesta en cuatro ejes: restauración vegetal, articulación de infraestructura, creación de espacios lúdicos estratégicos y comunicación e imagen urbana.

Durante el periodo en que este proyecto fue presentado, la dirección de los Centros Recreativos Tangamanga I y II estaba a cargo de Enrique Alfonso Obregón, la segunda de cuatro personas que han ocupado el puesto en lo que va del sexenio.

En abril de 2023, Obregón anunció junto a funcionarios estatales y representantes de la UASLP un proyecto para convertir al parque en un “Bosque Urbano” en un plazo de dos años. En declaraciones a medios, explicó que el plan contemplaba restauración de áreas degradadas, reforestación, manejo forestal preventivo y captación de agua de lluvia.

Lo descrito públicamente presenta similitudes con el eje de restauración vegetal planteado en este fallido Plan Maestro. El documento proponía revitalizar los bordes del parque, intervenir cuerpos de agua —particularmente el Lago Mayor—, aplicar diseño de paisaje en zonas de alta densidad vegetal y restaurar áreas hacia el costado sur, colindante con el bulevar Rocha Cordero.

A partir de las imágenes de referencia incluidas en el documento, es posible inferir que la intención era incrementar la cobertura vegetal, crear corredores verdes, reforzar bordes de agua y generar sombra en zonas de circulación peatonal. Sin embargo, no especifica especies, criterios ecológicos ni requerimientos hídricos.

En contraste, durante 2025, ahora bajo la dirección de Joaquín García Martínez, distintas dependencias estatales —entre ellas Sedarh, Segam, la dirección del parque y la UASLP— realizaron campañas de reforestación con participación de empresas privadas y voluntarios. Según boletines oficiales, hacia octubre del año pasado se plantaron más de 400 ejemplares de framboyán, ceiba, magnolia y encino. De estas especies, el encino es la más claramente adaptada al estrés hídrico regional, mientras que las otras requieren mayor disponibilidad de agua para su desarrollo óptimo.

Existen pocos datos públicos consolidados sobre la composición arbórea del parque. Estimaciones difundidas en medios han señalado densidades elevadas en áreas específicas, aunque especialistas de la Facultad de Agronomía de la UASLP han advertido que ciertos sectores presentan sobrepoblación vegetal.

Aunque el Plan Maestro no detalla qué especies se privilegiarían, sí planteaba como objetivo posicionar al Tangamanga I como un parque urbano saludable y sostenible, entendido como un espacio capaz de mantener su ecosistema a largo plazo sin comprometer sus recursos naturales.

El proyecto también proponía ampliar la red de senderos y articular un sistema de movilidad peatonal y ciclista conectado con áreas recreativas, módulos de servicio y zonas de activación. Asimismo, contemplaba siete accesos o hitos urbanos en el perímetro exterior y la instalación de módulos informativos en el interior.

Las imágenes de referencia muestran un diseño sobrio y minimalista, distinto a la configuración actual del parque. Entre los elementos ilustrados destaca un paseo ribereño en el muelle del Lago Mayor, con un área de activación de carácter recreativo.

De acuerdo con una fuente con conocimiento del proyecto, el plan no avanzó por razones administrativas relacionadas con su contratación. Hasta ahora, no existe información pública que documente formalmente su cancelación o sustitución.

Según la opinión de un experto en paisajismo, arquitectura y diseño ambientalmente sustentable, el plano contiene conceptos destacables como la mezcla de andadores urbanos con vegetación conectados a la red de ciclovías, que permitiría más interacción para el usuario.

Basado en las imágenes de referencia, el arquitecto y paisajista Edgar Piña Hernández consideró que “toman ejemplos visuales muy interesantes; toman en cuenta la captación pluvial que es muy positiva, algo de vegetación aparentemente de bajo consumo hídrico, pero al mismo tiempo interesante”.

Sin embargo, opinó, con el plano a la vista, que el proyecto no pasó de ser un concepto, que sin un plan maestro a largo plazo y serio el Parque Tangamanga I, las intervenciones se vuelven un collage, y el pulmón urbano sigue siendo un “botín” para cada nueva administración.